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AIS: “tu quoque”

Posted by pocho On Noviembre - 26 - 2009

Por: Klaus Ziegler

Fuente: El Espectador

338. AIS“Es tan difícil decir la verdad como ocultarla.” Baltasar Gracián

Como un triunfo de la democracia calificaron algunos la negativa del Senado de aprobar la moción de censura contra el ministro Fernández, una “conquista” semejante a esa otra “gran victoria de la democracia venezolana” que fue la disposición que le permitiría a Chávez perpetuarse en el poder.

Pero la vulgar treta que culminó con la absolución de Fernández no engaña a nadie. La maniobra política del Presidente de reconocer en un primer momento la gravedad de los hechos, hasta el punto de pedir que se suspendieran los desembolsos a los grandes empresarios, para luego recular y brindarle todo su apoyo a Arias, es una estrategia desacertada que terminará minando su credibilidad. Ante la evidencia incontestable, no es aconsejable mentir, mentir y mentir, porque hasta el alma más simple sabe que la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero, y las cifras y los hechos están ahí, claros y contundentes para cualquiera.

No hay duda de que Agro Ingreso Seguro es un programa diseñado para el beneficio de unas pocas familias pudientes. Es un hecho que se entregaron subsidios a reinas de belleza y a personas que estaban siendo investigadas, y que otros les fueron aprobados a testaferros de reconocidos delincuentes. Está bien establecido que empresarios que aportaron a la campaña de Uribe más de $549 millones recibieron subsidios por $33.497 millones, todo como parte de una política agraria que ha sido absolutamente desastrosa para el campesino pobre y el pequeño agricultor.

Durante el debate de censura, el ministro Fernández sabía que ante las acusaciones factuales no tenía más salida que desviar la atención recurriendo a la vieja y conocida falacia tu quoque (tu también), que consiste en acusar a otros de haber cometido faltas similares, como si esto fuera prueba de su inocencia. Y ante las cifras precisas, y los argumentos puntuales de Rafael Pardo, el precandidato Arias cree que le basta con la burla, cuando con su habitual sarcasmo afirmó que “los únicos campos que Pardo conoce son los de Golf”. No olvidemos que esta otra falacia, conocida como ad hominem, o ataque personal, le permitió al Gobierno el prodigio insólito de absolver a sólo una de las partes en un delito de cohecho.

Para aquellos que creen que el debate fue un triunfo para la democracia es bueno advertirles que este tipo de estratagema tiene implicaciones a largo plazo, y que “el teflón” no se deja clonar. La mayoría de los colombianos considera que el actual Congreso es una institución ineficaz y corrupta, y la infame sonrisa de Arias, burlándose del país, sin duda les reafirmará esta convicción.

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Papá que da concejo...comunal

Papá que da concejo…comunal

Un “ex funcionario que siempre combatió la corrupción”, según sus propias palabras, y que se ganó su derecho a hablar por encima de los dos minutos habituales. En total, siete veces más de lo normal.

El escenario y la coyuntura electoral escogidos para ofrecer algunas explicaciones sobre el programa Agro Ingreso Seguro ocasionaron justificadas protestas de parte de algunos de sus rivales en la carrera a la Presidencia.

Frente a las críticas, el ex ministro Arias se defendió afirmando que está en su derecho de alertar sobre un tema en el que han circulado todo tipo de historias. Quienes se resisten a que Arias hable, se le escuchó decir, se oponen a la verdad. En la medida en que no hubo proselitismo político y, por el contrario, la discusión giró en torno a Agro Ingreso Seguro, no habría espacio para la indignación. Los consejos comunitarios, en últimas, le estarían abiertos a todo el que desee participar. Anunció, también, su interés en acudir a la Plenaria de la Cámara, escenario del próximo debate de control político que se le hará al actual ministro de Agricultura, Andrés Fernández.

A nadie debe perturbar que el ex funcionario responda a las denuncias que han hecho los medios de comunicación, desde cuando la revista Cambio presentó su primer informe sobre las indignantes anomalías de Agro Ingreso Seguro. En estas últimas semanas se le ha visto, escuchado y leído en diferentes medios de comunicación. Nadie ha tratado de silenciarlo y ello desde el comienzo del escándalo por la entrega de unos millonarios subsidios a unas pocas familias adineradas de la Costa Atlántica.

En su última entrevista a la prensa, Arias incluso argumentó que no existe responsabilidad política alguna de parte suya o de su sucesor: la responsabilidad política, si la hubiere, la asume explicando. No hay razones, pues, para pensar en renuncias. “Toda obra humana es imperfecta y hay que corregirla”, dijo, luego el programa de Agro Ingreso Seguro continuará con unos ligeros arreglos. Por lo pronto el ex ministro capoteó el escándalo y contó con todas las tribunas requeridas para hacerlo.

Sin embargo, el fin de semana pasado utilizó un escenario dispuesto para el Gobierno, con cámaras de la televisión pública, en lo que ciertamente resulta un uso abusivo de bienes públicos para quien está en campaña por la Presidencia de la República. No sobra preguntarse si, como le podría ocurrir al también ex ministro y ahora candidato presidencial Juan Manuel Santos con el tema de los falsos positivos, por ejemplo, o al propio candidato liberal Rafael Pardo por los nexos de la Fuerza Pública con los ‘Pepes’ durante su desempeño como Ministro de Defensa, ¿habría para ellos igual espacio para defenderse de las acusaciones en actos de Gobierno televisados por el canal institucional?

Aunque nada lo impide legalmente, la emisión televisiva de consejos comunales en los que se defienden y justifican políticas presidenciales sólo contribuye a enturbiar un escenario preelectoral que ya es lo suficientemente ambiguo, existiendo, como existe, un expreso interés del presidente Uribe —pueda o no ser candidato él mismo— en influir en el debate electoral del año entrante. El hecho de que no esté operando, y quizá no llegue a operar, la ley de garantías, no quiere decir que se puedan pisotear los derechos de los demás candidatos.

Tomado de El Espectador

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Dosis personal de Droga (By. El Espectador)

Posted by pocho On Marzo - 26 - 2009

Posiciones encontradas de Andrés Felipe Arias y Carlos Gaviria. Saquen ustedes sus propias conclusiones. Un tema complejo, y además dificil de asimilar y conceptualizar. Pocho


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Ni a los tobillos (By. Matador)

Posted by pocho On Marzo - 6 - 2009

ENCUESTA

ENCUESTA

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El ansiado “guiño” (By. Matador)

Posted by pocho On Enero - 27 - 2009
El ansiado "guiño"  

 

 

El ansiado "guiño"

Lo quiere Juan Manuel, lo quiere Andrés Felipe, lo quiere Germán; también lo quiere Rodrigo. Mejor dicho, lo quieren todos. ¿Quien será el elegido? ¿Será que tiene razón Matador?.

No creo que Uribe insista con Uribe, para el 2010. Creo que le hará el “Guiño”,  al que adquiera el “COMPROMISO” de devolverle el trono en el 2014.

Compromiso: Obligación contraída por medio de acuerdo, promesa o contrato

Pocho

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Presidentico (By. Antonio Caballero)

Posted by pocho On Enero - 20 - 2009

Admirable columna de Antonio Caballero. Para aquellos que piensan que el ministro Andrés Felipe Arias, esta listo para la contienda y salir a  la arena; lean esto primero.

Pocho

antoniocaballero

Existe una disposición constitucional, en mi opinión bastante absurda, que les prohíbe a los políticos hablar de política. Hubo un Procurador que se hizo famoso por haberle callado la boca con ella al entonces presidente Carlos Lleras. Pero como para este gobierno la Constitución y las leyes sólo existen para pasárselas por la faja, Uribito, es decir, el ministrico de Agricultura Andrés Felipe Arias, hizo la semana pasada unas declaraciones descaradamente políticas: sabe que no hay Procurador que lo sancione por eso.

Gloso a continuación las frases más llamativas de la entrevista del ministrico, publicada en El Tiempo por Andrés Gómez Osorio. Sobre Uribe: 

“Al Presidente le tenemos que respetar su fuero, esperar a que (…) le diga a Colombia sí o no”.

Identificar las ventoleras bipolares del presidente Uribe con el “fuero presidencial” es el rasgo que identifica y define a los uribistas. También se llama lambonería.

Sobre el uribismo: 

“No puede quedar el uribismo en manos de un camaleón de la política o de la aristocracia. En el primer caso, ellos buscan el poder por ego o vanidad y saltan de gobierno en gobierno, de partido en partido”.

Como el propio Uribe, por ejemplo, a lo largo de toda su trepadora carrera política: ni un día sin puesto público del gobierno de turno. Como todos los uribistas. Salvo, claro, aquellos que por razones de edad (Arias tiene 34 años) no han conocido de adultos sino gobiernos de Uribe.

“En el segundo caso, porque se perdería el contacto con el pueblo, que es la esencia de lo que el Presidente nos ha enseñado: el Estado comunitario”.

¿Qué creerá Uribito que es el “contacto con el pueblo”? Su propio ministerio ha sido lo más lejano y opuesto a los intereses populares que sea posible imaginar: un ministerio al servicio de los grandes agroindustriales y dedicado a perseguir a los millones de campesinos rasos. A los desplazados por la violencia de los nuevos terratenientes narcoparamilitares les niega tierras, por pobres. A los que sobreviven en sus parcelas les prohíbe ordeñar vacas, por sucios, y criar gallinas para la subsistencia, porque para eso está la importación de alimentos ¿Acaso imagina que el “Estado comunitario” de que habla consiste en hacer para la televisión el inane reality show de los consejos comunales, y no sólo los sábados, como los hace Uribe, sino también “domingos, y lunes, martes, miércoles, jueves y viernes”? Pues esa es la más enjundiosa propuesta de gobierno que plantea en su entrevista.

Interrogado sobre sus aspiraciones presidenciales, dice: 

“Le respondo en términos futbolísticos. Cómo decirle ‘no’ a un grupo de amigos y personas que invitan a jugar un torneo interesante y uno puede comandar un equipo ganador de gente joven y generar una transformación”. (…). “No puedo ser más explícito. Puedo decir que no voy al Congreso y vamos a buscar la posibilidad de comandar ese equipo”.

Se trata de una respuesta sinuosa, para “no meter(se) en un problema disciplinario”: el ministrico ya es taimado y marrullero como el más curtido de los politiqueros. Y será tal vez “por ego o vanidad”, pero el caso es que para referirse a sí mismo usa ya con soltura el plural mayestático, el “nosotros”: curiosamente, la misma primera persona del plural de su denostado ex presidente Pastrana, en vez de la tercera del singular de su admirado presidente Uribe, que se refiere a sí mismo como “el Presidente”.

Asegura Arias, en fin, que su ambición presidencial no es prematura: 

“¿Por la juventud? Ese es el cuentico de toda la vida para que a nuestra generación la hayan marginado de decisiones importantes. La juventud es una ventaja grande (…) porque debido a ella tengo un pasado limpio de cualquier tipo de relación oscura”.

Que un hombre que tiene 34 años y lleva cuatro a la cabeza de un ministerio diga que lo han marginado de decisiones importantes por ser joven sólo puede significar que no ha sabido tomarlas. ¿Qué estaba haciendo entonces en sus elevados cargos? (Sí, ya lo sé: poniéndose camisetas publicitarias para las fotografías). Y que le atribuya a su juventud el hecho de no haber tenido tiempo de mezclarse con malas compañías es una imbecilidad; además de una falacia, porque ¿no ha conocido entonces a los ministros uribistas acusados de cohecho o de falsedad, ni a los parlamentarios uribistas condenados por paramilitarismo, ni a los funcionarios uribistas -embajadores, directores del DAS- presos bajo sospecha de asesinato?

De acuerdo con la regla de oro que he expuesto muchas veces según la cual en Colombia todo presidente es peor que el anterior, creo que Uribito, con esa mezcla de lambonería y petulancia, de bobería y astucia, de demagogia y desprecio, está capacitado con creces para ser el peor presidente de nuestra historia. Peor que Uribe I y que Uribe II y III, y IV, y V y VI. Tendrá para entonces la misma edad que tenía Álvaro Uribe cuando llegó a la Presidencia por primera vez: ni siquiera habrá que cambiar las fotos en las oficinas públicas. Será como volver a empezar desde cero.

Será un presidentico.

Tomado de Semana

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