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"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

‘Yo botaría a Uribe’: Julio César González ‘Matador’

Posted by Carlos Prieto On diciembre - 18 - 2009

Fuente: Cambio

368. Matador

1. ¿Cuál es el personaje más difícil de caricaturizar,  y por qué?

El ministro del Interior Fabio Valencia, porque cada vez que lo voy a dibujar, su cara y su cuerpo han cambiado un poco: se transforma no en hombre-rana sino en hombre-sapo.

2. ¿Y el más fácil?

Uribe, porque llevo más de siete años dibujándolo casi a diario y me dará la oportunidad de seguirlo perfeccionando por cuatro u ocho años más.

3. ¿Le han reclamado o lo han amenazado por sus caricaturas?

Hace años me gané un vainazo desde el púlpito de una iglesia, donde dijeron que yo era el diablo por hacer una caricatura sobre los curas pederastas. Es que los curas no tienen cura.

4. Dicen que el presidente Uribe le da de comer porque es el blanco principal de sus caricaturas, ¿qué hará desde el año entrante  si Uribe no sigue en el poder?

Amable corrección: Uribe no me da de comer. El paramilitarismo, la corrupción, las zonas francas, el Agro Ingreso Seguro, las ‘chuzadas’, la reelección, la encrucijada del alma, los ‘falsos positivos’, el Opus Dei, José Obdulio, la Casa de Nari y ‘Job’, entre otros, son los que me dan el material para mis caricaturas… Si Uribe gravita en ese mundo, pobre de él.

5. Si pasa el referendo, ¿cree que Uribe gana?

Claro que pasa, esa platica no se puede perder. Lo único que le falló a ese carro fue el pro…motor, que demostró ser un completo animal al financiar mal y de manera torcida y al redactar peor la pregunta del referendo. Y en cuanto a si Uribe gana, en este país tan atolondrado no lo dudaría ni un segundo. Lo dicen las encuestas, pero por favor no les crean a las encuestas.

6. ¿Votaría por Uribe?

Por supuesto que yo botaría a Uribe.

7.  Entre todos los candidatos, ¿cuál cree que debería ser el presidente en 2010?

Creo que ‘Uribito’ es el más capacitado para ejercer la Presidencia. Según la predicción maya el mundo se acabará en 2012, y teniendo en cuenta que como ministro de Agricultura fue un desastre, como presidente será una hecatombe que nos evitará ver el Apocalipsis.

8. ¿Cuál es el personaje del año y por qué?

Coincido con Daniel Samper Ospina en que es la potranca que le cayó encima a Uribe, le jodió una pierna y le regó el tinto en la corbata (rara costumbre pues sería más fácil tomarlo en una mesa como todo el mundo). Ni Chávez con su verborrea le ha hecho morder el polvo a Uribe como ese insigne animal. Eso es verdadera oposición.

9. ¿Y el antipersonaje?

Mucha gente dirá que Chávez, que Piedad, que el Procurador quema-libros, que José Obdulio…Yo me quedo con Samuelito, que va a dejar a Bogotá hecha pedazos y al Polo Democrático muerto, y no de la risa.

10. ¿Sin escándalos como las ‘chuzadas’, los mal llamados ‘falsos positivos’, Agro Ingreso Seguro… qué haría?

Me convertiría al uribismo, leería con alegría a José Obdulio, pediría un subsidio agrario o, en su defecto, una notaría. Y ya siendo millonario no me preocuparía de nada. Fácil.

¿Quien es ‘Matador’?

Nacimiento: Pereira, 1969.
Estado civil: separado y viviendo en pecado con Alejandra María Valencia (‘la fiera’).
Estudios: publicidad.
Cargos: Yo no cargo, tengo problemas de columna.
Galardones: Premio de Periodismo Simón Bolívar 2009. Icé bandera cuando estaba en kínder.
Pasatiempos: todos los goces paganos.

Con estos amigos…

Posted by Carlos Prieto On noviembre - 24 - 2009

Por: Enrique Santos Calderón

Fuente: El Tiempo

Se esta generando en la comunidad, una percepción de “Algo podrido” alrededor de las dichosas bases norteamericanas  en nuestro país. La posición “acomodada” de Washington, frente al arremetimiento grosero y vulgar de nuestro vecino presidente, así lo hace ver ó parecer. Como muy bien lo dice un refrán popular…”Mejor sólo que mal acompañado”. Carlos Prieto

333. Malos amigos“El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.” Epicteto de Frigia

La voladura de los puentes fronterizos en el Táchira por el ejército venezolano habla por sí misma. ¿Es concebible un acto más agresivo, provocador y burdo?

Lo grave es que vendrán más, porque estos hechos forman parte de la escalada fronteriza en que está empeñado Chávez, en la medida en que su situación interna se deteriora. Colombia debe preverlo, mantenerse firme, pero tranquila y no caer en celadas. Ni esperar tampoco, tristemente, solidaridades efusivas de una comunidad internacional que prefiere permanecer alejada o neutral.

Es lamentable que hechos de tan ostensible agresividad solo susciten reacciones ambiguas o pasividades cómplices. Sobre todo en el propio Continente. No se sabe qué desconcierta más: si el silencio de Unasur o el equilibrismo de Estados Unidos.

Si frente a los desaforados insultos, amenazas guerreristas y actos provocadores del presidente Chávez resulta sorprendente el mutismo de un bloque al que Colombia pertenece y que se supone promueve la paz en Suramérica, la actitud de nuestro gran aliado del Norte es poco menos que indignante. Washington no solo busca pasar de agache, sino que ha pretendido colocar a ambos gobiernos en una especie de pie de igualdad en conducta.

A comienzos de semana, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, llamó a Bogotá y a Caracas a “reducir el nivel de la retórica”, como si estuvieran utilizando el mismo lenguaje. El siguiente día, el embajador gringo en Venezuela, Patrick Duddy, ratificó que desean “mejorar la relación” con el gobierno de Chávez.

Mientras que Colombia soporta con estoica discreción que el gobierno venezolano trapee literalmente con su presidente y sus ministros, voceros oficiales de Estados Unidos -socio en el acuerdo de las bases que tanto nos ha costado con los vecinos- tienen el descaro de ofrecerse como mediadores y de desligarse de la grave crisis binacional. “No creo sinceramente que tenga que ver con Estados Unidos”, llegó a decir míster Crowley.

Los síntomas de esta especie de abandono gringo son diversos y crecientes. El miércoles, un grupo de congresistas demócratas cercanos a Obama le solicitaron recortar aún más la ayuda militar a Colombia (ya se ha reducido 40 por ciento en tres años). Y la semana pasada, el Departamento de Estado desaconsejó visitar a Colombia por peligrosa. No solo le han sacado el cuerpo al TLC, tan crucial para el comercio nacional, sino que ahora le asestan este golpe bajo al turismo.

Esto nos pasa por sapos, dirán unos. “Así paga el Diablo a quien bien le sirve”, recuerdan otros. Y sin caer en antiimperialismos mamertos, la actitud de Washington ante la crisis, sumada a una mal disimulada frialdad de la Casa Blanca ante el presidente Uribe, sí evoca toda una tradición de dejar a sus aliados colgados de la brocha. De dejar plantados sin pudor ni vergüenza a quienes pusieron a pelear por ellos.

Los ejemplos históricos abundan. Chiang Kai-shek, en la China, cuando comenzó a perder la guerra con Mao Tse-tung. Los sucesivos gobernantes de Vietnam del Sur, hasta la derrota final. Lon Nol, el fiel aliado en Camboya. Los regímenes democráticos centroamericanos, que nunca recibieron la ayuda posconflicto prometida. El próximo desahuciado promete ser el mandatario de Afganistán, Hamid Karzai, colocado por E.U. para presidir una guerra inganable y ya descalificado por inepto y corrupto.

El autor Patrick Buchanan lo llama “la forma americana del abandono”, según la cual su país, cuando está por arrojar a un aliado a los lobos, sigue un viejo ritual: “Descubrimos que el hombre que apoyábamos nunca fue moralmente apto para ser nuestro socio”. Por algo Henry Kissinger dijo que “en este mundo es a veces peligroso ser enemigo de Estados Unidos, pero ser amigo es fatal”.

Mientras descubrimos qué tan costosa nos saldrá ahora esta amistad, lo clave es entender que el régimen chavista representa el más complejo desafío de política exterior que ha enfrentado Colombia en los últimos tiempos.

La estrategia del canciller Bermúdez de no responder a las provocaciones y de desarrollar una diplomacia activa hacia la comunidad internacional es acertada. Pero no será suficiente. En especial si nuestros vecinos y supuestos aliados se lavan las manos. O equiparan los gritos energúmenos de Chávez con el diplomático silencio de Uribe.

Es que con estos amigos…

El imperio de la ordinariez (By. Daniel Samper Pizano)

Posted by Carlos Prieto On octubre - 25 - 2009

Los maleducados, groseros, vulgares e ignorantes; siempre han existido, existen y existirán. Hoy y hacia el futuro, están y estarán más expuestos que nunca. Se creen hoy los amos, dueños y señores de foros de los medios…pero día a día, se están mostrando. Y, como la ignorancia es atrevida; nunca dejaran de sentir la necesidad de dejar de ocultarse, de camuflarse y de esconderse.  Antes con el paquidérmismo propio de los medios, propiciado por el entorno tecnológico que los rodeaba, nos hubiéramos tardado años, ó decadas para identificar plenamente la desfachatez y la ordinariez de un personaje como “El Diego”. Esos mismos medios que hoy les permiten expresarse libremente, como la televisión y la internet; serán los que se encarguen de sepultarles su gloria. Es obvio, cada día será más fácil identificarlos. Excelente columna del Dr. Daniel Samper; no se la pierdan!. Pocho

"Nada se parece tanto a la ingenuidad como el atrevimiento." Oscar Wilde

"Si la suciedad fuera un triunfo ¿Qué mano levantarías?." Charles Lamb

Uno de los finales más famosos de la reciente literatura castellana, el de El coronel no tiene quien le escriba, transcribe la respuesta de Aureliano Buendía a su mujer cuando ella, agobiada por la pobreza, le pregunta qué comerán: “Mierda”. Como siempre, García Márquez atina con la palabra perfecta. Cualquiera otra habría sido soez, cursi o superflua: excrementos, heces, deposición, deyección, popó, fimo, hienda, freza, boñiga, estiércol, caca, majada, zurullo, aguas mayores…

El ejemplo muestra que no hay malas palabras, sino palabras mal usadas, así como es más casto un desnudo estético que un traje provocador. Se puede ser terriblemente vulgar y burdo empleando mal las mismas palabras con que Cervantes escribió el Quijote o Nicanor Parra un poema: depende de quién las use, cuándo y cómo.

Tardaremos años en hallar un caso más nítido de vulgaridad que el de Diego Maradona al dirigirse hace poco, apoyado por gestos, a quienes lo critican: “¡Que la chupen… que la sigan chupando!”. Si los directivos del fútbol argentino fueran serios, que no lo son, lo habrían destituido ya, pues resulta evidente que la antigua estrella no captó el delicado compromiso con la comunidad de quien dirige una selección nacional de fútbol, representación dinámica del simbolismo patrio.

La grotesca rueda de prensa de Maradona es uno de los muchos brotes del pantano de mal gusto en que chapoteamos. Chabacano es Maradona, pero también lo son Berlusconi, Chávez, Amy Winehouse, Daniel Ortega, Britney Spears, Pamela Anderson y, para no marginar el producto nacional, la Negra Candela y Carlos Moreno de Caro, por ejemplo.

Hasta hace un tiempo, los padres y el colegio formaban a los niños. Hoy los educan los medios de comunicación. La televisión, más que todo, pero también Internet y las nuevas tecnologías. De allí la rebaja general de gusto que nos aqueja. No dejo de pensar en el nivel de cloaca de los foros que acogen diarios y revistas, donde el insulto es casi obligatorio y la falta de educación es el principal título para participar. Muchas figuras públicas, para acercarse a esos auditorios en proceso de degradación, aceptan degradarse también y generan una veloz progresión geométrica hacia la vulgaridad y la agresividad.

El rock y el rap extremistas preocupan en todas partes; el gobierno español acaba de prohibir el porno en canales abiertos; el último videojuego japonés consiste en una guerra a punta de halitosis (sería campeón nuestro Himno Nacional: “Su varonil aliento de escudo les sirvió”). A menudo, la violencia verbal y visual se materializa en hechos. No es casualidad que proliferen cada vez más las palizas de alumnos y padres a profesores. Colombia, además, padece la plaga de la literatura de narcos, ‘paras’ y sicarios, estupenda cuando es de buena calidad, pero lamentable en la mayoría de los casos.

La agresividad forma parte de la “cultura de incultura” en que nos sumimos. También la altanería del ignorante. Hace años, el deterioro de la caligrafía alertaba sobre el descenso en la educación; hoy los atropellos a la ortografía y la gramática desnudan el deterioro de las formas. Los mensajes más insultantes en los foros son los que peor ortografía acusan.

“Que la chupen…” Las palabras de Maradona merecen consignarse como símbolo de una era en que impera la ordinariez. De la crisis económica global saldremos un día. Pero ¿cuándo saldremos de la crisis de mal gusto, chabacanería y vulgaridad?

Tomado de El Tiempo

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