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"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

No nos quieran tanto

Posted by pocho On Julio - 23 - 2010

Por: Mario Morales

Fuente: El Espectador

“El narcisismo de las pequeñas diferencias, es la obsesión por diferenciarse de aquello que resulta más familiar y parecido.” Sigmund Freud

No es coincidencia que la celebración del Bicentenario sorprenda a los gobiernos de Colombia y Venezuela en una de sus incontables refriegas. Así ha sido durante los últimos 180 años.

Esas escaramuzas, cerca de 30 en los últimos seis años, como lo documenta este diario, han probado su estruendoso fracaso, no sólo porque Bogotá y Caracas hoy  no hablen, como no sea por la diplomacia del alarido (que sobrepasa lo melodramático hasta convertirse en caricatura), sino porque han dejado unas secuelas de hambre y desgracia que ni los gruesos adjetivos de los dos mandatarios alcanzan a describir.

A un año de que Chávez congelara las relaciones el panorama es desolador: las exportaciones a ese país se redujeron en un 76% y en la zona fronteriza quedan cerca de 50 mil desempleados, amén de las implicaciones en el resto del país.

Pero nada de eso parece importarles a los dos gobernantes, entrelazados como están en sus fuegos de artificio que, por estos días, exacerban falsos nacionalismos, y que ahondan las diferencias, porque tienen origen en su inefable afán de protagonismo que ya harta incluso a medios y sectores políticos afines.

Baste citar sus expresiones inflamadas de patriotismo, uno con versos cursis de amor  (“Te quiero con un amor que no conocía”) y el otro, con actos profanos como el de la exhumación de los restos de Bolívar, del que se proclama su llamarada.

Los comunicados, notas de protesta, llamados a consulta de embajadores, sesiones en la OEA y demás, forman parte de un libreto repetido (cuya trama es la de la cizaña y su lenguaje es el de la vocinglería), que pretende ocultar los respectivos lunares y fracasos. Y claro, termina de acuñarlos como las caras de una misma moneda.

Así ha sido siempre. Por eso, pedirle a Santos que normalice las relaciones puede ser un sarcasmo, porque lo “normal” ha sido esa “necesaria” confrontación desde que resolvimos partir cobijas. Quizás habrá momentos melifluos pero cada vez que lo requieran cargarán baterías para calmar tensiones internas, callar opositores o subir en las encuestas.

Y todo con el pretexto del amor. Por favor, no nos quieran tanto, hay amores enfermizos que hacen daño.

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Vientos de Guerra

Posted by pocho On Julio - 22 - 2010

Por: Carlos Prieto

‎”Toda guerra se inicia con los pretextos más nimios, se continúa por motivos de peso y se concluye con las excusas más falaces.” Arthur Schnizles

He sido un admirador del presidente Uribe, pero no he podido entender o comprender la estrategia de salida de su gobierno, ó mandato. Frente al tema de Venezuela, me parece desacertado todo lo que en estos momentos esta ocurriendo; ya que considero innecesario todo el ruido que se le esta haciendo al tema de los campamentos dentro de nuestro vecino país. Ese es un tema que ya todos conocemos ¿Por qué agravarlo a escasas dos semanas de su salida?. Considero que dicho tema, es una situación que deberá enfrentar ya el próximo gobierno, junto a su nuevo staff.

Arreglar el tema comercial con Venezuela es algo urgente y prioritario; y este escenario no contribuirá en nada, para que esto mejore. Miles y miles de familias seguirán perjudicadas por decisiones de ultimo momento de este gobierno, que repito no he podido comprender.

Ojalá Dios quiera que al presidente Uribe, no se le de por ir a ordenar un bombardeo a nuestra vecina Venezuela; ya que esto sería un acto de provocación, que ocasionaría una situación inimaginable.

Es increíble, como el distanciamiento “personal” entre el presidente Uribe  y el presidente Chavez, pueda llevarnos a preludios de guerra. Como bien dicen en la película ”El Padrino”…”Todo es personal”.

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Insólita pretensión

Posted by pocho On Julio - 11 - 2010

Por: Editorial de El Tiempo

Caricatura por: Matador

Ingrid…en plata blanca

Un sentimiento de estupefacción embarga desde ayer a los habitantes del país al hacerse pública una solicitud de conciliación extrajudicial presentada por Íngrid Betancourt al Estado colombiano. En un comunicado, el Ministerio de Defensa confirmó que la ex candidata presidencial, quien estuvo en poder de las Farc por más de seis años, inició -junto con varios integrantes de su familia- una reclamación contra el erario por una suma aproximada a los 15.000 millones de pesos por perjuicios causados debido a su secuestro.

La insólita pretensión monetaria ha caído como un balde de agua fría en el Gobierno, los altos mandos militares y, como se refleja en foros electrónicos y sondeos, en la opinión pública. “Sorprendida y apesadumbrada” se declaró oficialmente la cartera de Defensa ante esta demanda de la ex rehén y de sus familiares más cercanos. No hay que olvidar que fueron precisamente el alto estamento castrense y el entonces ministro y hoy presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, quienes prepararon la operación ‘Jaque’, que traería a Betancourt de regreso a la libertad.

La multimillonaria solicitud es, asimismo, una afrenta directa al presidente Álvaro Uribe, quien mantuvo firmemente su apoyo político a los rescates militares, a pesar de la presión de varios sectores de la sociedad, incluida Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata, para que se hiciera el intercambio humanitario.

El Gobierno Nacional no es el único sorprendido con esta noticia. Cualquiera que haya escuchado a la ex secuestrada en estos dos años de libertad no encontraría rasgos de animadversión hacia las tropas ni oposición rabiosa contra el Ejecutivo. Al contrario, si algo quedó claro de las efusivas declaraciones de la propia Betancourt acerca del operativo fue su agradecimiento con los uniformados que arriesgaron su vida para que ella y los otros 14 secuestrados recuperaran la suya. Pero, por lo visto, este sentimiento no era del todo sincero porque hoy la liberada pretende sacarles el equivalente de varios millones de dólares a las arcas públicas.

Del anuncio del Ministerio de Defensa sobre que “no existe ningún elemento objetivo que permita deducir la responsabilidad del Estado en estos hechos” se desprende que no habrá conciliación extrajudicial y el caso pasaría a un tribunal para continuar su trámite. Y así debe ser.

Este camino del pleito legal que ha emprendido la familia Betancourt pone de nuevo sobre el tapete las desacertadas decisiones que la dirigente política tomó horas antes de ser secuestrada por la guerrilla. Varias versiones informaron en esos días -finales de febrero del 2002- sobre las continuas advertencias en público y en privado que la entonces aspirante presidencial recibió de distintas autoridades acerca de las condiciones de seguridad de la zona. Sin embargo, ella y sus acompañantes hicieron caso omiso de estas y se dirigieron hacia San Vicente del Caguán. Esto constituye, indudablemente, una pieza clave en la defensa jurídica del Gobierno contra la cuantiosa reclamación.
Sin embargo, más allá de los detalles legales, es difícil concebir que una rehén liberada busque responsabilizar de sus salarios perdidos a quienes acabaron con su martirio. En incontables situaciones, pero en especial en una riesgosa operación de rescate, la vocación de servicio y sacrificio de la Fuerza Pública queda en evidencia ante la sociedad.

Meses de preparación, esfuerzos de inteligencia y una ejecución impecable se necesitaron para que Íngrid Betancourt se reencontrara con sus familiares. Por más resarcimiento monetario que una víctima de secuestro sienta que merece por el infierno vivido y los años perdidos en la selva, no hay justificación para buscar compensación en los bolsillos de los ciudadanos. Si el agradecimiento se agotó, que no lo haga la sensatez.

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Las Farc: sólo falta la foto

Posted by pocho On Junio - 25 - 2010

Por: Juan Carlos Botero

Fuente: El Espectador

Aún recuerdo a la perfección, las clases magistrales que recibí de Sociología Rural, en la Universidad Del Valle. Corria el año 1988 y nuestra maestra la Dra. Restrepo, nos hablaba de la importancia de firmar la Paz en nuestro país. Nos hacía soñar con un país distinto, nos hacía ver hacía futuro los innumerables e invaluables beneficios que obtendríamos de un acuerdo entre las partes en conflicto. Lastimosamente en el gobierno del Dr. Pastrana, todo salió extremadamente mal. Los cabecillas de las farc, se aprovecharon de toda la expectativa y esperanza de nuestra amada Colombia; y nos entregaron a cambio un país casi que inviable. Han sido fuertes y contundentes los golpes propinados por el Dr. Uribe a este grupo armado. Confio plenamente en que bajo el mandato del Dr. Santos, este país se liberará definitivamente de este flagelo; y podremos vivir en esa Colombia prospera y desarrollada, que soñamos hace ya mas de veinte años. Pocho

La verdad es esta: Durante años nuestras Fuerzas Armadas no eran fuertes ni estaban armadas.

El Ejército carecía de capacidad ofensiva, imaginación e iniciativa, más dotación y armamento. Más grave aún: adolecía de falta de liderazgo, y la moral en los cuarteles rozaba el suelo. Varios comandantes estaban acusados de graves violaciones de Derechos Humanos y de alianzas con grupos paramilitares. Un hecho evidente refleja la inoperancia de nuestras tropas en ese tiempo: durante décadas los líderes más temidos de la guerrilla, después de años asesinando, secuestrando, robando, violando, asaltando poblaciones, bombardeando oleoductos, derribando torres de energía y sembrando el terror en pueblos indefensos, esos jefes, que eran las personas más buscadas por las autoridades, morían tranquilos en sus campamentos de la selva. Líderes guerrilleros como el Cura Pérez, Jacobo Arenas, Manuel Marulanda y tantos más, no morían en combates con nuestras tropas. Sufrían enfermedades, achaques y dolencias, y morían de muerte natural. Morían de viejos.

Eso cambió con Álvaro Uribe y es importante reconocerlo. Gracias al proceso de modernización y fortalecimiento de las Fuerzas Militares, que en realidad se inició durante el mandato Pastrana, y gracias al Plan Colombia unido al liderazgo de Uribe y a su política de seguridad democrática, la guerrilla fue acosada, arrinconada y vencida en combate, una y otra vez. Los golpes a la subversión han sido contundentes. Y no sólo en operativos de ejecución impecable y resultados asombrosos, como las operaciones ‘Jaque’ y ‘Camaleón’, sino en muchos otros igual de notables, como la captura de Martín Sombra y el ataque a Raúl Reyes. Según datos del Gobierno, si en el año 2002 las Farc fueron responsables de 984 secuestros, en 2009 secuestraron a 44 personas. Y si en el año 2002 las víctimas de masacres de las Farc fueron 295 personas, en 2009 fueron 21 personas. Algunos expertos estiman que las Farc han pasado de tener 18 mil miembros a 3 mil. Lo cierto es que el número de guerrilleros capturados, abatidos, desmovilizados o que han desertado por presión militar es cada día mayor, y ya se sabe que todos los miembros del secretariado de las Farc, tarde o temprano, serán capturados o abatidos. No morirán de viejos. Esa realidad, en el año 2002, era impensable.

No obstante, a pesar de que este grupo guerrillero está debilitado y contra las cuerdas, todavía falta algo fundamental: la foto. Se nos olvida que el Estado colombiano inició varios procesos de paz con el M-19, y el camino al desarme que se realizó en la vereda de Santo Domingo, Cauca, el 9 de marzo de 1990, fue largo y tortuoso. En cualquier caso, fue un solo mandatario, Virgilio Barco, quien logró la foto: la imagen del jefe de Estado firmando la amnistía con el comandante del grupo guerrillero, Carlos Pizarro. De la misma manera, a pesar de todos los aciertos y desaciertos de los diferentes gobiernos de Colombia en su lucha contra las Farc, a lo largo de casi 50 años, sólo el que tenga la foto de su desmovilización pasará a la historia como el presidente que derrotó a la guerrilla más antigua y sanguinaria del continente. Y ahora, por lo visto, es muy probable que ese presidente sea Juan Manuel Santos.

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Oportunismo y aprendizaje político

Posted by pocho On Mayo - 13 - 2010

Por: Rodolfo Arango

Fuente: El Espectador

Pobre religión. Tan manoseada por los candidatos

Santos se va a rezar con Angelino al Niño Jesús de Buga. Mockus se confiesa públicamente católico pese a su agnosticismo. Ambos candidatos caen en la malsana costumbre practicada por el presidente Uribe de usar la religión con fines políticos. En su oportunismo por no perder votos en un país mayoritariamente católico, los candidatos muestran poco conocimiento de la religión y menosprecio hacia las creencias de los creyentes. El ejercicio de las funciones públicas depende de la formación, capacidad y probidad de las personas, no de sus creencias o prácticas religiosas.

El país habrá avanzado cuando un agnóstico o un ateo, respetuoso de las creencias de los otros, llegue a la Presidencia de la República. Colombia no es un Estado confesional. Es un Estado laico. Las creencias religiosas deben pertenecer al ámbito privado de la persona o de la comunidad particular. Que la mayoría del pueblo colombiano sea católico no justifica irrespetar a los no católicos. Quien hace énfasis en la religión al ejercer el servicio público o al desempeñarse en el rol de candidato explota consciente o inconscientemente a su favor las creencias más profundas de los electores.

La religión es algo tan serio e importante para los creyentes que no es aceptable su manipulación por políticos o funcionarios. El Procurador puede celebrar tantas misas quiera en su vida privada, pero comete un despropósito al escenificar ceremonias religiosas en uso de su investidura. El deterioro de las instituciones públicas ha sido grave luego de ocho años de ventajismo, mojigatería e hipocresía. Los jóvenes pueden impedir con su voto que la abolición del pluralismo y de la diversidad continúe a manos de expertos manipuladores de la psicología colectiva.

Cosa distinta es la identificación de los partidos políticos con creencias religiosas o ideológicas. Un Partido Conservador ajeno a la tradición religiosa en su doctrina y comportamiento interno es una contradicción en los términos. También lo sería un Partido Liberal intolerante con el librepensamiento o enemigo de la transformación social. En su claridad conceptual los partidos tradicionales en Colombia son confiables, lo que no sucede con el Partido de la U o con el Partido Verde debido a su corta existencia y a su indefinición ideológica. Paradójicamente la opacidad de sus planteamientos le permite a Santos y a Mockus pescar en río revuelto. Hacen de Uribe un Mesías al que siguen acríticamente. Mientras el primero lo instrumentaliza con engañosas cuñas radiales que imitan su voz invitando a votar por Santos, el segundo lanza ataques oportunistas a la izquierda para no espantar los votos uribistas.

El aprendizaje democrático es lento. Por ahora sólo balbuceamos. Salidos del estado de naturaleza, donde el poder militar y el económico dominan, podemos construir una cultura política respetable. El patriotismo constitucional norteamericano o la laicidad centroeuropea son buenos ejemplos de apertura y madurez políticas. Cuando estos avances culturales se alcanzan, la controversia se traslada de la discusión pública sobre las personas o los individuos —conversación propia de esclavos— al debate de las ideas que caracteriza a una sociedad de ciudadanos y ciudadanas libres e iguales.

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Germán Vargas Lleras

Posted by pocho On Mayo - 4 - 2010

Por: Yamid Amat

Fuente: El Tiempo

Si de sensatez y coherencia se tratara, Germán Vargas debería ser nuestro próximo presidente. Pero, ya todos sabemos que este país no es sensato, ni mucho menos coherente. Su propuesta de gobierno es seria y concreta. Se nota, que tiene el país metido en la cabeza. Aunque se que para muchos, su punto debil es su neurastenia; para mí, es su punto más fuerte. Lo que él opina, sobre el Dr. Antanas Mockus es: “Sus declaraciones son muy equívocas. Un día se refirió a acabar con el Ejército de Colombia, luego matizó diciendo que sería una propuesta a cumplir en 20 años. A eso le siguió la declaración de exaltación al presidente Chávez. Luego advirtió que él extraditaría a Uribe y a las pocas horas se retractó. Me resulta incomprensible que una persona que está aspirando a la Presidencia, en tan pocas horas, haga declaraciones tan desafortunadas. No precisa objetivo distinto de luchar contra la corrupción, que es un propósito que a todos nos asiste.” Las negrillas son mías, y me parece que; como a todos hay que “sacarle los trapitos al sol”, es lo más cierto que se ha dicho sobre Mockus. Pocho

Germán Vargas Lleras cree que la tendencia favorable en las encuestas del ex alcalde Antanas Mockus “es una expresión de rechazo a lo que su oponente representa”, más que un apoyo a sus programas “que nadie conoce”.

Para Vargas Lleras, el apoyo a Mockus es “una rebelión contra todo lo que ha ocurrido en los últimos meses”. Dice que “el afán reeleccionista del presidente Uribe “motivó una corrupción nunca antes vista”, cuando él “se dedicó a comprar parlamentarios con contratos y puestos”.

Vargas Lleras es el tercero de los seis candidatos que presenta EL TIEMPO en esta habitual página dominical.

¿Cómo va la campaña?

Creo tener el programa más completo y he presentado con precisión mis políticas públicas en todas las áreas: infraestructura, vivienda, justicia, salud, seguridad, educación, empleo, cultura, deportes. El problema es que el país se polarizó.

¿Cree posible romper esa polarización que denuncia?

Sí. No me resigno a que las alternativas se limiten a Mockus o Santos, y apelo a los colombianos para que en estas semanas examinen las propuestas de unos y otros. Soy el mejor de los candidatos y así lo siente la gente. Apelo a los electores para que me den la oportunidad de gobernar y no entren en el falso dilema de tener que votar por Santos o por Mockus.

Si siente que la gente cree que es el mejor candidato, ¿por qué aparece tan mal en las encuestas?

Por la polarización que se está presentando entre quien hoy representa la continuidad del Gobierno y quien ha logrado posicionarse como la antipolítica. La intención de voto por Mockus no es por él, sino una expresión de rechazo a lo que su oponente representa. Mockus es la rebelión nacional contra lo que ha ocurrido en estos últimos años.

¿Qué ha ocurrido?

La corrupción ha alcanzado proporciones nunca antes vistas: compra de parlamentarios con contratos y nombramientos, acciones contra la Corte Suprema y magistrados, chuzadas, seguimientos, falsos positivos y tantos otros escándalos que aún no tienen un pronunciamiento de quienes investigan estos hechos.

¿A qué escándalos se refiere?

A Agro Ingreso Seguro, a la forma ilegítima como se tramitó el referendo, a denuncias muy serias sobre seguimientos, a la corrupción del DAS.

¿Esas denuncias son las que dan fuerza a la candidatura Mockus?

Sí. Si el presidente Uribe no hubiera insistido en esa segunda reelección, nada de lo que hoy vemos habría sucedido; si no hubiera embarcado al Congreso en el trámite de la reelección, con puestos y contratos a sus amigos parlamentarios, muchos de los delitos que hoy se investigan no hubieran tenido lugar. Sin el afán de la reelección, Uribe habría podido conducir a los partidos de su coalición a una unidad que sería hoy fórmula ganadora.

¿Cómo le parece que va la campaña de Juan Manuel Santos?

Regular. En los sondeos de opinión registra un altísimo negativo. Está quedando de personero de la clase política y su campaña está heredando todos los problemas del Gobierno, pero no las virtudes que se le reconocen a Uribe.

Las encuestas dicen que usted no pasa a la segunda vuelta. ¿Va a terminar apoyando la candidatura Santos?

Si no estoy en la segunda vuelta, la decisión que tomemos la definirá el partido, su bancada parlamentaria. Pero en las circunstancias actuales me siento muy poco inclinado a vincularme a una u otra campaña.

¿Ve al Partido Liberal derrotado?

Lo veo muy rezagado en la intención de voto, y sorprende que si obtuvo casi el 20 por ciento de favoritismo en las parlamentarias, no refleje ese porcentaje en la candidatura de Pardo.

¿Su decisión de ir a primera vuelta es irreversible?

Iré hasta el final.

Si es derrotado, ¿cooperará con el próximo Gobierno?

Usted no me puede solicitar que de antemano me comprometa con el próximo Presidente. Depende de cuál sea la política que ponga en marcha.

Andrés Felipe Arias dijo en una junta de parlamentarios que habría que buscar una coalición en apoyo a Juan Manuel Santos y al Gobierno…

Arias lleva meses y semanas dándole consejos a todo el mundo. Lo que debería hacer es preocuparse por sus propios problemas y los de la unidad de su partido. No acepto recomendaciones de su parte.

¿Le preocupa algo de la actual campaña?

Por supuesto. La polarización entre continuidad y rebelión ha impedido que el debate se centre en las ideas. En infraestructura, como en muchos otros sectores, somos el país más atrasado de América, después de Bolivia. Por falta de carreteras, ferrocarriles y puertos, el país pierde cerca de 7 billones de pesos anuales. En transporte, tenemos las tarifas más altas del continente: movilizar una mercancía de China a Buenaventura es más económico que trasladarla de Buenaventura a Bogotá.

¿Y cuál es la estrategia para superar ese atraso?

Uno: construir autopistas de altas especificaciones; dos: construir varias carreteras estratégicas que el país reclama; tres: cofinanciar proyectos de movilidad; cuatro: recuperar la malla secundaria y terciaria. En infraestructura perdimos mucho tiempo, como en vivienda.

Sobre ese tema, ¿cuál es la propuesta?

Todos los gobiernos han fracasado en el cumplimiento de sus metas de vivienda. Apenas invertimos el 0,2 por ciento del Producto Interno. Hemos acumulado un rezago que hoy implica que 1 millón 200 mil familias carezcan de techo. Hay que estimular la construcción masiva de vivienda popular. Construir 200 mil da trabajo para 800 mil colombianos.

¿Y en el campo social?

Es el gran desafío. Es lamentable que, después de ocho años, siete de un alto crecimiento económico, 22 millones de colombianos vivan por debajo de la línea de pobreza, es decir, subsisten con no más de 280 mil pesos al mes. Y hay 9 millones en una condición de indigencia, es decir sus ingresos no superan los 120 mil pesos al mes. El país no puede seguir de espaldas.

¿Cuando Cambio Radical estuvo vinculado al Gobierno, hizo algo?

Hoy advertimos que nunca estuvimos representados en el gabinete. Juan Lozano, para sorpresa de todos, ha sido claro, jamás nos representó.

¿Hará oposición al próximo Gobierno?

El concepto de blanco o negro no lo práctico en política.

¿Cree que el presidente Chávez interviene en nuestra campaña electoral?

Sí, y es totalmente inconveniente. Ni Chávez ni Correa deberían entrometerse en aspectos internos de Colombia, y mucho menos en la campaña electoral. He invitado a los candidatos a que suscribamos un documento para sentar nuestra protesta. Pero otro presidente que está interviniendo en la campaña es Uribe. Una de sus últimas intervenciones, cuando habló del que llamó “caballo discapacitado”, me pareció no sólo grosera, sino desafortunada. Poco contribuye a su propio candidato.

Pero han dicho que no se refería a Mockus…

¿Se refería entonces a mí, por los dos dedos que faltan en mi mano izquierda?

¿Cree, como han dicho algunos, que Mockus es un salto al vacío?

Mockus está encarnando esa expresión de rebelión y frustración con lo que ha venido ocurriendo frente a la clase política, pero si usted profundiza en la propuesta, no sería posible establecer qué rumbo tomará el país si es elegido.

¿Cómo definiría el carácter de las propuestas que Mockus ha hecho?

Sus declaraciones son muy equívocas. Un día se refirió a acabar con el Ejército de Colombia, luego matizó diciendo que sería una propuesta a cumplir en 20 años. A eso le siguió la declaración de exaltación al presidente Chávez. Luego advirtió que él extraditaría a Uribe y a las pocas horas se retractó. Me resulta incomprensible que una persona que está aspirando a la Presidencia, en tan pocas horas, haga declaraciones tan desafortunadas. No precisa objetivo distinto de luchar contra la corrupción, que es un propósito que a todos nos asiste.

¿La bandera de prolongar el gobierno Uribe no es buena?

No. Sus logros en seguridad deben continuar, pero debe rectificarse el camino en muchos frentes, empezando por renovar el actual equipo de gobierno.

Si definitivamente los colombianos decidirán entre Mockus y Santos, ¿cuál cree que debe ser la elección?

No va a ser fácil gobernar los próximos cuatro años. Este gobierno ha comprometido enormes recursos a través de la expedición de vigencias futuras, que afectarán el manejo fiscal de los dos próximos gobiernos; se ha deteriorado el orden público en muchas zonas; la guerrilla ha recuperado el control en zonas donde ya no estaba. Las dificultades en la salud las tendrá que enfrentar el próximo gobierno, como las relaciones con Venezuela y Ecuador, como el control a las chuzadas, o de los contratos y puestos a parlamentarios. También la inseguridad en las ciudades que nos deja Uribe.

¿Mejor dicho: mejor no ser Presidente?

Todo lo contrario, ¡serlo! Pero con programas, ideas y objetivos claros. Hay que arrancar con cuatro grandes reformas: tributaria y fiscal, a la justicia, a la salud y a la infraestructura. Y recomponer nuestras averiadas relaciones internacionales.

¿Considera que el gobierno Uribe no ha sido tan bueno?

Ha sido bueno, y yo fui el primero en reconocerlo en los temas de seguridad, pero en muchos otros frentes el balance es deplorable.

El general Douglas Fraser, del comando sur de Estados Unidos, ha dicho que existen vínculos documentados sobre la relación del presidente Chávez con las Farc. Como usted la ha denunciado, ¿qué opina?

He informado sobre el lugar donde se encuentran los campamentos de las Farc en territorio venezolano. He dicho que allí se está entrenando simultáneamente a integrantes de las Farc y a milicianos bolivarianos; que ‘Iván Márquez’ está al frente de esos entrenamientos. He probado que ‘Gabino’ y otros cabecillas del Eln están en Venezuela y he identificado los corredores que les permiten a las Farc tener en territorio venezolano una trinchera estratégica. No creo que se requieran más pruebas.

Como sus denuncias parecen coincidir en esa materia con las del candidato Juan Manuel Santos, ¿le gustaría trabajar dentro de su eventual gobierno?

¡No, hombre! Si no acepté el Ministerio de Defensa cuando me lo propuso Uribe, en el 2006, no lo haré en el próximo gobierno. Estoy luchando por llegar a la Presidencia para poner en marcha mi programa, no estoy buscando puesto ni coloca.

¿Se le puede creer eso?

¿Qué tengo que hacer, quiere que se lo jure? Fue este gobierno el que manejó embajadas y chanfas políticamente para dividir a Cambio Radical. Se hicieron ofrecimientos y contratos que motivaron a algunos parlamentarios a abandonar el partido.

Es decir, ¿su partido está dividido?

No. Los que recibieron dádivas y contratos ya partieron. El partido está muy comprometido con mi candidatura.

¿Por qué cree que el presidente Uribe quería dividir a su partido?

Porque me opuse a su segunda reelección. Hoy me ratifico en que habría sido desastrosa para nuestra democracia y nuestras instituciones, para el país y para él mismo. Pero le repito: como verá, no estoy buscando chanfa ni en este ni en el próximo gobierno.

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El antidemocrático ‘voto útil’

Posted by pocho On Mayo - 2 - 2010

Por: Germán Vargas Lleras

Fuente: El Tiempo

Cientos, miles, decenas de miles de colombianos han reconocido en estos días en los foros de las diferentes redes sociales, como Facebook y Twitter, lo mismo que en los escenarios de debate virtual en los medios de comunicación como EL TIEMPO, que nuestra candidatura le ha presentado al país el mejor, el más completo, profundo y realista programa de gobierno. Varios analistas que han sido entrevistados después de los debates presidenciales televisados han apuntado en la misma dirección y reconocido que en el programa de nuestra campaña hay años de trabajo y dedicación, así como planteamientos responsables y serios en todos los frentes de las necesidades nacionales.

Los tres ejes de nuestra propuesta son bien conocidos por los colombianos. Continuaremos fortaleciendo los logros, en el área rural, de la seguridad democrática. Ampliaremos esos logros a la seguridad urbana y a la seguridad fronteriza, para que cerremos de manera sólida los corredores del terrorismo que permiten que, desde territorios vecinos, venga los guerrilleros y narcotraficantes a delinquir en Colombia. Impulsaremos la mayor y más efectiva inversión en educación, salud y atención a los más humildes, para pagar la enorme deuda social que tenemos con 22 millones de pobres. Generaremos empleo por la vía que ha demostrado su eficacia: la vivienda popular, y por un programa de desarrollo de infraestructura que resuelva los enormes rezagos en ese campo.

Para todo lo anterior declararemos la guerra a los corruptos, eliminando los privilegios que la misma ley les concede a la hora de las rebajas de penas. Fortaleceremos el aparato investigativo y judicial y sus instrumentos, para que se concentren en el seguimiento de funcionarios y contratistas bajo riesgo de cometer actos de corrupción. Y pondremos un equipo de abogados de primer nivel para que defienda los intereses del Estado y gane los pleitos que hoy la Nación pierde, en un desangre en el que la corrupción y la desidia juegan un papel devastador.

Los electores deben saber que elegir a un Presidente de la República que no tenga claros sus programas, que no haya definido de tiempo atrás el qué ni el cómo de esos planes, no va a poder hacer un buen gobierno, más allá de que pueda tener las mejores intenciones. Los mayores desastres gubernamentales han resultado de la improvisación, de campañas donde lo emotivo ha primado sobre las ideas y programas, y donde la noción del mal llamado ‘voto útil’, que se concentra en quienes puntean en las encuestas, ha llevado al poder a quienes no están preparados para ejercerlo.

El país no puede quedar encerrado en el absurdo dilema de la continuidad de lo bueno, pero también de lo malo del gobierno de Álvaro Uribe, con la secuela que han dejado algunos de los allegados al poder en materia de indelicadezas, favoritismo en los contratos y corrupción, que representa Juan Manuel Santos; o de la improvisación, del salto al vacío, de la incertidumbre que significa Antanas Mockus, que hoy dice que extraditaría al presidente Uribe, y a las pocas horas se corrige alegando que desconocía aspectos elementales -y fundamentales para cualquier gobernante- en materia de derecho internacional.

Rompamos las ataduras que nos obligan a escoger entre la perpetuación de los errores que queremos dejar atrás, o los inmensos riesgos de una candidatura cuyos verdaderos propósitos y programas desconocemos. No. Los electores deben liberarse del sofisma del ‘voto útil’, porque en vez de útil es dañino para Colombia. Los colombianos deben decidirse, de una vez por todas, a votar a conciencia por el mejor candidato con el mejor programa. Porque ¡Mejor es Posible! Y lo demostraremos.

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Daniel Samper Ospina

Posted by pocho On Abril - 26 - 2010

Por: María Isabel Rueda

Fuente: El Tiempo

El columnista y director de la revista ‘SoHo’, Daniel Samper Ospina, con María Isabel Rueda

¿Cómo describiría el género de sus columnas: humor, sátira política, crónica social?

No le he metido mucha teoría al tema. Quizás sea una especie de caricatura escrita antes que una columna de opinión, lo cual me permite ser tan guache como quiero.

¿Por qué apoda a ‘Uribito’ el ‘Pincher’ Arias?

A raíz de una columna que escribí sobre las mascotas. Decía en ella que, si se parecen a sus dueños, el perro de Name debe ser experto en mordidas, el Procurador tendría un pastor con rabia y a Arias le calzaría un pincher, porque ambos son unas indignantes mascotas enanas, de ladrido agudo cuando están junto a su amo. Fue una comparación injusta porque está demostrado que el pincher no se ensucia tanto con la tierra como Arias.

¿Usted piensa como escribe? Es decir, cuando se sienta a desayunar con su señora, ¿le habla del ‘Pincher’ Arias y de la cola de lagarto de Roy Barreras?

Pues no es que me levante y le diga a mi mujer que por favor baje al ‘Pincher’ Arias del sofá, que lo va a llenar de pelos, o que le pida el favor de que no le pise la cola de lagarto a Roy Barreras, porque, aunque le vuelve a crecer, es un gesto odioso. Pero creo que la mía es una columna libre, y creo que esa libertad incluye que a veces sea un poco irresponsable, y quizás eso la haga diferente, refrescante, aunque a veces para algunos se pase de la raya.

Hablemos de esas pasadas de raya. Porque con mucha frecuencia oigo de personas que se mueren de la risa con las barbaridades que usted dice en su columna.. Incluso la leen en colectivo. Está definitivamente de moda. Pero también hay personas que critican su estilo, porque se mete con los defectos físicos de la gente. ¿No le parece que a veces se pasa de la raya?

La columna tiene un elemento de incorrección política que gusta a unos y molesta a otros, pero que no deja indiferente a nadie, que es lo importante. Creo que a veces la juzgan como un espacio convencional de opinión y no como una caricatura escrita, que es lo que en realidad es. Al ser una caricatura, tengo el derecho de reteñir y exagerar los rasgos de algunas personas. Por ejemplo, si el caricaturista Matador pinta a Juan Lozano, lo pinta narizón. Eso mismo hago yo, aunque por escrito.

O sea que usted pone en palabras lo que los caricaturistas dibujan con rasgos exagerados…

Sí. Por ejemplo, me critican que diga que habría sido bueno que el Registrador no fuera mitad humano, mitad pescado. ¿Qué caricaturista no pinta al Registrador como si tuviera los labios de un bagre? Yo, al menos, lo reivindico. Todavía hoy pienso que él es nuestra Angelina Jolie y en esa medida deberíamos ser más amables con él.

¿No será que la caricatura lo aguanta todo y el texto no? Pintar al contralor Turbay ‘junior’ un poco gordo, pasa. Pero decir por escrito que es un cerdo ibérico…

El Contralor, al igual que el cerdo ibérico, gusta de las bellotas, es decir, de las mujeres muy bellas. Y eso no tiene nada de malo. De modo que esa comparación no es insultante, entre otras cosas porque es un animal bastante excelso. Hablo, claro, del Contralor. Ahora: entiendo que ciertas burlas físicas causen impresión en el lenguaje escrito y no en el humor gráfico. Pero eso hace parte de la novedad de la columna y del sentido polémico que tiene.

En todo caso ha habido antecedentes de ese tipo de burlas. Hace poco leí un artículo de Klim donde se preguntaba si a Guillermo León Valencia lo iban a enterrar con la quijada por separado o si le iban a hacer una saliente al ataúd. Pobre Klim: si eso le impresionaba, imagínese lo que estaría preguntándose si hubiera conocido a Angelino.

¿Pero qué verdad o qué opinión expresa usted cuando dice que Angelino Garzón tiene el apoyo de todos los belfos de este país?

No de todos. El belfo de bien, el belfo ético, ya está con Mockus, no está con Angelino. Guillermo León, por ejemplo, sería un belfo que sí estaría con Santos, lo mismo que su hijo, y el hijo de Laureano, y el de Mariano, y el del virrey Amar y Borbón. Ahora: dígame si esa foto de Juan Manuel Santos con toda esa gente no era una caricatura en sí misma. A veces temo que, si sube Juan Manuel, a los humoristas, para seguir haciendo reír, nos va a tocar pasarnos a la escuela realista: decir exactamente lo que él hace va a resultar más gracioso que inventarse chistes de su gobierno.

¿No es un poco ofensivo con la vejez decir que José Galat está de modelo en la exposición ‘Bodies’?

Sí. Puede ser un poco ofensivo con la exposición ‘Bodies’. Les ofrezco excusas a sus organizadores.

¿Qué pasa cuando se encuentra con una de esas personas a las que ha caricaturizado, por ejemplo con el ministro Fabio Valencia, de quien ha dicho las cosas más espantosas?

Si me encuentro a Fabio Valencia, me asusto. Eso le pasaría a cualquiera. Ahora bien: yo de Fabio Valencia me he burlado de su físico injustamente, porque es lo mejor que tiene. Sin embargo, no frecuento los sitios a los que van mis personajes: ni siquiera voy a las frijoladas de doña Olga Duque. Alguna vez me encontré con Cecilia López en el parque de El Virrey. Ella iba en sudadera de toalla morada, seguida por cinco escoltas, y daba gritos por el celular. Fue un espectáculo muy bonito.

¿No le da miedo hacer enemigos?

Tengo fe en que la mayoría de ministros no sepan leer. Asumo que mi oficio viene con eso, y no puedo pensar en cada columna estratégicamente, a ver a quién me echo de enemigo o a quién no. Mi oficio es tratar de opinar con sentido del humor y ser lo más independiente y crítico del poder que pueda.

¿Alguna vez el dueño de ‘Semana’ lo ha regañado por alguna columna?

Jamás. Siempre ha sido muy respetuoso. Y eso debe ser aburrido para él, porque algunas veces me he metido con amigos suyos pero siempre ha respetado mis opiniones y vivo agradecido con él por eso.

¿Usted calculó que su columna, que venía de una revista ‘light’ como ‘Jet Set’ se iba a convertir en un referente de los corrillos políticos, donde uno oye con frecuencia preguntar si ya leyeron a Daniel Samper esta semana?

No me fijo si ha tenido o no éxito porque soy ajeno a esos corrillos. No voy mucho a cocteles ni a reuniones sociales. Pero si ha tenido éxito es porque este es un país muy caricaturizable, donde es muy fácil burlarse de muchas cosas, sobre todo de la clase política.

Usted se las da de antipolítico, pero le he notado un dejecito mockusista en sus últimas columnas. ¿Por qué Mockus es el único que se salva de sus sátiras?

Me gusta Mockus, porque representa un aire muy refrescante, reivindica la legalidad en un país que culturalmente premia al vivo, al avivato, al que adelanta en doble fila, se roba el IVA o no hace fila. De ese avispamiento colombiano sale desde el caos en las carreteras hasta grupos paramilitares o guerrilleros. Si nos convierte en una cultura que respeta lo legal, será el presidente más importante de la historia.

¿Por qué no votaría por Juan Manuel Santos?

A Juan Manuel me cuesta trabajo cogerlo en al menos una verdad. Pero seguiré atento. Quizás algún día diga una y yo seré el primero en cantarlo como un bingo. Será un momento muy emocionante. Me encantan esos momentos excepcionales.

¿Qué es lo que le critica a Uribe?

Uribe ha hecho cosas históricas, y se las reconozco. Y cuando digo históricas es que es superior a personajes históricos como Calígula. Fíjese que Calígula nombró de Cónsul a su caballo, pero Uribe lo superó, fue más allá: nombró de ministro a Andrés Uriel Gallego.

¿Usted cree que Chávez nos puede declarar la guerra?

Espero que no, pero no me preocupa su carrera armamentista: acá estamos bien armados, y tenemos muchos petardos, como Fernando Londoño y Ernesto Yamhure, por citar apenas dos con los que podemos bombardear a Venezuela en caso de guerra.

¿Por qué piensa que a Rafael Pardo le ha ido tan mal en la campaña, si él es una gran persona y un hombre políticamente preparado?

Porque tiene carisma como para Director de Fedesarrollo, pero no para Presidente.

¿Qué opina de Petro?

Es un hombre de izquierda que apoyó a un procurador de ultraderecha, que ha quemado libros. No es que sea la coherencia en pasta. Y eso que le respeto el dolor testicular que lo aquejó en un importante debate en el Congreso. Eso le pasa a cualquiera. Aun a Cecilia López.

¿Cómo le ha parecido la campaña de Noemí Sanín? Parecía que lo iba a lograr, pero se desinfló.

Yo invito a sus asesores a que no le den más Red Bull. Está sobreacelerada, sobreexcitada. Se ríe sin saber de qué, llama a los gritos a Pedro, a José, a María… ¿En qué momento hay quienes creen que el loco de esta campaña es Mockus?

Según usted, a Mockus lo tildan de loco y el más loco de todos es Uribe…

No sé si el más loco, pero toma tinto sobre un caballo, se viste como personaje de Tomás Carrasquilla, con pantalones saltacharco y sombrero aguadeño; alguna vez se subió a un puente a gritarles a los indígenas con un megáfono que no le dijeran marica ni paraco; se pone un frac ombliguero, que sólo le cubre las tetillas: ¿Y el loco es Mockus?

¿Le parece que los debates han sido útiles?

Sí, pero le dan demasiada trascendencia a la metodología. Usted ve un debate de la campaña inglesa, y son tres señores y un periodista. No hay chicharras, segmentos, pruebas; los dejan hablar el tiempo que sea necesario. Acá hay una chichonera de candidatos y periodistas, sacan balotas de bingo, explican las preguntas que vienen: el tiempo se va en eso… El único picante se lo metió la pelea de Noemí con Santos. Deberían introducir un formato tipo Laura en América para que ellos dos se puedan agarrar más a menudo. Sería muy entretenido.

¿No le parece penoso que la noticia del último debate haya sido la de que alguien le ofreció un ministerio a alguien en una comida?

Sobre todo en una comida con Augusto López, en la que también estaba José Obdulio, lo que quiere decir que sigue merodeando en los temas del poder. El país amaneció hablando de Laurita, hija del señor del Sena, y de que ella iba a comer fríjoles donde Noemí, y de un montón de chismosería social tan agobiante, tan de lo mismo, que eso explica que Mockus vaya adelante. Los otros se quedaron en los almuerzos y en lo de siempre. Mockus no sabe quién es Laurita, no va a Salinas, no sale en las sociales de fin de año de Cartagena, no come con Augusto López: todo eso es muy refrescante.

¿Cuándo dejaremos de hablar de José Obdulio, que sigue apareciendo en tantos cuentos?

¡Pues mire que ya vamos en que Juan Manuel está comiendo con José Obdulio! Es una tristeza ver que ya ha caído hasta allá. Está rodeado de los lagartos de siempre y con los nuevos, con los que dejó el uribismo. A mí, José Obdulio me parece terrible. Y no lo digo por su consabida relación familiar. Creo que uno no puede juzgar a nadie por sus familiares. Porque, como siempre digo, ¿qué culpa tenía Pablo Escobar de ser primo de José Obdulio?

Muchos colombianos simpatizan con Mockus, pero a algunos les da susto que sea un salto al vacío…

Saltos al vacío los Andrés Urieles, José Obdulios, Diegos Palacios, ‘Píncheres’ Arias y demás que nos han gobernado estos 8 años. En cambio, ¿le parece un salto al vacío un gabinete integrado por Peñalosa como ministro de Obras, Lucho como ministro de Protección Social y Fajardo como ministro de Educación? Creo que Mockus trabaja en equipo, cumple la ley y es autocrítico. Y eso no me parece que conduzca a un salto al vacío, sino que sería toda una novedad en nuestra historia política.

¿Cree serias las posibilidades de que escojamos a Mockus como nuestro próximo Presidente?

Sí, por los tales “primivotantes”. Mockus está rompiendo la apatía de una generación que no votaba porque sus miembros estaban mamados de que el poder consistiera en almorzar con Augusto López. Esa gente nueva y joven va a derrotar las maquinarias de ‘la U’, de los conservadores, de todos los políticos tradicionales. Ojalá no me equivoque.

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Encuestas y percepciones

Posted by pocho On Abril - 17 - 2010

Por: Juan Carlos Pinzón B.

Fuente: El Espectador

Pretendo desde este espacio de opinión, tratar de ser lo más imparcial frente al tema de mi recomendación para votar por fulano ó mengano. Para todos debe ser importante, esta columna del Dr. Juan Carlos Pinzón; se las recomiendo.

Algo ha quedado en evidencia en esta campaña; y es que la fuerza a derrotar que tiene el Uribismo, no es el Antiuribismo; es el clamor que se siente hoy en nuestro país de un Cambio.

Es verdaderamente impresionante, la arremetida que les ha dado Dr. Antanas Mockus a sus contrincantes a traves de los medios. Será difícil vaticinar, que ese individuo que hoy desde una computadora envia mails, a favor de la campaña verde; efectivamente salga el día de las elecciones a depositar su voto. Si lo hacen, y es ganador el Dr. Mockus; Colombia y su pueblo habrán dado un paso gigantesco en materia de desarrollo (Pensar-Actuar). En ese momento, el Dr. Mockus sería la mejor alternativa para este país. De lo contrario, demostraremos que seguimos siendo un país inmaduro, incapaz de volver realidad nuestras ideas, que nos falta superar este subdesarrollo agobiante, y esos paradigmas culturales; y lo mejor que nos podría pasar será seguir avanzando, como lo propone muy bien el Dr. Juan Manuel Santos.

Hay algo muy importante para tener en cuenta, Colombia es hoy un país diferente; se percibe viabilidad. Esa viabilidad, sin lugar a dudas a sido generada por el Dr. Uribe. Con él debemos estar agradecidos; al margen de sus multiples errores como gobernante, hoy algo esta muy claro: Después de estos Ocho (8) años, Colombia es otra.

Difícil la tenemos los Colombianos; habrá que escoger entre dos hombres de bien, dos hombres capaces y preparados. Ojalá Dios nos acompañe y en conjunto tomemos la mejor decisión. Carlos Prieto

Las últimas encuestas empiezan a marcar tendencias más definidas en la campaña presidencial.

Por una parte, se confirma que Juan Manuel Santos mantiene un liderazgo importante en todas las mediciones, y en aquellos ejercicios que miden intención de voto en una hipotética segunda vuelta, gana en todas las combinaciones. Por otra parte, Antanas Mockus recoge ahora sectores de oposición, y en particular concentra la opinión favorable de la mayor parte de columnistas de opinión y medios de comunicación que desde hace bastante tiempo habían fijado una posición contraria al Gobierno. Allí confluyen ciudadanos críticos y serios, así como sectores con posiciones ideológicas de izquierda radical que por fin encontraron una alternativa para tratar de derrumbar los avances en seguridad conseguidos con mucho sacrificio por parte de las fuerzas armadas.

El dinamismo de la campaña es una buena noticia para la democracia. Santos mantiene el liderazgo en buena medida porque las mayorías reconocen el progreso que ha tenido el país. También porque es visto como un candidato con formación y experiencia, y porque tiene una carrera pública llena de logros y resultados para bien de Colombia. Es indudable que el progreso de Mockus refleja sentimientos de cambio y deseo de mayor transparencia. Las preguntas que vale la pena hacerse ahora son: ¿Mockus realmente representa lo que el electorado ve en él? Y ¿es Santos quien tiene esos atributos adicionales que demanda la gente?

Mockus es un gran colombiano y se ha ganado el espacio que tiene, pero no es novedad en política. Por varios años el país lo ha conocido por sus excentricidades y comportamientos sorpresivos que serían muy difíciles de validar como jefe de Estado, así como por su autoritarismo cuando le fallan sus esfuerzos pedagógicos. Si bien es cierto existe una percepción positiva sobre su honestidad, como mandatario eso no será suficiente, no se le conoce un programa en ese sentido y no todo lo que lo rodea produce la misma confianza. Además, según el ex alcalde Garzón, la gestión de Mockus en materia social fue muy mala, hasta el punto que en buena medida en eso sustentó Garzón su programa de gobierno. Aunque Mockus demostró autoridad como gobernante, también es real que es dubitativo frente a las amenazas que enfrenta el pueblo colombiano, y que desafortunadamente no son teóricas.

A Santos lo atacan con sorprendente agresividad sin que nadie diga nada, lo declaran continuista y le quieren injustamente endilgar los llamados “falsos positivos”. Por una parte, ha anunciado que mantendrá el rumbo pero hará cambios para avanzar. Desde reformas sociales, ajustes a la estructura de gobierno y nuevas políticas de empleo e infraestructura; su historia prueba que está dispuesto a la innovación como fórmula para enfrentar los problemas.

Fue él quien cambió el direccionamiento estratégico de las fuerzas armadas con la Política de Consolidación y actuó con contundencia en materia de derechos humanos a pesar del costo que esto le ha traído. A lo largo de su carrera ha promovido los principios de buen gobierno que precisamente se fundamentan en honestidad y lucha contra la corrupción. En fin, Santos tiene argumentos para responder al deseo de los ciudadanos de seguridad, cambio y transparencia, pero tendrá que hacer un esfuerzo para que la gente identifique aún mejor esos atributos.

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‘Yo botaría a Uribe’: Julio César González ‘Matador’

Posted by pocho On Diciembre - 18 - 2009

Fuente: Cambio

368. Matador

1. ¿Cuál es el personaje más difícil de caricaturizar,  y por qué?

El ministro del Interior Fabio Valencia, porque cada vez que lo voy a dibujar, su cara y su cuerpo han cambiado un poco: se transforma no en hombre-rana sino en hombre-sapo.

2. ¿Y el más fácil?

Uribe, porque llevo más de siete años dibujándolo casi a diario y me dará la oportunidad de seguirlo perfeccionando por cuatro u ocho años más.

3. ¿Le han reclamado o lo han amenazado por sus caricaturas?

Hace años me gané un vainazo desde el púlpito de una iglesia, donde dijeron que yo era el diablo por hacer una caricatura sobre los curas pederastas. Es que los curas no tienen cura.

4. Dicen que el presidente Uribe le da de comer porque es el blanco principal de sus caricaturas, ¿qué hará desde el año entrante  si Uribe no sigue en el poder?

Amable corrección: Uribe no me da de comer. El paramilitarismo, la corrupción, las zonas francas, el Agro Ingreso Seguro, las ‘chuzadas’, la reelección, la encrucijada del alma, los ‘falsos positivos’, el Opus Dei, José Obdulio, la Casa de Nari y ‘Job’, entre otros, son los que me dan el material para mis caricaturas… Si Uribe gravita en ese mundo, pobre de él.

5. Si pasa el referendo, ¿cree que Uribe gana?

Claro que pasa, esa platica no se puede perder. Lo único que le falló a ese carro fue el pro…motor, que demostró ser un completo animal al financiar mal y de manera torcida y al redactar peor la pregunta del referendo. Y en cuanto a si Uribe gana, en este país tan atolondrado no lo dudaría ni un segundo. Lo dicen las encuestas, pero por favor no les crean a las encuestas.

6. ¿Votaría por Uribe?

Por supuesto que yo botaría a Uribe.

7.  Entre todos los candidatos, ¿cuál cree que debería ser el presidente en 2010?

Creo que ‘Uribito’ es el más capacitado para ejercer la Presidencia. Según la predicción maya el mundo se acabará en 2012, y teniendo en cuenta que como ministro de Agricultura fue un desastre, como presidente será una hecatombe que nos evitará ver el Apocalipsis.

8. ¿Cuál es el personaje del año y por qué?

Coincido con Daniel Samper Ospina en que es la potranca que le cayó encima a Uribe, le jodió una pierna y le regó el tinto en la corbata (rara costumbre pues sería más fácil tomarlo en una mesa como todo el mundo). Ni Chávez con su verborrea le ha hecho morder el polvo a Uribe como ese insigne animal. Eso es verdadera oposición.

9. ¿Y el antipersonaje?

Mucha gente dirá que Chávez, que Piedad, que el Procurador quema-libros, que José Obdulio…Yo me quedo con Samuelito, que va a dejar a Bogotá hecha pedazos y al Polo Democrático muerto, y no de la risa.

10. ¿Sin escándalos como las ‘chuzadas’, los mal llamados ‘falsos positivos’, Agro Ingreso Seguro… qué haría?

Me convertiría al uribismo, leería con alegría a José Obdulio, pediría un subsidio agrario o, en su defecto, una notaría. Y ya siendo millonario no me preocuparía de nada. Fácil.

¿Quien es ‘Matador’?

Nacimiento: Pereira, 1969.
Estado civil: separado y viviendo en pecado con Alejandra María Valencia (‘la fiera’).
Estudios: publicidad.
Cargos: Yo no cargo, tengo problemas de columna.
Galardones: Premio de Periodismo Simón Bolívar 2009. Icé bandera cuando estaba en kínder.
Pasatiempos: todos los goces paganos.

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