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"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

Insólita pretensión

Posted by pocho On Julio - 11 - 2010

Por: Editorial de El Tiempo

Caricatura por: Matador

Ingrid…en plata blanca

Un sentimiento de estupefacción embarga desde ayer a los habitantes del país al hacerse pública una solicitud de conciliación extrajudicial presentada por Íngrid Betancourt al Estado colombiano. En un comunicado, el Ministerio de Defensa confirmó que la ex candidata presidencial, quien estuvo en poder de las Farc por más de seis años, inició -junto con varios integrantes de su familia- una reclamación contra el erario por una suma aproximada a los 15.000 millones de pesos por perjuicios causados debido a su secuestro.

La insólita pretensión monetaria ha caído como un balde de agua fría en el Gobierno, los altos mandos militares y, como se refleja en foros electrónicos y sondeos, en la opinión pública. “Sorprendida y apesadumbrada” se declaró oficialmente la cartera de Defensa ante esta demanda de la ex rehén y de sus familiares más cercanos. No hay que olvidar que fueron precisamente el alto estamento castrense y el entonces ministro y hoy presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, quienes prepararon la operación ‘Jaque’, que traería a Betancourt de regreso a la libertad.

La multimillonaria solicitud es, asimismo, una afrenta directa al presidente Álvaro Uribe, quien mantuvo firmemente su apoyo político a los rescates militares, a pesar de la presión de varios sectores de la sociedad, incluida Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata, para que se hiciera el intercambio humanitario.

El Gobierno Nacional no es el único sorprendido con esta noticia. Cualquiera que haya escuchado a la ex secuestrada en estos dos años de libertad no encontraría rasgos de animadversión hacia las tropas ni oposición rabiosa contra el Ejecutivo. Al contrario, si algo quedó claro de las efusivas declaraciones de la propia Betancourt acerca del operativo fue su agradecimiento con los uniformados que arriesgaron su vida para que ella y los otros 14 secuestrados recuperaran la suya. Pero, por lo visto, este sentimiento no era del todo sincero porque hoy la liberada pretende sacarles el equivalente de varios millones de dólares a las arcas públicas.

Del anuncio del Ministerio de Defensa sobre que “no existe ningún elemento objetivo que permita deducir la responsabilidad del Estado en estos hechos” se desprende que no habrá conciliación extrajudicial y el caso pasaría a un tribunal para continuar su trámite. Y así debe ser.

Este camino del pleito legal que ha emprendido la familia Betancourt pone de nuevo sobre el tapete las desacertadas decisiones que la dirigente política tomó horas antes de ser secuestrada por la guerrilla. Varias versiones informaron en esos días -finales de febrero del 2002- sobre las continuas advertencias en público y en privado que la entonces aspirante presidencial recibió de distintas autoridades acerca de las condiciones de seguridad de la zona. Sin embargo, ella y sus acompañantes hicieron caso omiso de estas y se dirigieron hacia San Vicente del Caguán. Esto constituye, indudablemente, una pieza clave en la defensa jurídica del Gobierno contra la cuantiosa reclamación.
Sin embargo, más allá de los detalles legales, es difícil concebir que una rehén liberada busque responsabilizar de sus salarios perdidos a quienes acabaron con su martirio. En incontables situaciones, pero en especial en una riesgosa operación de rescate, la vocación de servicio y sacrificio de la Fuerza Pública queda en evidencia ante la sociedad.

Meses de preparación, esfuerzos de inteligencia y una ejecución impecable se necesitaron para que Íngrid Betancourt se reencontrara con sus familiares. Por más resarcimiento monetario que una víctima de secuestro sienta que merece por el infierno vivido y los años perdidos en la selva, no hay justificación para buscar compensación en los bolsillos de los ciudadanos. Si el agradecimiento se agotó, que no lo haga la sensatez.

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Las Farc: sólo falta la foto

Posted by pocho On Junio - 25 - 2010

Por: Juan Carlos Botero

Fuente: El Espectador

Aún recuerdo a la perfección, las clases magistrales que recibí de Sociología Rural, en la Universidad Del Valle. Corria el año 1988 y nuestra maestra la Dra. Restrepo, nos hablaba de la importancia de firmar la Paz en nuestro país. Nos hacía soñar con un país distinto, nos hacía ver hacía futuro los innumerables e invaluables beneficios que obtendríamos de un acuerdo entre las partes en conflicto. Lastimosamente en el gobierno del Dr. Pastrana, todo salió extremadamente mal. Los cabecillas de las farc, se aprovecharon de toda la expectativa y esperanza de nuestra amada Colombia; y nos entregaron a cambio un país casi que inviable. Han sido fuertes y contundentes los golpes propinados por el Dr. Uribe a este grupo armado. Confio plenamente en que bajo el mandato del Dr. Santos, este país se liberará definitivamente de este flagelo; y podremos vivir en esa Colombia prospera y desarrollada, que soñamos hace ya mas de veinte años. Pocho

La verdad es esta: Durante años nuestras Fuerzas Armadas no eran fuertes ni estaban armadas.

El Ejército carecía de capacidad ofensiva, imaginación e iniciativa, más dotación y armamento. Más grave aún: adolecía de falta de liderazgo, y la moral en los cuarteles rozaba el suelo. Varios comandantes estaban acusados de graves violaciones de Derechos Humanos y de alianzas con grupos paramilitares. Un hecho evidente refleja la inoperancia de nuestras tropas en ese tiempo: durante décadas los líderes más temidos de la guerrilla, después de años asesinando, secuestrando, robando, violando, asaltando poblaciones, bombardeando oleoductos, derribando torres de energía y sembrando el terror en pueblos indefensos, esos jefes, que eran las personas más buscadas por las autoridades, morían tranquilos en sus campamentos de la selva. Líderes guerrilleros como el Cura Pérez, Jacobo Arenas, Manuel Marulanda y tantos más, no morían en combates con nuestras tropas. Sufrían enfermedades, achaques y dolencias, y morían de muerte natural. Morían de viejos.

Eso cambió con Álvaro Uribe y es importante reconocerlo. Gracias al proceso de modernización y fortalecimiento de las Fuerzas Militares, que en realidad se inició durante el mandato Pastrana, y gracias al Plan Colombia unido al liderazgo de Uribe y a su política de seguridad democrática, la guerrilla fue acosada, arrinconada y vencida en combate, una y otra vez. Los golpes a la subversión han sido contundentes. Y no sólo en operativos de ejecución impecable y resultados asombrosos, como las operaciones ‘Jaque’ y ‘Camaleón’, sino en muchos otros igual de notables, como la captura de Martín Sombra y el ataque a Raúl Reyes. Según datos del Gobierno, si en el año 2002 las Farc fueron responsables de 984 secuestros, en 2009 secuestraron a 44 personas. Y si en el año 2002 las víctimas de masacres de las Farc fueron 295 personas, en 2009 fueron 21 personas. Algunos expertos estiman que las Farc han pasado de tener 18 mil miembros a 3 mil. Lo cierto es que el número de guerrilleros capturados, abatidos, desmovilizados o que han desertado por presión militar es cada día mayor, y ya se sabe que todos los miembros del secretariado de las Farc, tarde o temprano, serán capturados o abatidos. No morirán de viejos. Esa realidad, en el año 2002, era impensable.

No obstante, a pesar de que este grupo guerrillero está debilitado y contra las cuerdas, todavía falta algo fundamental: la foto. Se nos olvida que el Estado colombiano inició varios procesos de paz con el M-19, y el camino al desarme que se realizó en la vereda de Santo Domingo, Cauca, el 9 de marzo de 1990, fue largo y tortuoso. En cualquier caso, fue un solo mandatario, Virgilio Barco, quien logró la foto: la imagen del jefe de Estado firmando la amnistía con el comandante del grupo guerrillero, Carlos Pizarro. De la misma manera, a pesar de todos los aciertos y desaciertos de los diferentes gobiernos de Colombia en su lucha contra las Farc, a lo largo de casi 50 años, sólo el que tenga la foto de su desmovilización pasará a la historia como el presidente que derrotó a la guerrilla más antigua y sanguinaria del continente. Y ahora, por lo visto, es muy probable que ese presidente sea Juan Manuel Santos.

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Esperanza

Posted by pocho On Junio - 21 - 2010

Por: Carlos Prieto

“La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que lo han perdido todo, la poseen aún.” Tales de Mileto

Contundente anoche, el mensaje de nuestro nuevo presidente, el Dr. Juan Manuel Santos. Fue un discurso preparado, que abarco todos los frentes. Dijo lo que se supone, todos queremos oir. Habrá que tener esperanza de que se cumplirán todas sus promesas. Sus más de Nueve millones de votos le darán un pasaporte, para gastar varios peajes de desprestigio y poder lograr sus objetivos.

Creo firmemente y tengo una enorme esperanza de que lo hará bien, mejor que el Dr. Uribe. Santos, que ya ha acabado con muchos violentos que ha dado este país en más de cincuenta años, tendrá el reto de acabar con algo que se me hace mucho menos complicado: Los corruptos. No tendrá ambiciones personales en materia economica; y eso lo llevará a estabilizar este país de manera imparcial y justa.

No comparto la posición de quien critica y juzga, sin antes ver los resultados que un ser humano pueda entregar. Los más de Tres millones de votos obtenidos por el partido verde, serán siempre un aviso para nuestro nuevo presidente; de que habrán ciudadanos vigilantes y atentos, a observar y criticar su gobierno. Son Tres millones de votos, que le han dado vida a una nueva, necesaria y vigorosa fuerza politica. Bienvenido el Partido Verde!.

Tendrá que demostrar el Dr. Santos, que es posible hacer politica tradicional de manera limpia y honesta. tendrá que acabar con ese brutal flagelo que es la corrupción. Si no lo hace, en muy pocos años el triunfo será de Los Verdes.

“Si asumes que no existe esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que existe un instinto hacia la libertad, entonces existen oportunidades de cambiar las cosas.” Noam Chomsky


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Gol de oro electoral

Posted by pocho On Junio - 16 - 2010

Por: Carlos Prieto - Matador

Excelente y mil veces excelente, la noticia de la liberación de los miembros de nuestras fuerzas armadas. Nos debe llenar de orgullo, la labor persistente de estos hombres, que día a día trabajan por el bien de nuestra amada Colombia.

Alguna vez, uno de mis más representativos maestros me dijo: “no creas en coincidencias”. Argumentaba él, de las infinitas posibilidades (no las desconocía, ni las descartaba); de que algún suceso o hecho que ocasionase un punto coyuntural en nuestra historia, hiciese parte de una coincidencia.

Será contundente, el protagonismo indirecto que a favor de la candidatura del Dr. juan Manuel Santos, ocasionará este hecho (la liberación de los militares) en las próximas elecciones del 20 de junio. No dejaremos de sentir un mensaje subliminal en nuestro interior, que nos haga ver la necesidad de seguir con esta politica de seguridad democrática; que tanto tiene de positivo, como de negativo.

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Mockus: ni contigo ni sin ti

Posted by pocho On Junio - 7 - 2010

Por: Mauricio Vargas – Matador

Fuente: El Tiempo

Los autogoles de Mockus

Si alguna duda me quedaba en cuanto a mi decisión de no votar por Antanas Mockus en la segunda vuelta, una convicción a la que llegué después de la comedia de equivocaciones, mensajes errados y contradictorios, y evidencia de desconocimiento -por parte del candidato- de elementales asuntos de Estado, esa duda desapareció la noche del domingo 30 de mayo. En una especie de misa carismática y por momentos gospel, Mockus y sus seguidores hicieron gala de fanatismo e intolerancia, y olvidaron su propio lema de “No todo vale”, al corear cánticos que, por deducción, implicaban que quienes no votamos por él ese día habíamos vendido nuestro voto, como lo señaló Jaime Bayly en su brillante programa.

El mensaje subliminal de que sólo “el profesor Mockus” es el dueño de la verdad y de que sólo quienes sufragaron por él conocen esa verdad iluminante me causó repugnancia y me trajo recuerdos que iban del fascismo europeo de los años treinta, al comunismo soviético, chino o cubano del culto a la personalidad. Pasando, claro está, por las más fundamentalistas iglesias evangélicas y hasta por las imágenes del reverendo Jim Jones, aquel que en 1978 se llevó a miles de seguidores de California a Guyana, los hizo beber Kool-Aid con cianuro y valium, y desencadenó así más de 900 muertes en uno de los mayores suicidios colectivos de la historia.

Ojo: no digo que Mockus y los ‘verdes’ sean nada de eso. Pero lo parecían, lo que resulta suficientemente inquietante. En especial si se tiene en cuenta que el espectáculo de telepredicador que Mockus dio esa noche -y que sus seguidores empeoraron con cánticos que el ex alcalde alentó y coreó-, es justo lo contrario de lo que nos comunicó durante las mejores semanas de su asombroso ascenso en las encuestas. Me refiero a temas como la tolerancia, la búsqueda de la verdad por el camino de la confrontación civilizada de argumentos y el respeto que todos los colombianos merecemos, más allá de nuestras opiniones. Y eso para no hablar del muy válido mensaje de legalidad que uno de los altos directivos verdes, Lucho Garzón, daba la impresión de haber desatendido de manera flagrante en cuanto a la ley seca de la jornada electoral.

Creo que los encuestadores no estaban tan equivocados. Mockus tuvo la Presidencia de la República al alcance de la mano, pero la dejó escapar por sus propios errores y dudas, y por la falta de preparación en temas esenciales, que evidenció durante la recta final de la campaña. En esa medida, la democracia funcionó: la campaña electoral, con su seguidilla de entrevistas, debates y discursos, sirve para que los candidatos pasen al tablero y superen distintas pruebas, y para que los electores sepamos si están listos a cabalgar sobre el potro arisco del gobierno de Colombia.

Mockus perdió por eso, porque demostró que no está listo, mucho más que por la asquerosa compra de votos que se da sobre todo en las parlamentarias, y mucho menos en las presidenciales, cuando los caciques ya han asegurado su curul y se muestran perezosos a la hora de gastar plata a favor de su candidato.

Pero, cuidado. Ni los errores de Mockus ni el fanatismo de algunos de sus seguidores deben llevarnos a desoír el mensaje que los tres millones de votos verdes le transmitieron al país: que hay una franja grande de colombianos que, jarta de la corrupción, de la politiquería que saquea las finanzas públicas y de las mafias, está dispuesta a lanzarse al vacío con un candidato virtuoso pero lleno de falencias. Y Juan Manuel Santos, el casi seguro próximo Presidente de la República, es el primero que debe tomar nota. De lo contrario, una noche de elecciones en el futuro, alguna ola menos cándida que la verde celebrará una misa tan fanática como la de los mockusianos, pero victoriosa.

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Las uvas están verdes

Posted by pocho On Junio - 2 - 2010

Por: Andrés Hoyos

Fuente: El Espectador

Creo que esta columna del Dr. Hoyos, es una radiografía muy acertada de lo ocurrido el domingo en Colombia. Creo que el Dr. Mockus y su equipo, cometieron errores bastante fundamentales en su campaña. Seguirá siendo el Dr. Mockus una excelente opción a futuro para nuestro país. No es el momento, ya el país lo ha ratificado. Habrá un ajedrez politico de alto nivel, que se moverá en el próximo cuatrienio; veremos quien ganará la próxima partida. Por ahora, el Dr. Santos es nuestra mejor opción. A él, que Dios y todos los colombianos  lo acompañemos y apoyemos, para seguir adelante con nuestro país. Pocho.

La votación obtenida el domingo por Antanas Mockus se puede interpretar según la fórmula clásica del vaso medio lleno o medio vacío.

El candidato uribista más que lo duplicó, y obtuvo una ventaja que no sería realista presumir descontable el 20 de junio: ese vaso está medio vacío. Al mismo tiempo, es cierto que tres millones largos de personas votaron por un proyecto con mucho futuro: ese vaso está medio lleno. Por lo pronto, dos conclusiones son ineludibles: el país sigue siendo uribista y el mensaje de Mockus no caló en sectores muy amplios de la población. Aplicó en masa eso de “mejor malo conocido…”.

Me parecería un error herniarse tratando de confeccionar alianzas con miras a la tarea casi imposible de ganar el 20 de junio, porque los votos que se conseguirían con la contorsión se perderían en el núcleo fundamental. En estas tres semanas, es necesario enfatizar en las diferencias entre el proyecto verde y el proyecto oficialista, así esto ratifique lo que ya se intuía: que en un gobierno de Santos los verdes vivirán una intensa soledad burocrática, a la que, por lo demás, están acostumbrados. No conviene hacer un “acuerdo sobre lo fundamental”, que Juan Manuel Santos ni quiere ni estaría en capacidad de cumplir. Santos cargará así con los desaciertos implícitos en su continuismo a ultranza. Si hace un gobierno menos malo de lo que algunos nos tememos, mejor para él, pero también mejor para todos. De lo contrario, se le podrá pasar una cuenta de cobro.

No conviene amalgamar la oposición bajo un mismo toldo. El Partido Liberal fue víctima de su agudo desprestigio, mientras que el Polo cometió una larga sucesión de errores. Lo saludable en ambos casos es que haya polémicas álgidas, como seguramente las habrá. Dicho de otro modo, si estos sectores piden el oro y el moro para apoyar a Mockus en segunda vuelta, la oferta debe ser rechazada.

La próxima parada en la agenda verde serán las elecciones de alcaldes y de gobernadores en 2011, particularmente, las primeras. No sobra recordar que el paso a segunda vuelta fue clara cortesía de las ciudades grandes, las cuales desorientaron, de paso, a los encuestadores, porque si hubiera dependido de las ciudades pequeñas y de los pueblos, Santos ya sería Presidente electo. El Partido Verde debe aspirar a representar sobre todo a estas ciudades grandes, sin dejar de ofrecer una visión global para el país.

Los verdes están obligados a organizarse a fondo como partido, a definir su visión a largo plazo, a escribir un programa definitivo y adoptar una estrategia para 2014. Un partido no tiene por qué nacer mayoritario; lo que sí necesita es nacer coherente, disciplinado y con un núcleo leal. En los meses venideros debería haber un congreso de refundación con todas las de la ley, para que la gente entienda que el proyecto no se reduce a la suma de cuatro ex alcaldes exitosos.

Un prerrequisito para el éxito futuro es desterrar del ideario la antipolítica. Uno puede ser políticamente diferente, tener una ética más estricta, sin por ello ser antipolítico. Digo esto porque la tentación de la superioridad moral se paga con la ineficacia. La política se hace haciéndola, participando en todo tipo de procesos y de elecciones, aceptando unos acuerdos y rechazando otros. Si alguien no es político (yo no lo soy), que no lo sea. Pero el que sí lo es no puede presumir que la política ensucia, porque se está condenando a sí mismo a un fracaso estruendoso.

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Efervescencia

Posted by pocho On Mayo - 29 - 2010

Por: Betto – Carlos Prieto

Fuente de la caricatura: El Espectador

Mi voto en esta primera vuelta será por Germán Vargas Lleras. Insisto en que el país desafortunadamente cayó inmerso, en solo dos opciones. La caricatura de Betto, es un claro ejemplo de lo que estoy exponiendo. A la vista de los medios, los colombianos debemos escoger entre Mockus ó Santos. Sin demeritar la capacidad de los dos candidatos punteros en las encuestas, los medios se parcializaron y por ahi derecho nos parcializaron a todos. La guerra es entre el dueño de los medios, a quien le conviene una linea de continuidad; y sus colaboradores ó columnistas, a quien les interesa ver en el país un cambio en la forma de hacer politica. Esto nos ha llevado a que los árbitros (Los encuestadores -pagados e influenciados por los medios-) determinen quienes serán los finalistas.

A los muchos jóvenes entusiasmados con la candidatura del Dr. Mockus; deberán demostrar que esta nueva generación del “click” (la que obtiene información de manera inmediata), están dispuestos a levantarse de sus cómodas sillas, hacer una fila, mojarse ó acalorarse y salir del “Bunker” de sus PC´s, a cumplir una cita con la democracia; esa democracia de la que denigran y de la que a ciencia cierta, aún no saben que significa. En resumén, deberán demostrar que no causaron u ocasionaron una candidatura efervescente, como la que también se ilustra en la caricatura que acompaña esta columna.

A los que lean esta columna, los invito a que se tomen el tiempo de leer las propuestas concretas, sensatas y coherentes del candidato Vargas Lleras. Creo que después de ese ejercicio, usted pensará que lo que en verdad necesita este país es un Estadista, un personaje preparado para afrontar estos tiempos cada vez más y más difíciles para todos. Pocho.

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Oportunismo y aprendizaje político

Posted by pocho On Mayo - 13 - 2010

Por: Rodolfo Arango

Fuente: El Espectador

Pobre religión. Tan manoseada por los candidatos

Santos se va a rezar con Angelino al Niño Jesús de Buga. Mockus se confiesa públicamente católico pese a su agnosticismo. Ambos candidatos caen en la malsana costumbre practicada por el presidente Uribe de usar la religión con fines políticos. En su oportunismo por no perder votos en un país mayoritariamente católico, los candidatos muestran poco conocimiento de la religión y menosprecio hacia las creencias de los creyentes. El ejercicio de las funciones públicas depende de la formación, capacidad y probidad de las personas, no de sus creencias o prácticas religiosas.

El país habrá avanzado cuando un agnóstico o un ateo, respetuoso de las creencias de los otros, llegue a la Presidencia de la República. Colombia no es un Estado confesional. Es un Estado laico. Las creencias religiosas deben pertenecer al ámbito privado de la persona o de la comunidad particular. Que la mayoría del pueblo colombiano sea católico no justifica irrespetar a los no católicos. Quien hace énfasis en la religión al ejercer el servicio público o al desempeñarse en el rol de candidato explota consciente o inconscientemente a su favor las creencias más profundas de los electores.

La religión es algo tan serio e importante para los creyentes que no es aceptable su manipulación por políticos o funcionarios. El Procurador puede celebrar tantas misas quiera en su vida privada, pero comete un despropósito al escenificar ceremonias religiosas en uso de su investidura. El deterioro de las instituciones públicas ha sido grave luego de ocho años de ventajismo, mojigatería e hipocresía. Los jóvenes pueden impedir con su voto que la abolición del pluralismo y de la diversidad continúe a manos de expertos manipuladores de la psicología colectiva.

Cosa distinta es la identificación de los partidos políticos con creencias religiosas o ideológicas. Un Partido Conservador ajeno a la tradición religiosa en su doctrina y comportamiento interno es una contradicción en los términos. También lo sería un Partido Liberal intolerante con el librepensamiento o enemigo de la transformación social. En su claridad conceptual los partidos tradicionales en Colombia son confiables, lo que no sucede con el Partido de la U o con el Partido Verde debido a su corta existencia y a su indefinición ideológica. Paradójicamente la opacidad de sus planteamientos le permite a Santos y a Mockus pescar en río revuelto. Hacen de Uribe un Mesías al que siguen acríticamente. Mientras el primero lo instrumentaliza con engañosas cuñas radiales que imitan su voz invitando a votar por Santos, el segundo lanza ataques oportunistas a la izquierda para no espantar los votos uribistas.

El aprendizaje democrático es lento. Por ahora sólo balbuceamos. Salidos del estado de naturaleza, donde el poder militar y el económico dominan, podemos construir una cultura política respetable. El patriotismo constitucional norteamericano o la laicidad centroeuropea son buenos ejemplos de apertura y madurez políticas. Cuando estos avances culturales se alcanzan, la controversia se traslada de la discusión pública sobre las personas o los individuos —conversación propia de esclavos— al debate de las ideas que caracteriza a una sociedad de ciudadanos y ciudadanas libres e iguales.

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Germán Vargas Lleras

Posted by pocho On Mayo - 4 - 2010

Por: Yamid Amat

Fuente: El Tiempo

Si de sensatez y coherencia se tratara, Germán Vargas debería ser nuestro próximo presidente. Pero, ya todos sabemos que este país no es sensato, ni mucho menos coherente. Su propuesta de gobierno es seria y concreta. Se nota, que tiene el país metido en la cabeza. Aunque se que para muchos, su punto debil es su neurastenia; para mí, es su punto más fuerte. Lo que él opina, sobre el Dr. Antanas Mockus es: “Sus declaraciones son muy equívocas. Un día se refirió a acabar con el Ejército de Colombia, luego matizó diciendo que sería una propuesta a cumplir en 20 años. A eso le siguió la declaración de exaltación al presidente Chávez. Luego advirtió que él extraditaría a Uribe y a las pocas horas se retractó. Me resulta incomprensible que una persona que está aspirando a la Presidencia, en tan pocas horas, haga declaraciones tan desafortunadas. No precisa objetivo distinto de luchar contra la corrupción, que es un propósito que a todos nos asiste.” Las negrillas son mías, y me parece que; como a todos hay que “sacarle los trapitos al sol”, es lo más cierto que se ha dicho sobre Mockus. Pocho

Germán Vargas Lleras cree que la tendencia favorable en las encuestas del ex alcalde Antanas Mockus “es una expresión de rechazo a lo que su oponente representa”, más que un apoyo a sus programas “que nadie conoce”.

Para Vargas Lleras, el apoyo a Mockus es “una rebelión contra todo lo que ha ocurrido en los últimos meses”. Dice que “el afán reeleccionista del presidente Uribe “motivó una corrupción nunca antes vista”, cuando él “se dedicó a comprar parlamentarios con contratos y puestos”.

Vargas Lleras es el tercero de los seis candidatos que presenta EL TIEMPO en esta habitual página dominical.

¿Cómo va la campaña?

Creo tener el programa más completo y he presentado con precisión mis políticas públicas en todas las áreas: infraestructura, vivienda, justicia, salud, seguridad, educación, empleo, cultura, deportes. El problema es que el país se polarizó.

¿Cree posible romper esa polarización que denuncia?

Sí. No me resigno a que las alternativas se limiten a Mockus o Santos, y apelo a los colombianos para que en estas semanas examinen las propuestas de unos y otros. Soy el mejor de los candidatos y así lo siente la gente. Apelo a los electores para que me den la oportunidad de gobernar y no entren en el falso dilema de tener que votar por Santos o por Mockus.

Si siente que la gente cree que es el mejor candidato, ¿por qué aparece tan mal en las encuestas?

Por la polarización que se está presentando entre quien hoy representa la continuidad del Gobierno y quien ha logrado posicionarse como la antipolítica. La intención de voto por Mockus no es por él, sino una expresión de rechazo a lo que su oponente representa. Mockus es la rebelión nacional contra lo que ha ocurrido en estos últimos años.

¿Qué ha ocurrido?

La corrupción ha alcanzado proporciones nunca antes vistas: compra de parlamentarios con contratos y nombramientos, acciones contra la Corte Suprema y magistrados, chuzadas, seguimientos, falsos positivos y tantos otros escándalos que aún no tienen un pronunciamiento de quienes investigan estos hechos.

¿A qué escándalos se refiere?

A Agro Ingreso Seguro, a la forma ilegítima como se tramitó el referendo, a denuncias muy serias sobre seguimientos, a la corrupción del DAS.

¿Esas denuncias son las que dan fuerza a la candidatura Mockus?

Sí. Si el presidente Uribe no hubiera insistido en esa segunda reelección, nada de lo que hoy vemos habría sucedido; si no hubiera embarcado al Congreso en el trámite de la reelección, con puestos y contratos a sus amigos parlamentarios, muchos de los delitos que hoy se investigan no hubieran tenido lugar. Sin el afán de la reelección, Uribe habría podido conducir a los partidos de su coalición a una unidad que sería hoy fórmula ganadora.

¿Cómo le parece que va la campaña de Juan Manuel Santos?

Regular. En los sondeos de opinión registra un altísimo negativo. Está quedando de personero de la clase política y su campaña está heredando todos los problemas del Gobierno, pero no las virtudes que se le reconocen a Uribe.

Las encuestas dicen que usted no pasa a la segunda vuelta. ¿Va a terminar apoyando la candidatura Santos?

Si no estoy en la segunda vuelta, la decisión que tomemos la definirá el partido, su bancada parlamentaria. Pero en las circunstancias actuales me siento muy poco inclinado a vincularme a una u otra campaña.

¿Ve al Partido Liberal derrotado?

Lo veo muy rezagado en la intención de voto, y sorprende que si obtuvo casi el 20 por ciento de favoritismo en las parlamentarias, no refleje ese porcentaje en la candidatura de Pardo.

¿Su decisión de ir a primera vuelta es irreversible?

Iré hasta el final.

Si es derrotado, ¿cooperará con el próximo Gobierno?

Usted no me puede solicitar que de antemano me comprometa con el próximo Presidente. Depende de cuál sea la política que ponga en marcha.

Andrés Felipe Arias dijo en una junta de parlamentarios que habría que buscar una coalición en apoyo a Juan Manuel Santos y al Gobierno…

Arias lleva meses y semanas dándole consejos a todo el mundo. Lo que debería hacer es preocuparse por sus propios problemas y los de la unidad de su partido. No acepto recomendaciones de su parte.

¿Le preocupa algo de la actual campaña?

Por supuesto. La polarización entre continuidad y rebelión ha impedido que el debate se centre en las ideas. En infraestructura, como en muchos otros sectores, somos el país más atrasado de América, después de Bolivia. Por falta de carreteras, ferrocarriles y puertos, el país pierde cerca de 7 billones de pesos anuales. En transporte, tenemos las tarifas más altas del continente: movilizar una mercancía de China a Buenaventura es más económico que trasladarla de Buenaventura a Bogotá.

¿Y cuál es la estrategia para superar ese atraso?

Uno: construir autopistas de altas especificaciones; dos: construir varias carreteras estratégicas que el país reclama; tres: cofinanciar proyectos de movilidad; cuatro: recuperar la malla secundaria y terciaria. En infraestructura perdimos mucho tiempo, como en vivienda.

Sobre ese tema, ¿cuál es la propuesta?

Todos los gobiernos han fracasado en el cumplimiento de sus metas de vivienda. Apenas invertimos el 0,2 por ciento del Producto Interno. Hemos acumulado un rezago que hoy implica que 1 millón 200 mil familias carezcan de techo. Hay que estimular la construcción masiva de vivienda popular. Construir 200 mil da trabajo para 800 mil colombianos.

¿Y en el campo social?

Es el gran desafío. Es lamentable que, después de ocho años, siete de un alto crecimiento económico, 22 millones de colombianos vivan por debajo de la línea de pobreza, es decir, subsisten con no más de 280 mil pesos al mes. Y hay 9 millones en una condición de indigencia, es decir sus ingresos no superan los 120 mil pesos al mes. El país no puede seguir de espaldas.

¿Cuando Cambio Radical estuvo vinculado al Gobierno, hizo algo?

Hoy advertimos que nunca estuvimos representados en el gabinete. Juan Lozano, para sorpresa de todos, ha sido claro, jamás nos representó.

¿Hará oposición al próximo Gobierno?

El concepto de blanco o negro no lo práctico en política.

¿Cree que el presidente Chávez interviene en nuestra campaña electoral?

Sí, y es totalmente inconveniente. Ni Chávez ni Correa deberían entrometerse en aspectos internos de Colombia, y mucho menos en la campaña electoral. He invitado a los candidatos a que suscribamos un documento para sentar nuestra protesta. Pero otro presidente que está interviniendo en la campaña es Uribe. Una de sus últimas intervenciones, cuando habló del que llamó “caballo discapacitado”, me pareció no sólo grosera, sino desafortunada. Poco contribuye a su propio candidato.

Pero han dicho que no se refería a Mockus…

¿Se refería entonces a mí, por los dos dedos que faltan en mi mano izquierda?

¿Cree, como han dicho algunos, que Mockus es un salto al vacío?

Mockus está encarnando esa expresión de rebelión y frustración con lo que ha venido ocurriendo frente a la clase política, pero si usted profundiza en la propuesta, no sería posible establecer qué rumbo tomará el país si es elegido.

¿Cómo definiría el carácter de las propuestas que Mockus ha hecho?

Sus declaraciones son muy equívocas. Un día se refirió a acabar con el Ejército de Colombia, luego matizó diciendo que sería una propuesta a cumplir en 20 años. A eso le siguió la declaración de exaltación al presidente Chávez. Luego advirtió que él extraditaría a Uribe y a las pocas horas se retractó. Me resulta incomprensible que una persona que está aspirando a la Presidencia, en tan pocas horas, haga declaraciones tan desafortunadas. No precisa objetivo distinto de luchar contra la corrupción, que es un propósito que a todos nos asiste.

¿La bandera de prolongar el gobierno Uribe no es buena?

No. Sus logros en seguridad deben continuar, pero debe rectificarse el camino en muchos frentes, empezando por renovar el actual equipo de gobierno.

Si definitivamente los colombianos decidirán entre Mockus y Santos, ¿cuál cree que debe ser la elección?

No va a ser fácil gobernar los próximos cuatro años. Este gobierno ha comprometido enormes recursos a través de la expedición de vigencias futuras, que afectarán el manejo fiscal de los dos próximos gobiernos; se ha deteriorado el orden público en muchas zonas; la guerrilla ha recuperado el control en zonas donde ya no estaba. Las dificultades en la salud las tendrá que enfrentar el próximo gobierno, como las relaciones con Venezuela y Ecuador, como el control a las chuzadas, o de los contratos y puestos a parlamentarios. También la inseguridad en las ciudades que nos deja Uribe.

¿Mejor dicho: mejor no ser Presidente?

Todo lo contrario, ¡serlo! Pero con programas, ideas y objetivos claros. Hay que arrancar con cuatro grandes reformas: tributaria y fiscal, a la justicia, a la salud y a la infraestructura. Y recomponer nuestras averiadas relaciones internacionales.

¿Considera que el gobierno Uribe no ha sido tan bueno?

Ha sido bueno, y yo fui el primero en reconocerlo en los temas de seguridad, pero en muchos otros frentes el balance es deplorable.

El general Douglas Fraser, del comando sur de Estados Unidos, ha dicho que existen vínculos documentados sobre la relación del presidente Chávez con las Farc. Como usted la ha denunciado, ¿qué opina?

He informado sobre el lugar donde se encuentran los campamentos de las Farc en territorio venezolano. He dicho que allí se está entrenando simultáneamente a integrantes de las Farc y a milicianos bolivarianos; que ‘Iván Márquez’ está al frente de esos entrenamientos. He probado que ‘Gabino’ y otros cabecillas del Eln están en Venezuela y he identificado los corredores que les permiten a las Farc tener en territorio venezolano una trinchera estratégica. No creo que se requieran más pruebas.

Como sus denuncias parecen coincidir en esa materia con las del candidato Juan Manuel Santos, ¿le gustaría trabajar dentro de su eventual gobierno?

¡No, hombre! Si no acepté el Ministerio de Defensa cuando me lo propuso Uribe, en el 2006, no lo haré en el próximo gobierno. Estoy luchando por llegar a la Presidencia para poner en marcha mi programa, no estoy buscando puesto ni coloca.

¿Se le puede creer eso?

¿Qué tengo que hacer, quiere que se lo jure? Fue este gobierno el que manejó embajadas y chanfas políticamente para dividir a Cambio Radical. Se hicieron ofrecimientos y contratos que motivaron a algunos parlamentarios a abandonar el partido.

Es decir, ¿su partido está dividido?

No. Los que recibieron dádivas y contratos ya partieron. El partido está muy comprometido con mi candidatura.

¿Por qué cree que el presidente Uribe quería dividir a su partido?

Porque me opuse a su segunda reelección. Hoy me ratifico en que habría sido desastrosa para nuestra democracia y nuestras instituciones, para el país y para él mismo. Pero le repito: como verá, no estoy buscando chanfa ni en este ni en el próximo gobierno.

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Mockus, o la legalidad democrática

Posted by pocho On Mayo - 4 - 2010

Por: Hernando Gómez Buendía

Fuente: El Colombiano

Es impresionante la campaña de Mockus,  a traves de medios digitales. Esta, no ha sido más que  contundente y demoledora. Creo, es el primer candidato que en Colombia, ha aprovechado los recursos tecnológicos de la red, para lograr sus objetivos. Es innumerable e incontable, el Contenido que esta circulando en la red sobre Antanas. Aquí recojo una excelente columna del Dr. Gómez Buendía. Que la disfruten, aquellos fervientes seguidores del Dr. Antanas Mockus. Pocho

La gente se desconcierta con Antanas Mockus, y todo mundo dice que él es un excéntrico. Sus cinco contrincantes tratan de pintarlo como un “profesor” (un iluso o un teórico sin ningún sentido práctico) cuyas propuestas son -además- incomprensibles. Y sin embargo Mockus está barriendo porque este excéntrico e incomprensible profesor en realidad es el más claro y el más transformador de los seis candidatos.

La competencia hoy es entre Santos y Mockus. Santos es un animal político, Mockus es un animal moral: esta es la diferencia. El animal político se mueve por el poder, el animal moral se mueve por los principios. Para entender a Santos hay que entender los entresijos del poder; para entender a Mockus hay que entender sencillamente los principios.

El principio sencillo de la vida en común es acatar la ley, porque sin ley la vida es una guerra de todos contra todos. Pero acatar la ley no es lo mismo que ajustarse a las leyes. Del presidente Uribe para abajo, los políticos, los empresarios, y en general los colombianos, nos cuidamos de cumplir con el texto y las formalidades de las leyes. Pero a menudo esto se hace precisamente para violar la intención o el sentido de la ley: los contratos simulados o ficticios, la doble contabilidad de las empresas, los decretos pensados para que la Corte no los tumbe, las declaraciones de renta, las autenticaciones en las notarías, y así en todo lo demás.

Acatar la ley es justamente lo contrario. Es actuar con limpieza, sin vivezas y sin pisar a los demás. Es fijarse en el fondo, no en las formas, y es tan sencillo como el “no matarás, no robarás, no mentirás” que nuestros pueblos indígenas enseñan a sus hijos.

El principio que orienta las propuestas y decisiones públicas de Mockus no es guardar los formalismos sino acatar la ley. El Presidente cumple la Constitución, y punto. Por eso no habría bombardeado a “Reyes” ni su gobierno repartirá favores entre los congresistas, así la gente aplauda el bombardeo o así los congresistas se necesiten para mover los votos y para gobernar. Por eso pide que paguemos el IVA, así los expertos en mercadeo político le digan que hablar de impuestos es suicidio. Y es porque Mockus responde a todas las preguntas desde los principios y no -como los otros candidatos- desde las consecuencias y los cálculos.

¿Cómo lograr entonces que se acate la ley? Los otros candidatos hablan de mil reformas, o sea de nuevas leyes para lograr lo que las muchas leyes no han logrado, que es imponer el respeto por la ley. Santos, en especial, ofrece el método de Uribe, es decir, que las Fuerzas Armadas se encarguen de impedir que los bandidos sigan atropellando la ley.

Mockus en cambio dice que la ley sólo se acata cuando la gente entiende que debe acatarla porque es la forma más inteligente de vivir y convivir. La legalidad nace de la conciencia de cada ciudadano o ciudadana, y por eso la propuesta de Mockus con toda exactitud se denomina “legalidad democrática”.

Mockus apela al ser moral que hay en cada votante colombiano. Igual que el desarrollo motriz o intelectual del ser humano, el desarrollo moral de un individuo avanza por etapas. Según los clásicos estudios de Piaget y de Kohlberg, el niño empieza por una ética “heterónoma” o donde “las razones para hacer lo justo son evitar el castigo y acatar el poder de las autoridades”, y algunos (pocos) adultos llegan hasta la última etapa, la de “autonomía plena” o donde “la razón para hacer lo justo es que, racionalmente, se ve la validez de los principios y se vive de acuerdo con ellos”.

Santos pretende prolongar a Álvaro Uribe, la figura paternal y autoritaria que usa el castigo y nos impone normas desde afuera. Mockus es la figura del maestro que razona y nos invita a obedecer la ley por convicción. Uribe nos trata como niños, y esta ha sido su fuerza, y la de Santos. Mockus nos trata como adultos, y esta es la gran esperanza de Colombia.

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