Carlosprieto.net

"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

Archive for the ‘Denuncias’ Category

El vicio

Posted by Pocho On enero - 18 - 2012

Por: Elvira Lindo

Fuente: El País – Madrid, España

Por lo mucho que se practica, robar debe de ser una actividad íntimamente ligada a la naturaleza humana. Por lo mucho que se incurre en eso de hacer propio lo ajeno este popular vicio aparece en el ranking de los mandamientos de todas las iglesias. Por ser una tendencia poderosa en el ser humano siempre hay un momento en la educación de una criatura en la que los padres deben enseñar al hijo a devolver lo sustraído y pedir perdón. Pero hay padres, madres o adultos con edad de serlo que, por lo visto, no aprendieron la lección. En realidad, se roba mucho más de lo que se admite. Hay gente que razona con mucho salero que incluso hay objetos que están puestos ahí, como pidiéndote que te los metas en el bolso, y que el hotel, el restaurante o el centro de trabajo ya cuentan con ello, es más, que tienen una partida destinada a lo que los usuarios afanan. Hay honrados españoles que esquilmaron las excavaciones arqueológicas de su pueblo. Y qué. Hay mucho patriota que defrauda a Hacienda. Y, por supuesto, ha habido en estos años muchos que despilfarraron el dinero público y se metieron un porcentaje en el bolsillo. Por una simple razón, porque era fácil y lo hacía todo el mundo, como dicen que dijo el célebre duque en su descargo.

Hay momentos históricos que animan esa codicia. En cuanto a lo que ha sido la cultura reinante, la del pelotazo intoxicó todas las artes humanas. Pero alguna enseñanza se podrá extraer de todo esto. Me niego a que el desastre sea estéril. Sabemos ya, por ejemplo, que los políticos no pueden actuar sin un severo control de los técnicos de la Administración. Nos convencieron de que lo democrático era que la clase política ejerciera todo el poder económico, sin impertinentes funcionarios metiendo las narices en sus cuentas. Pero el autocontrol no funcionó. Y está claro que no se les puede dejar solos.

Quemadores de libros

Posted by Pocho On enero - 18 - 2012

Por: Oscar Guardiola-Rivera

Fuente: El Espectador – Bogotá, Colombia

En la distópica novela Fahrenheit 451, Ray Bradbury imaginó un futuro en el que la lectura ha sido prohibida en los Estados Unidos y un grupo de bomberos se dedica a quemar libros considerados peligrosos.

Ese futuro de pesadilla, por el que Bradbury responsabilizó a la indiferencia de la gente antes que a la estupidez de unos cuantos fanáticos en el Gobierno, se realizó la semana pasada cuando un juez federal de los Estados Unidos rehusó poner un alto a la medida por medio de la cual la gobernación estatal de Arizona prohibió la enseñanza de los llamados “estudios étnicos” en el sistema educativo del estado.

En cumplimiento de la medida, dirigida a proscribir de la enseñanza de la literatura y la historia las narrativas subalternas de los latinos y los afroamericanos que lucharon por sus derechos en la década de los sesenta en los EE.UU., la oficina del distrito escolar de Tucson publicó una lista inicial de los libros prohibidos en las escuelas públicas a partir del pasado 13 de enero.

La lista incluye obras reconocidas como Repensar a Colón: los próximos 500 años, del escritor indígena Leslie Silko, que durante veinte años ha dado voz a perspectivas silenciadas en los currículos tradicionales de escuelas estadounidenses. Prohíbe, así mismo, el uso en las aulas de la historia de los chicanos méjico-americanos escrita por Rodolfo Acuña, y la Pedagogía del oprimido escrita por el brasileño Paulo Freire.

Como si ello fuese poco, funcionarios estatales advirtieron la semana pasada al profesorado que debería abstenerse de explorar temas en los cuales la raza, la etnicidad y la opresión fuesen cuestiones centrales, llegando al absurdo de incluir en dicha prohibición la lectura del clásico de William Shakespeare La tempestad en cursos de literatura e historia latinoamericanas.

Mientras la derecha estadounidense se dedica a borrar de la historia a los chicanos y a Shakespeare, algo similar ocurre en el Chile del conservador Sebastián Piñera. El ministerio de Educación chileno acaba de advertir a editores y centros educativos que de ahora en adelante sus textos de educación primaria deberán reemplazar el término “dictadura” por el más genérico “régimen militar” al referirse al período posterior al golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende en 1973.

Se ha dicho que la historia se repite, primero como tragedia y luego como farsa. El cínico intento de reescribir la historia por parte de los republicanos en los EE.UU. y los conservadores en Chile constituye un ejemplo de cómo ni siquiera los muertos están a salvo del enemigo cuando éste vence, como decía Walter Benjamin.

Nuestra indiferencia ha permitido que ese enemigo salga victorioso. Es hora de volver a dar la batalla, antes de que los quemadores de libros triunfen de una vez y para siempre.

Adrià y las sentencias

Posted by Pocho On enero - 16 - 2012

Por: Joaquin Campos

Fuente: http://blogs.opinionmalaga.com/

Hace poco leía una noticia sobre China en el diario ‘El País’ donde un lector daba un repaso al resto de lectores, así como al corresponsal que firmaba la noticia, aduciendo que China es una maravilla y los que no pensamos igual que él estábamos equivocados. Firmaba el comentario con el gallego nombre de Xaquín López Gómez, o sea, un tocayo mío que si no fuera por su apelativo pensaría que nació en Móstoles.

En la un cúmulo de frases, enumeradas del uno al diez, Don Xaquín insertaba una realmente cachonda: “La cocina china es la mejor del mundo (Ferrán Adrià dixit)”, como intentando justificar que las palabras de un genio siempre son sagradas. Que si fuera así rogaría al bueno de Ferrán, el Chef sin restaurante, que subido a un púlpito comentara lo siguiente: “La farlopa en China es veneno”. Tras esto, sospecho que los traficantes –diplomáticos compinchados con policías locales que ponen a pasear a una curiosa selección de nigerianos siempre machos- correrían a cortar la coca con sustancias menos nocivas para la salud. Porque nadie se puede hacer una idea de lo que la comunidad extranjera está sufriendo en China. Un atentado en toda regla. Atentados nasales.

Que Adrià diga que la cocina china es la mejor del mundo es una mentira absoluta. Primero: Adrià no conoce la cocina china, salvo la de algún falsario cantonés de Barcelona a cien euros el cubierto; segundo: cuando lo dijo estaba justamente en China; y tercero: si tanto le gusta, ¿por qué no ha adaptado a alguno de sus platos las técnicas de la cocina mandarina?

Ferrán Adrià es un genio. Un inventor. Un creador. Un cocinero al que le escriben los textos. Un monologuista sin humor al que suben de atril en atril para que ayude a España a salir del atolladero. Y por la ayuda dinerales: desde los gobiernos (español, catalán…) a suculentos contratos con importantes marcas de primeras calidades (jamón, aceite…).

Que Adrià haga negocio es lícito. Pero que Adrià sea el representante de la cocina española a nivel mundial es una broma de mal gusto. ¿O es que alguno de los que leen este texto alguna vez, una sola, ha conocido a alguien, vecino o familiar, empleado o jefe, que al invitarle a cenar en sus aposentos les haya sorprendido con una espuma de cebollino a la infusión de testículo de rape?

La cocina de un país, región o tribu la marcan sus habitantes, no sus héroes. Porque en España se cocina, desde legumbres estofadas a verduras de toda índole, pasando por mariscos ajados y una importante variedad de fritos pasados por harina. Y lo demás: espumas, cilindros, estratagemas, deconstrucciones, empalmaciones, helados secos, helados calientes, falsos no sé qué y demás farándula mediática, no son más que las capacidades de un cocinero como la copa de un pino, un creador como no ha existido, que si aún está vivo –y algo gordito- es porque se dedica a alimentarse de justamente lo contrario de lo que predica. ¿O es que alguno de ustedes podría vivir de espumas cuatro veces por semana?

Por tanto, Adrià no es el representante de la cocina española. En todo caso de la suya. Y por ello la cocina china que tanto le gusta abrillantar -¿sería casualidad que estaba sobre suelo chino cuando espetó semejante alegato?- no es más que una enajenación que cree es real. Porque lo que debió pisar Don Ferrán cuando deambulaba por las tierras del Partido Comunista –aparte del ‘Agua’, donde el gran cocinero Jordi Vallés saco su tajada correspondiente- fueron fastuosos palacios de diversas dinastías, remozados y modernizados, donde ‘milyuanistas’ le servían millonarios ingredientes camuflados en extrañas recetas. ¿O es que la cocina china real es lo que Ferrán Adrià recibió por su buche?

Debería saber el bueno de Ferrán que en China, la cocina tradicional, se basa en dos agujeros en el suelo de donde sale dos chorrazos de fuego; y sobre ellos se colocan, siempre, un caldo sospechoso, al que le van inyectando agua y restos de alientos según se vaya acabando, y una sartén –siempre la misma- que saltea tantos platos como pida el cliente. Esa sartén, única e indivisible, se lava muy de vez en cuando y de aquella manera. Y todo lo demás: aleta de tiburón, pepino de mar, pimienta de los montes de su puñetera madre, sesos de mono… no son más que las mismas patrañas con las que Adrià se ha ido haciendo famoso. ¿O es que en su ‘Bulli’ alguien se veía reflejado con la cocina de sus ancestros, siquiera sus padres?

La cocina china posee interés. Pero de ahí a catalogarla como “la mejor del mundo” media un trecho que seguramente será insalvable de aquí a dos siglos. Y Adriá que siga a lo suyo: a dictar sentencias, ya sin cocina donde quemarse. Lo peor, sus seguidores, que como los enfervorecidos del Corán creen que lo que dice Mahoma va siempre a misa.

VIDEO DE LA SEMANA

Música recomendada

Escuchar Pocho.fm

Twitter