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"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

Gol de oro electoral

Posted by Carlos Prieto On junio - 16 - 2010

Por: Carlos Prieto - Matador

Excelente y mil veces excelente, la noticia de la liberación de los miembros de nuestras fuerzas armadas. Nos debe llenar de orgullo, la labor persistente de estos hombres, que día a día trabajan por el bien de nuestra amada Colombia.

Alguna vez, uno de mis más representativos maestros me dijo: “no creas en coincidencias”. Argumentaba él, de las infinitas posibilidades (no las desconocía, ni las descartaba); de que algún suceso o hecho que ocasionase un punto coyuntural en nuestra historia, hiciese parte de una coincidencia.

Será contundente, el protagonismo indirecto que a favor de la candidatura del Dr. juan Manuel Santos, ocasionará este hecho (la liberación de los militares) en las próximas elecciones del 20 de junio. No dejaremos de sentir un mensaje subliminal en nuestro interior, que nos haga ver la necesidad de seguir con esta politica de seguridad democrática; que tanto tiene de positivo, como de negativo.

Los votos cautivos de Piedad (By. Diego Martínez Lloreda)

Posted by Carlos Prieto On marzo - 13 - 2009
Diego Martínez LL.Diego Martínez 

Las últimas encuestas muestran que hay una creciente gratitud de los colombianos con Piedad Córdoba, por su mediación en las liberaciones de secuestrados. 

Me sumo a ese noble sentimiento. Es más, voy a proponer que erijan una estatua de la senadora en el centro de Bogotá, al lado de la de Simón Bolívar. Así quedarán para la posteridad, codo a codo, el Libertador y la libertadora. 

Lo que no creo es que el precio que los colombianos debamos pagarle a Piedad por sus servicios sea la Presidencia de la República. Que, no lo duden, es lo que ella y sus socios políticos pretenden. 

A los despistados que todavía creen que la labor de Piedad es ‘humanitaria’, les informo que la candidatura de la congresista, aunque silenciosa, va a toda marcha. Y entre sus principales promotores están, por supuesto, los directos beneficiados con sus ‘gestos humanitarios’. Como Sigifredo López. Lo cual, por el lado de nuestro ex diputado, es absolutamente entendible, pues él siente que es poca cosa todo lo que haga en favor de la persona que lo liberó del calvario que estaba viviendo. 

Pero, por fortuna, yo no he estado secuestrado, ni física ni mentalmente, y por lo tanto no me toca estar agradecido con esa política oportunista. Lo cual me da la libertad para decir que me parece aberrante que una candidatura presidencial se construya con el voto cautivo de los secuestrados y sus familias. Que es lo que está haciendo Piedad. Y le está dando resultados. Gracias a sus ‘gestos humanitarios’, ha logrado rebajar sustancialmente su imagen negativa, que era tan alta como la de las Farc y la de Chávez. Y de acuerdo con la última encuesta de Gallup, si el candidato liberal a la Presidencia se eligiera mediante una consulta, la senadora antioqueña obtendría sobrada esa nominación. 

Lo único que ha hecho misiá Piedad para lograr esos avances es, además de sus gestos humanitarios, dejar de dar la papaya que dio en el pasado. Se nota que ha contratado a uno de esos constructores de imágenes que le ha aconsejado no volverse a fotografiar abrazada a miembros de la organización más odiada por los colombianos, viajar menos a Caracas, o por lo menos no dejarse ver tanto por la capital venezolana, y guardar en el clóset los turbantes rojo-chavistas. Esa actitud más moderada, sumada a sus ‘gestos humanitarios’, ha logrado el milagro de que menos gente la odie. 

Pero me temo que la senadora y quienes la secundan en sus planes políticos subestiman a los colombianos. Estoy convencido de que su imagen, que tanto ha subido por cuenta de su labor ‘humanitaria’, volverá a desplomarse cuando destape sus aspiraciones políticas y la gente se dé cuenta de que toda la parafernalia de las liberaciones tenía de todo menos de humanitaria. 

Si ello no ocurre y Piedad sigue cautivando votantes a punta de liberaciones, terminará por convertirse en la mejor jefe de campaña de Álvaro Uribe, pues, ante la perspectiva de que semejante personaje llegue al poder, tanto quienes defienden una nueva reelección del Presidente como quienes nos hemos opuesto a esa posibilidad saldremos a rogarle que se postule.

Tomado de El País-Cali (13/03/2009)

Sexo y secuestro (By. Jorge Restrepo Potes)

Posted by Carlos Prieto On marzo - 12 - 2009

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Ha pasado por mis ojos mucha literatura erótica, desde Gargantúa y Pantagruel, de Rabelais, y Decamerón, de Bocaccio, hasta El diario de una sirvienta, de Hernán Hoyos, cuyos libros hace 30 años se vendían como pan caliente –comparación exacta– en las esquinas de Cali, empujados los compradores por el bombo que le hacía Pardo Llada en sus columnas y en la radio. Y en cine he visto todo, desde las tórridas películas de Passolini y las orientales como El imperio de los sentidos, hasta El último tango en París y Garganta profunda, a cuya actriz, Linda Lovelace, se rindió justo homenaje en estos días. 

Nada me conmueve en ese campo. Pero estoy verdaderamente asombrado con la literatura del secuestro que ha inundado el país en el último año, cuando todo aquel -o aquella- que logra escapar de esa tragedia atroz, que es la pérdida de la libertad y de la propia dignidad, se siente con el derecho de contar su calvario. Hasta ahí, todo bien, como dice el ‘Pibe’ Valderrama. Pero no contentos con contar en que consistía la bazofia que recibían por comida o las terribles condiciones de los cambuches donde tenían que intentar dormir entre nubes de zancudos y escuchando los graznidos ominosos de las aves nocturnas y el silbido de las culebras, les ha dado por narrar, con pelos y señales, las intimidades que se permitían algunos secuestrados con algunas secuestradas. 

Pero ahí no para la vaina. Las señoras de los que salen a la libertad, también se sientan a escribir que sus parejas se dedicaron entre la manigua a maniobras ya no de alcoba sino de hamaca, por demás incómoda para esos ajetreos, digo yo, aunque cuentan que Simón Bolívar era un experto en el asunto, al vaivén del movimiento. 

Que mi marido era un santo varón hasta que cayó en las redes de su compañera de secuestro y entonces me cambió y llegó a pedir cuentas de la administración de los bienes sociales, informa la señora Lucy Artunduaga, esposa de Gechen, quien ya sacó libro. 

Porque, al parecer, lo que vende en las librerías y en los andenes es el tema del sexo en el secuestro. Ya nada importa la descripción del paisaje selvático ni la imponencia de los caudales hídricos ni los estudios forzados de la fauna y de la flora de las ‘montañas de Colombia’. Ahora todo eso hay que dejarlo de lado para informarnos al resto de compatriotas quién le arrastraba el ala a quién, quién dormía con quién, quién acezaba a mejor ritmo, en fin, una serie de acontecimientos que no tienen, a mi juicio, cabida en una descripción decente de la desventura vivida. 

Cuando conocí el relato escrito por los ‘contratistas’ gringos –vaya uno a saber de qué contrato se trataba–liberados en la Operación Jaque, sentí verdadera repulsión al ver la manera infame en que trataron a ciertas personas que con ellos padecieron el secuestro. No hay razón alguna para que esos caballeros hayan publicado episodios íntimos del cautiverio, que no aportan nada al relato y que sólo sirven para exacerbar el morbo de algunos lectores, ojalá pocos, pues no todos tenemos el espíritu dispuesto a meternos en esas áreas de la vida privada. 

Ignoro a quién puede interesarle el comportamiento sexual de Íngrid Betancourt y de otras personas secuestradas y si tuvieron o no sexo con compañeros de cambuche o si Clara Rojas tuvo el hijo con comandante o con guerrillero raso. Todo eso hay que dejarlo a la adolorida memoria de ellas y no arrojar cieno sobre sus familias.

Tomado de El País – Cali (12/03/2009)

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