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"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

Mockus: ni contigo ni sin ti

Posted by pocho On Junio - 7 - 2010

Por: Mauricio Vargas – Matador

Fuente: El Tiempo

Los autogoles de Mockus

Si alguna duda me quedaba en cuanto a mi decisión de no votar por Antanas Mockus en la segunda vuelta, una convicción a la que llegué después de la comedia de equivocaciones, mensajes errados y contradictorios, y evidencia de desconocimiento -por parte del candidato- de elementales asuntos de Estado, esa duda desapareció la noche del domingo 30 de mayo. En una especie de misa carismática y por momentos gospel, Mockus y sus seguidores hicieron gala de fanatismo e intolerancia, y olvidaron su propio lema de “No todo vale”, al corear cánticos que, por deducción, implicaban que quienes no votamos por él ese día habíamos vendido nuestro voto, como lo señaló Jaime Bayly en su brillante programa.

El mensaje subliminal de que sólo “el profesor Mockus” es el dueño de la verdad y de que sólo quienes sufragaron por él conocen esa verdad iluminante me causó repugnancia y me trajo recuerdos que iban del fascismo europeo de los años treinta, al comunismo soviético, chino o cubano del culto a la personalidad. Pasando, claro está, por las más fundamentalistas iglesias evangélicas y hasta por las imágenes del reverendo Jim Jones, aquel que en 1978 se llevó a miles de seguidores de California a Guyana, los hizo beber Kool-Aid con cianuro y valium, y desencadenó así más de 900 muertes en uno de los mayores suicidios colectivos de la historia.

Ojo: no digo que Mockus y los ‘verdes’ sean nada de eso. Pero lo parecían, lo que resulta suficientemente inquietante. En especial si se tiene en cuenta que el espectáculo de telepredicador que Mockus dio esa noche -y que sus seguidores empeoraron con cánticos que el ex alcalde alentó y coreó-, es justo lo contrario de lo que nos comunicó durante las mejores semanas de su asombroso ascenso en las encuestas. Me refiero a temas como la tolerancia, la búsqueda de la verdad por el camino de la confrontación civilizada de argumentos y el respeto que todos los colombianos merecemos, más allá de nuestras opiniones. Y eso para no hablar del muy válido mensaje de legalidad que uno de los altos directivos verdes, Lucho Garzón, daba la impresión de haber desatendido de manera flagrante en cuanto a la ley seca de la jornada electoral.

Creo que los encuestadores no estaban tan equivocados. Mockus tuvo la Presidencia de la República al alcance de la mano, pero la dejó escapar por sus propios errores y dudas, y por la falta de preparación en temas esenciales, que evidenció durante la recta final de la campaña. En esa medida, la democracia funcionó: la campaña electoral, con su seguidilla de entrevistas, debates y discursos, sirve para que los candidatos pasen al tablero y superen distintas pruebas, y para que los electores sepamos si están listos a cabalgar sobre el potro arisco del gobierno de Colombia.

Mockus perdió por eso, porque demostró que no está listo, mucho más que por la asquerosa compra de votos que se da sobre todo en las parlamentarias, y mucho menos en las presidenciales, cuando los caciques ya han asegurado su curul y se muestran perezosos a la hora de gastar plata a favor de su candidato.

Pero, cuidado. Ni los errores de Mockus ni el fanatismo de algunos de sus seguidores deben llevarnos a desoír el mensaje que los tres millones de votos verdes le transmitieron al país: que hay una franja grande de colombianos que, jarta de la corrupción, de la politiquería que saquea las finanzas públicas y de las mafias, está dispuesta a lanzarse al vacío con un candidato virtuoso pero lleno de falencias. Y Juan Manuel Santos, el casi seguro próximo Presidente de la República, es el primero que debe tomar nota. De lo contrario, una noche de elecciones en el futuro, alguna ola menos cándida que la verde celebrará una misa tan fanática como la de los mockusianos, pero victoriosa.

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Germán Vargas Lleras

Posted by pocho On Mayo - 4 - 2010

Por: Yamid Amat

Fuente: El Tiempo

Si de sensatez y coherencia se tratara, Germán Vargas debería ser nuestro próximo presidente. Pero, ya todos sabemos que este país no es sensato, ni mucho menos coherente. Su propuesta de gobierno es seria y concreta. Se nota, que tiene el país metido en la cabeza. Aunque se que para muchos, su punto debil es su neurastenia; para mí, es su punto más fuerte. Lo que él opina, sobre el Dr. Antanas Mockus es: “Sus declaraciones son muy equívocas. Un día se refirió a acabar con el Ejército de Colombia, luego matizó diciendo que sería una propuesta a cumplir en 20 años. A eso le siguió la declaración de exaltación al presidente Chávez. Luego advirtió que él extraditaría a Uribe y a las pocas horas se retractó. Me resulta incomprensible que una persona que está aspirando a la Presidencia, en tan pocas horas, haga declaraciones tan desafortunadas. No precisa objetivo distinto de luchar contra la corrupción, que es un propósito que a todos nos asiste.” Las negrillas son mías, y me parece que; como a todos hay que “sacarle los trapitos al sol”, es lo más cierto que se ha dicho sobre Mockus. Pocho

Germán Vargas Lleras cree que la tendencia favorable en las encuestas del ex alcalde Antanas Mockus “es una expresión de rechazo a lo que su oponente representa”, más que un apoyo a sus programas “que nadie conoce”.

Para Vargas Lleras, el apoyo a Mockus es “una rebelión contra todo lo que ha ocurrido en los últimos meses”. Dice que “el afán reeleccionista del presidente Uribe “motivó una corrupción nunca antes vista”, cuando él “se dedicó a comprar parlamentarios con contratos y puestos”.

Vargas Lleras es el tercero de los seis candidatos que presenta EL TIEMPO en esta habitual página dominical.

¿Cómo va la campaña?

Creo tener el programa más completo y he presentado con precisión mis políticas públicas en todas las áreas: infraestructura, vivienda, justicia, salud, seguridad, educación, empleo, cultura, deportes. El problema es que el país se polarizó.

¿Cree posible romper esa polarización que denuncia?

Sí. No me resigno a que las alternativas se limiten a Mockus o Santos, y apelo a los colombianos para que en estas semanas examinen las propuestas de unos y otros. Soy el mejor de los candidatos y así lo siente la gente. Apelo a los electores para que me den la oportunidad de gobernar y no entren en el falso dilema de tener que votar por Santos o por Mockus.

Si siente que la gente cree que es el mejor candidato, ¿por qué aparece tan mal en las encuestas?

Por la polarización que se está presentando entre quien hoy representa la continuidad del Gobierno y quien ha logrado posicionarse como la antipolítica. La intención de voto por Mockus no es por él, sino una expresión de rechazo a lo que su oponente representa. Mockus es la rebelión nacional contra lo que ha ocurrido en estos últimos años.

¿Qué ha ocurrido?

La corrupción ha alcanzado proporciones nunca antes vistas: compra de parlamentarios con contratos y nombramientos, acciones contra la Corte Suprema y magistrados, chuzadas, seguimientos, falsos positivos y tantos otros escándalos que aún no tienen un pronunciamiento de quienes investigan estos hechos.

¿A qué escándalos se refiere?

A Agro Ingreso Seguro, a la forma ilegítima como se tramitó el referendo, a denuncias muy serias sobre seguimientos, a la corrupción del DAS.

¿Esas denuncias son las que dan fuerza a la candidatura Mockus?

Sí. Si el presidente Uribe no hubiera insistido en esa segunda reelección, nada de lo que hoy vemos habría sucedido; si no hubiera embarcado al Congreso en el trámite de la reelección, con puestos y contratos a sus amigos parlamentarios, muchos de los delitos que hoy se investigan no hubieran tenido lugar. Sin el afán de la reelección, Uribe habría podido conducir a los partidos de su coalición a una unidad que sería hoy fórmula ganadora.

¿Cómo le parece que va la campaña de Juan Manuel Santos?

Regular. En los sondeos de opinión registra un altísimo negativo. Está quedando de personero de la clase política y su campaña está heredando todos los problemas del Gobierno, pero no las virtudes que se le reconocen a Uribe.

Las encuestas dicen que usted no pasa a la segunda vuelta. ¿Va a terminar apoyando la candidatura Santos?

Si no estoy en la segunda vuelta, la decisión que tomemos la definirá el partido, su bancada parlamentaria. Pero en las circunstancias actuales me siento muy poco inclinado a vincularme a una u otra campaña.

¿Ve al Partido Liberal derrotado?

Lo veo muy rezagado en la intención de voto, y sorprende que si obtuvo casi el 20 por ciento de favoritismo en las parlamentarias, no refleje ese porcentaje en la candidatura de Pardo.

¿Su decisión de ir a primera vuelta es irreversible?

Iré hasta el final.

Si es derrotado, ¿cooperará con el próximo Gobierno?

Usted no me puede solicitar que de antemano me comprometa con el próximo Presidente. Depende de cuál sea la política que ponga en marcha.

Andrés Felipe Arias dijo en una junta de parlamentarios que habría que buscar una coalición en apoyo a Juan Manuel Santos y al Gobierno…

Arias lleva meses y semanas dándole consejos a todo el mundo. Lo que debería hacer es preocuparse por sus propios problemas y los de la unidad de su partido. No acepto recomendaciones de su parte.

¿Le preocupa algo de la actual campaña?

Por supuesto. La polarización entre continuidad y rebelión ha impedido que el debate se centre en las ideas. En infraestructura, como en muchos otros sectores, somos el país más atrasado de América, después de Bolivia. Por falta de carreteras, ferrocarriles y puertos, el país pierde cerca de 7 billones de pesos anuales. En transporte, tenemos las tarifas más altas del continente: movilizar una mercancía de China a Buenaventura es más económico que trasladarla de Buenaventura a Bogotá.

¿Y cuál es la estrategia para superar ese atraso?

Uno: construir autopistas de altas especificaciones; dos: construir varias carreteras estratégicas que el país reclama; tres: cofinanciar proyectos de movilidad; cuatro: recuperar la malla secundaria y terciaria. En infraestructura perdimos mucho tiempo, como en vivienda.

Sobre ese tema, ¿cuál es la propuesta?

Todos los gobiernos han fracasado en el cumplimiento de sus metas de vivienda. Apenas invertimos el 0,2 por ciento del Producto Interno. Hemos acumulado un rezago que hoy implica que 1 millón 200 mil familias carezcan de techo. Hay que estimular la construcción masiva de vivienda popular. Construir 200 mil da trabajo para 800 mil colombianos.

¿Y en el campo social?

Es el gran desafío. Es lamentable que, después de ocho años, siete de un alto crecimiento económico, 22 millones de colombianos vivan por debajo de la línea de pobreza, es decir, subsisten con no más de 280 mil pesos al mes. Y hay 9 millones en una condición de indigencia, es decir sus ingresos no superan los 120 mil pesos al mes. El país no puede seguir de espaldas.

¿Cuando Cambio Radical estuvo vinculado al Gobierno, hizo algo?

Hoy advertimos que nunca estuvimos representados en el gabinete. Juan Lozano, para sorpresa de todos, ha sido claro, jamás nos representó.

¿Hará oposición al próximo Gobierno?

El concepto de blanco o negro no lo práctico en política.

¿Cree que el presidente Chávez interviene en nuestra campaña electoral?

Sí, y es totalmente inconveniente. Ni Chávez ni Correa deberían entrometerse en aspectos internos de Colombia, y mucho menos en la campaña electoral. He invitado a los candidatos a que suscribamos un documento para sentar nuestra protesta. Pero otro presidente que está interviniendo en la campaña es Uribe. Una de sus últimas intervenciones, cuando habló del que llamó “caballo discapacitado”, me pareció no sólo grosera, sino desafortunada. Poco contribuye a su propio candidato.

Pero han dicho que no se refería a Mockus…

¿Se refería entonces a mí, por los dos dedos que faltan en mi mano izquierda?

¿Cree, como han dicho algunos, que Mockus es un salto al vacío?

Mockus está encarnando esa expresión de rebelión y frustración con lo que ha venido ocurriendo frente a la clase política, pero si usted profundiza en la propuesta, no sería posible establecer qué rumbo tomará el país si es elegido.

¿Cómo definiría el carácter de las propuestas que Mockus ha hecho?

Sus declaraciones son muy equívocas. Un día se refirió a acabar con el Ejército de Colombia, luego matizó diciendo que sería una propuesta a cumplir en 20 años. A eso le siguió la declaración de exaltación al presidente Chávez. Luego advirtió que él extraditaría a Uribe y a las pocas horas se retractó. Me resulta incomprensible que una persona que está aspirando a la Presidencia, en tan pocas horas, haga declaraciones tan desafortunadas. No precisa objetivo distinto de luchar contra la corrupción, que es un propósito que a todos nos asiste.

¿La bandera de prolongar el gobierno Uribe no es buena?

No. Sus logros en seguridad deben continuar, pero debe rectificarse el camino en muchos frentes, empezando por renovar el actual equipo de gobierno.

Si definitivamente los colombianos decidirán entre Mockus y Santos, ¿cuál cree que debe ser la elección?

No va a ser fácil gobernar los próximos cuatro años. Este gobierno ha comprometido enormes recursos a través de la expedición de vigencias futuras, que afectarán el manejo fiscal de los dos próximos gobiernos; se ha deteriorado el orden público en muchas zonas; la guerrilla ha recuperado el control en zonas donde ya no estaba. Las dificultades en la salud las tendrá que enfrentar el próximo gobierno, como las relaciones con Venezuela y Ecuador, como el control a las chuzadas, o de los contratos y puestos a parlamentarios. También la inseguridad en las ciudades que nos deja Uribe.

¿Mejor dicho: mejor no ser Presidente?

Todo lo contrario, ¡serlo! Pero con programas, ideas y objetivos claros. Hay que arrancar con cuatro grandes reformas: tributaria y fiscal, a la justicia, a la salud y a la infraestructura. Y recomponer nuestras averiadas relaciones internacionales.

¿Considera que el gobierno Uribe no ha sido tan bueno?

Ha sido bueno, y yo fui el primero en reconocerlo en los temas de seguridad, pero en muchos otros frentes el balance es deplorable.

El general Douglas Fraser, del comando sur de Estados Unidos, ha dicho que existen vínculos documentados sobre la relación del presidente Chávez con las Farc. Como usted la ha denunciado, ¿qué opina?

He informado sobre el lugar donde se encuentran los campamentos de las Farc en territorio venezolano. He dicho que allí se está entrenando simultáneamente a integrantes de las Farc y a milicianos bolivarianos; que ‘Iván Márquez’ está al frente de esos entrenamientos. He probado que ‘Gabino’ y otros cabecillas del Eln están en Venezuela y he identificado los corredores que les permiten a las Farc tener en territorio venezolano una trinchera estratégica. No creo que se requieran más pruebas.

Como sus denuncias parecen coincidir en esa materia con las del candidato Juan Manuel Santos, ¿le gustaría trabajar dentro de su eventual gobierno?

¡No, hombre! Si no acepté el Ministerio de Defensa cuando me lo propuso Uribe, en el 2006, no lo haré en el próximo gobierno. Estoy luchando por llegar a la Presidencia para poner en marcha mi programa, no estoy buscando puesto ni coloca.

¿Se le puede creer eso?

¿Qué tengo que hacer, quiere que se lo jure? Fue este gobierno el que manejó embajadas y chanfas políticamente para dividir a Cambio Radical. Se hicieron ofrecimientos y contratos que motivaron a algunos parlamentarios a abandonar el partido.

Es decir, ¿su partido está dividido?

No. Los que recibieron dádivas y contratos ya partieron. El partido está muy comprometido con mi candidatura.

¿Por qué cree que el presidente Uribe quería dividir a su partido?

Porque me opuse a su segunda reelección. Hoy me ratifico en que habría sido desastrosa para nuestra democracia y nuestras instituciones, para el país y para él mismo. Pero le repito: como verá, no estoy buscando chanfa ni en este ni en el próximo gobierno.

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La ola verde

Posted by pocho On Abril - 10 - 2010

Por: Luis Noé Ochoa

Fuente: El Tiempo

Creo que será apasionante el desenlace que va a tener la elección presidencial en Colombia. Tanto el Dr. Santos, como el Dr. Mockus; son personas que están preparadas para asumir tan importante cargo. Ha sido un verdadero Hit, el de la adhesión del Dr. Fajardo a la candidatura de Mockus. Pienso que no fue tan significativa, la adhesión del Dr. Garzón a la candidatura de Santos. Al final creo que será la Dra. Noemí, la que decidirá quien será nuestro próximo presidente. Santos evidentemente, sería la continuación de una excelente gestión del Dr. Uribe. Mockus sería un cambio radical en la politica de nuestro país. Bastante difícil la tenemos todos los Colombianos, en saber escoger entre estos dos (2) excelentes individuos. De lo que si podemos estar seguros, es que habrá futuro y viabilidad para nuestra amada Colombia. Carlos Prieto

Ayer, 9 de abril, llegó como anillo al dedo la frase de Benjamín Herrra, que recogió Jorge Eliécer Gaitán por allá en el 46: “La patria por encima de los partidos”. Que los políticos modernos y los dirigentes del fútbol colombiano la han cambiado por “la plata por encima de los partidos”.

Otra vez vienen Maturana y ‘Bolillo’ a manejar la selección. Volver es ganar un poco. Nos devolvemos 20 años. Nuevamente, el toque toque envolvente, o sea, estilo rosca, y de aquello nada. Aquí sí tendremos reelección, para mantener la seguridad burocrática. No vamos a ser capaces de traer a un técnico extranjero, independiente, que no se deje tocar las pelotas en la cancha de los favoritismos. El nivel que tiene hoy el fútbol es de Tronquiño de Nacimento. Se juega más con los sentimientos nacionales y de la afición, que en la propia cancha.

Política y fútbol juegan en el mismo estadio. En esta también se dan guayo, se entra por detrás, hay zancadillas, se negocia con los pases de los senadores -perdón, de los jugadores-, hay goles y autogoles. En la política, como en el fútbol, hay cambios de camiseta según la oferta. Transfuguismo se llama.

Un pensador catalán, Pi y Margall, dijo, y no por mamargall, que las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse. En nuestra política de hoy, pocos llegan al altar de la patria vestidos de blanco. Napoleón Bonaparte dijo en alguna parte una frase que se comparte: “La política no tiene entrañas”. Pues sí, don Napo. Pocón de filosofía, de convicciones, de fidelidades, de principios, de amor por la camiseta. Los partidos hoy están muy repartidos.

Muchos conservadores, tan parecidos hoy a Millonarios, con la virginidad política embolatada, andan mostrando pierna y girando en U. ¿Quién iba a pensar, en épocas de Gaitán, que un Santos hubiese ‘Hurtado’ para su partido a un hijo de Laureano Gómez? ¿O que un hijo de Mariano Ospina dijera que Juan Manuel es su santo de devoción? Esa es la política, y como le decían a una mujer que tenía varios hijos de distinto marido, el Señor se los bendiga. Cada uno es libre de cambiar de equipo. Los conservadores son expertos en girar en U, y en este gobierno han girado en Bu. O sea en burocracia.

En la política, como en el fútbol, a veces surgen equipos que comienzan a captar hinchadas y a llenar estadios. Esta vez es el Partido Verde, encabezado por los tres tenores: Antanas Mockus, al que ya le dicen el Messi colombiano; Enrique Peñalosa y Lucho Garzón, con un refuerzo de Medellín, como lo tuvo aquella Selección maravillosa, el ‘Bendito’ Fajardo.

Esa ovación cerrada con que los pasajeros de un vuelo entre Bogotá y Cartagena saludaron a Mockus indica el fenómeno. Hay un nuevo sentimiento político, una ola verde en el país, que será muy difícil de contener, pues va ‘encuesta’ arriba. Los pueblos buscan cambios, esperanzas, un juego distinto en la cancha, sin odios, generosos, una política diferente. El mensaje que envía Mockus es que se puede jugar de otra manera, bajo la legalidad; que la corrupción, que se lleva la taquilla nacional a la que aportamos todos, se puede derrotar y esto convence a la opinión y a una juventud, los ‘primivotantes’, que no han estrenado la cédula y que se están identificando con él y el ‘Bendito’ Fajardo. Por eso ya van de segundos. Muy cerca de don Juan Manuel Santos, quien tuvo altura ayer al decir que jamás se va a referir, por respeto a la dignidad, a la enfermedad de Parkinson que tiene Mockus y no quiere que lo hagan los miembros de su campaña. Eso es juego limpio.

Mockus rompió el hechizo y se viene una campaña apasionante. En mi movimiento, Polvo Democrático, con mi fórmula vicepresidencial, el famoso filósofo Pol Vorete, dejamos a los ‘polvistas’ en libertad. El voto, como la virginidad, es libre y depende de quién se lo gane. Pero hay que darlo por amor y convicción. Pensando en el futuro. De lo que no deben sufrir los pueblos y los candidatos es de alzhéimer.

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¿Elegirán al aguachento? (By. María Isabel Rueda)

Posted by pocho On Septiembre - 24 - 2009

205. Carlos Gaviria

Carlos Gaviria Díaz muy seguramente ganará la consulta del Polo el próximo domingo. Cuando está en Colombia, porque le fascina viajar invitado por el mundo, es un buen candidato, porque en su empaque de oráculo griego, la gente le come cuento. Lo cual debería alegrarnos mucho a quienes no militamos en la izquierda, porque podría ser el puntillazo final para colocar al borde del descrédito la vocación de gobernar que con su alcaldía le abrió Lucho Garzón a la izquierda colombiana.

A mí personalmente eso no me alegra. Por el contrario, me parece lamentable que la izquierda, que viene de enriquecer el debate político, unidas sus distintas vertientes bajo la sombrilla del Polo, termine estrellada con el candidato equivocado.

A Gaviria lo va a acompañar toda la maquinaria del Moir, fuerza muy sectaria pero con fama de limpia. Tiene al Partido Comunista, una fuerza también organizada pero no tan limpia: un pequeño sector todavía simpatiza con las Farc. Tiene a toda la Anapo, actualmente dueña de uno de los gobiernos más corruptos que ha tenido Bogotá. Y tiene al senador Jaime Dussan, que ha roto su neutralidad como presidente del Polo, lo cual, a estas alturas de su trayectoria, honra a quien no goce de su apoyo clientelista. Ah. Y Gaviria también tiene a la Academia: a los intelectuales y profesionales de izquierda, estudiosos, habladores de paja que tienen una posición apoltronada de ver el mundo.

Estas fuerzas, unidas en el colmo del pragmatismo, podrían llevar a que el Polo desperdicie a una figura tan interesante como Gustavo Petro. Que no tiene al Moir, ni al Partido Comunista, ni a la Anapo, ni a los contratistas de la Alcaldía, ni al presidente del Polo, ni a los intelectuales de izquierda. En una decisión muy aventurada, Petro rompió con toda esa maquinaria clientelista y se lanzó a las calles a hacer una campaña en la que ha intentado conectarse con las grandes mayorías del país haciéndose una simple pregunta: ¿por qué ellas quieren a Uribe?

Y pienso que Petro ha descubierto que las mayorías no están equivocadas en su apetito de seguridad, en sentirse repugnadas con las Farc y enfurecidas con las amenazas bélicas de Chávez.

Para haber sido amigos de vieja data, me pareció muy valiente y oportuno que Petro hubiera salido a decir que las agresiones del gobierno venezolano contra el presidente Uribe las recibe el país como una agresión al conjunto de la sociedad colombiana. Previamente, y en innumerables ocasiones, ha salido a poner en su puesto a las Farc y no ha dudado en denunciar las prácticas clientelistas y corruptas de la actual administración.

En contraste, las posiciones de Gaviria han sido cuando no correctas pero tremendamente abstractas, como en su rechazo a los métodos violentos de las Farc, aguachentas, como cuando ha pedido pruebas, primero de la masacre de los diputados del Valle -las sigue esperando- y recientemente de todas las cosas espantosas que vienen pasando en la actual administración de Bogotá. Esas pruebas existen, pero él se hace el ciego.

Por preferir a Gaviria, el Polo ya derrotó a Antonio Navarro, al cual dejó ir a buscar horizontes políticos en Nariño, cuyos pastusos hoy son unos verdaderos privilegiados con su gobernación. Ahora está a punto de desperdiciar a Gustavo Petro.

Si yo decidiera participar en la consulta abierta del Polo, preferiría mil veces a un ex guerrillero hoy firme contra la guerrilla, contra el clientelismo y contra la amenaza de Chávez, que a un ex magistrado y profesor que jamás ha tomado un arma, pero al que no le salen sino desmayadas declaraciones contra quienes aún las usan contra el resto de colombianos. Y que exige pruebas sobre la evidente falta de idoneidad moral de quienes probablemente lo van a ungir como candidato.

Tomado de El Tiempo

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En alguna ocasión, tuve la oportunidad de escuchar una intervención del Sr. Petro en el canal del congreso; lo confieso…fue imposible despegarme de semejante adefesio de señal televisiva. Este personaje es supremamente inteligente, sus planteamientos son claros y concretos. Hoy lo traigo a mi blog, como muestra de mi admiración. Dejo claro que no soy militante ni del Polo, ni de los Liberales, ni de los Conservadores y tampoco de los Uribistas. Lean esta entrevista, y piensen en un momento si lo que plantea este señor -que suena a utopía-, no es bastante coherente.

Carlos Prieto

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¿Es un hecho su salida del Polo? 

Esa es una decisión que se va a tomar colectivamente, lo cierto es que mi lucha dentro del Polo ya ha terminado y que logré en el congreso del partido hacer aprobar mis tesis políticas. Estas tesis podían significar el relanzamiento del Polo, pero los grupos adversos a ellas, desesperados al ver cómo avanzábamos en su aprobación, determinaron tener una dirección del partido que no las implementase. Para ello cometieron el acto brutal de reelegir a Carlos Gaviria, un acto profundamente incoherente que nos obliga a desarrollar esos planteamientos políticos por fuera del partido. 

¿Cómo explicarle al elector de una forma simple la situación actual del Polo Democrático? 

Hice un intento de reunificar el partido y lograr que María Emma y Lucho, que se habían retirado, reingresaran al Polo. Me abstuve de participar en la elección de las directivas porque los estatutos lo prohíben para quien aspire a otro cargo, pero cuál fue mi sorpresa cuando en el último momento, abruptamente y en contradicción con sus palabras iniciales, se presentó la candidatura de Carlos Gaviria. 

Para mí fue claro con ese hecho inusitado, de enorme incoherencia política, porque lo que se hizo fue repetir exactamente lo que le criticamos al presidente Álvaro Uribe, que nos habían engañado y estaban esperando aprobar esas tesis con la intención de no implementarlas. 

¿Se va defraudado del Polo o porque no tiene mayorías, como dijo Gaviria? 

Las palabras de Gaviria son groseras porque él sabe que fueron las mayorías las que aprobaron mis tesis en el congreso. Él no consulta la realidad de Colombia, que obtuve la mayor votación en el Senado del Polo, por encima de la cifra repartidora. Que no consulta que un senador como Iván Moreno, que sólo obtuvo cinco mil votos en Bogotá hoy tiene más de 50.000, y que no consulta las denuncias de que lo ha logrado a partir de recopilar contratistas públicos de la Alcaldía de su hermano. 

Y que no consulta que esa situación llevó a que más de 200 delegados de sus listas fueran contratistas del Distrito Capital y que gracias a esa votación hoy Gaviria es el presidente del partido. Mayorías así pueden dar una risa pírrica porque son construidas sobre la base del erario público de Bogotá. Yo prefiero tener mayorías dignas porque no se puede construir un partido moderno y democrático sobre una construcción clientelista. 

Nuestras políticas no son tontas ni marginales y representan ni más ni menos que el paso de una izquierda tradicional a una izquierda moderna, democrática y pluralista, capaz de ser una opción de gobierno en Colombia. “El último día del congreso, cuando nos alistábamos a celebrar el triunfo de nuestras tesis, sale un comunicado de las Farc en mi contra, que pedí que rechazaran, pero mi voz quedó en el vacío”. Gustavo Petro, senador.

¿Hará una candidatura independiente o se va a enlistar en algún partido? 

No, yo no soy un tránsfuga. Sólo he pertenecido a dos organizaciones en 30 años de lucha política: el M-19 y el Polo Democrático. Así que no soy de esos que se van cambiando de partido como cambiándose de camisas. Si voy a militar en otro partido, pues tendrá que garantizar que luche por la democracia y la paz en Colombia. Por ahora, salgo en una campaña presidencial exclusivamente ciudadana y con la voluntad de construir una convergencia entre las diferentes fuerzas sociales y políticas del país con un objetivo: la lucha por la democracia y por sacar a Colombia de la guerra. 

¿Cómo ve hoy ese partido que usted mismo ayudó a fundar? 

Es un partido que quizás por errores míos terminó en manos de una alianza entre la extrema izquierda y el clientelismo político. 

¿Fracasó el Polo en su objetivo de ser alternativa a la política tradicional?

Obviamente. Sus principios fundantes eran los de construir el Estado Social de Derecho, una democracia moderna y un país en paz. Hoy están siendo confrontados por tesis de extrema izquierda, por una parte, y por las tesis clientelistas, de otra. Las propuestas con las que se fundó el partido no se van a realizar. En cierta forma el Polo hoy es una incoherencia andando y por eso es que para mí la lucha dentro del partido ya ha terminado. 

¿Quién manda hoy en el Polo, Carlos Gaviria o los hermanos Moreno? 

Todos juntos. Mientra colocan a Gaviria para que destruya su propia imagen política, quienes verdaderamente controlan el partido hacen negocios en Bogotá o siguen con las tesis filosóficas de Mao Tse Tung, Trosky y Stalin. 

¿Era tan grave la hecatombe en el Polo como para reelegir a Gaviria? 

No era la hecatombe, era el triunfo de nuestras tesis que, en mi opinión, era la posibilidad de construir un Polo democrático y moderno, pero tanto los desesperó el triunfo de mis tesis en el seno del congreso, que acudieron con desespero a esa acción que yo califico no sólo como incoherente, por cambiar un articulito para reelegir a Gaviria, sino que constituye una verdadera patada al tablero de ajedrez. Prefirieron ante la posibilidad de perder en una partida exclusivamente de argumentos y propuestas, golpear el tablero y acabar la partida. 

¿Cómo interpreta que las Farc celebren la reelección de Gaviria? 

Las Farc quieren incidir en la política del Polo, desde las elecciones de congresistas delegatarios al segundo congreso. En octubre iniciaron una campaña sistemática, diaria y permanente, a través de Anncol, con comunicados que hacían circular por Colombia y el mundo, retransmitiendo una serie de versiones sobre mí, absolutamente falaces y calumniosas. 

Gracias a esa campaña mucha gente creyó que yo estaba en el Polo sólo por el poder o que estoy entregado al Partido Liberal o al uribismo. Fue una campaña digna de la época de la purgas estalinistas en la Unión Soviética. Las Farc querían disminuir al máximo el poder de influencia que nuestros delegados pudieran obtener. 

¿Creyó que fuera tan radical el llamado ‘sector radical’ del Polo? 

Yo soy radicalmente un demócrata y así me defino, y el sector que controvertió con nosotros no es un sector radical, es un sector sin ideas. Su actitud es ver cómo amplían sus espacios burocráticos en la Alcaldía de Bogotá. Para eso sí no son radicales sino pragmáticos. Pero al lado de ellos sí hay sector ideológico, del Partido Comunista y el Moir, marxistas ideológicamente, pero de un marxismo ortodoxo que en el trasegar político de los años se han ido planteando hacia la extrema izquierda y esa coalición entre clientelismo y extrema izquierda es la que acompaña a Gaviria en su reelección, apoyándose en los recursos públicos de los bogotanos, que se administran como fondos institucionales del partido. 

Gustavo Francisco Petro Urrego 

Nacido en: Zipaquirá, Cundinamarca. 

Fecha: en abril 19 de 1960. 

Profesión: es economista. 

Trayectoria: hace parte del Congreso de la República desde 1998, cuando llegó como representante a la Cámara y en el 2006 obtuvo la mayor votación del Polo para el Senado con 143.443 votos.

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Presidentico (By. Antonio Caballero)

Posted by pocho On Enero - 20 - 2009

Admirable columna de Antonio Caballero. Para aquellos que piensan que el ministro Andrés Felipe Arias, esta listo para la contienda y salir a  la arena; lean esto primero.

Pocho

antoniocaballero

Existe una disposición constitucional, en mi opinión bastante absurda, que les prohíbe a los políticos hablar de política. Hubo un Procurador que se hizo famoso por haberle callado la boca con ella al entonces presidente Carlos Lleras. Pero como para este gobierno la Constitución y las leyes sólo existen para pasárselas por la faja, Uribito, es decir, el ministrico de Agricultura Andrés Felipe Arias, hizo la semana pasada unas declaraciones descaradamente políticas: sabe que no hay Procurador que lo sancione por eso.

Gloso a continuación las frases más llamativas de la entrevista del ministrico, publicada en El Tiempo por Andrés Gómez Osorio. Sobre Uribe: 

“Al Presidente le tenemos que respetar su fuero, esperar a que (…) le diga a Colombia sí o no”.

Identificar las ventoleras bipolares del presidente Uribe con el “fuero presidencial” es el rasgo que identifica y define a los uribistas. También se llama lambonería.

Sobre el uribismo: 

“No puede quedar el uribismo en manos de un camaleón de la política o de la aristocracia. En el primer caso, ellos buscan el poder por ego o vanidad y saltan de gobierno en gobierno, de partido en partido”.

Como el propio Uribe, por ejemplo, a lo largo de toda su trepadora carrera política: ni un día sin puesto público del gobierno de turno. Como todos los uribistas. Salvo, claro, aquellos que por razones de edad (Arias tiene 34 años) no han conocido de adultos sino gobiernos de Uribe.

“En el segundo caso, porque se perdería el contacto con el pueblo, que es la esencia de lo que el Presidente nos ha enseñado: el Estado comunitario”.

¿Qué creerá Uribito que es el “contacto con el pueblo”? Su propio ministerio ha sido lo más lejano y opuesto a los intereses populares que sea posible imaginar: un ministerio al servicio de los grandes agroindustriales y dedicado a perseguir a los millones de campesinos rasos. A los desplazados por la violencia de los nuevos terratenientes narcoparamilitares les niega tierras, por pobres. A los que sobreviven en sus parcelas les prohíbe ordeñar vacas, por sucios, y criar gallinas para la subsistencia, porque para eso está la importación de alimentos ¿Acaso imagina que el “Estado comunitario” de que habla consiste en hacer para la televisión el inane reality show de los consejos comunales, y no sólo los sábados, como los hace Uribe, sino también “domingos, y lunes, martes, miércoles, jueves y viernes”? Pues esa es la más enjundiosa propuesta de gobierno que plantea en su entrevista.

Interrogado sobre sus aspiraciones presidenciales, dice: 

“Le respondo en términos futbolísticos. Cómo decirle ‘no’ a un grupo de amigos y personas que invitan a jugar un torneo interesante y uno puede comandar un equipo ganador de gente joven y generar una transformación”. (…). “No puedo ser más explícito. Puedo decir que no voy al Congreso y vamos a buscar la posibilidad de comandar ese equipo”.

Se trata de una respuesta sinuosa, para “no meter(se) en un problema disciplinario”: el ministrico ya es taimado y marrullero como el más curtido de los politiqueros. Y será tal vez “por ego o vanidad”, pero el caso es que para referirse a sí mismo usa ya con soltura el plural mayestático, el “nosotros”: curiosamente, la misma primera persona del plural de su denostado ex presidente Pastrana, en vez de la tercera del singular de su admirado presidente Uribe, que se refiere a sí mismo como “el Presidente”.

Asegura Arias, en fin, que su ambición presidencial no es prematura: 

“¿Por la juventud? Ese es el cuentico de toda la vida para que a nuestra generación la hayan marginado de decisiones importantes. La juventud es una ventaja grande (…) porque debido a ella tengo un pasado limpio de cualquier tipo de relación oscura”.

Que un hombre que tiene 34 años y lleva cuatro a la cabeza de un ministerio diga que lo han marginado de decisiones importantes por ser joven sólo puede significar que no ha sabido tomarlas. ¿Qué estaba haciendo entonces en sus elevados cargos? (Sí, ya lo sé: poniéndose camisetas publicitarias para las fotografías). Y que le atribuya a su juventud el hecho de no haber tenido tiempo de mezclarse con malas compañías es una imbecilidad; además de una falacia, porque ¿no ha conocido entonces a los ministros uribistas acusados de cohecho o de falsedad, ni a los parlamentarios uribistas condenados por paramilitarismo, ni a los funcionarios uribistas -embajadores, directores del DAS- presos bajo sospecha de asesinato?

De acuerdo con la regla de oro que he expuesto muchas veces según la cual en Colombia todo presidente es peor que el anterior, creo que Uribito, con esa mezcla de lambonería y petulancia, de bobería y astucia, de demagogia y desprecio, está capacitado con creces para ser el peor presidente de nuestra historia. Peor que Uribe I y que Uribe II y III, y IV, y V y VI. Tendrá para entonces la misma edad que tenía Álvaro Uribe cuando llegó a la Presidencia por primera vez: ni siquiera habrá que cambiar las fotos en las oficinas públicas. Será como volver a empezar desde cero.

Será un presidentico.

Tomado de Semana

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