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"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

Archive for the ‘Dibujada’ Category

Padre, papá, papi

Posted by pocho On Agosto - 25 - 2010

Por: Daniel Samper Pizano

Fuente: El Tiempo

¡Cómo era de bueno ser padre!

Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como si no fuera dictamen de Dios sino reglamento de la Federación de Fútbol. Imperaban normas estrictas de educación: nadie se sentaba a la mesa antes que el padre; nadie hablaba sin permiso del padre; nadie se levantaba si el padre no se había levantado; nadie repetía almuerzo, porque el padre solía dar buena cuenta de las bandejas: por algo era el padre…

La madre ha constituido siempre el eje sentimental de la casa, pero el padre era la autoridad suprema. Cuando el padre miraba fijamente a la hija, esta abandonaba al novio, volvía a vestir falda larga y se metía de monja. A una orden suya, los hijos varones cortaban leña, alzaban bultos o se hacían matar en la guerra.

- Padre: ¿quiere usted que cargue las piedras en el carro y le dé de beber al buey? ¡Qué berraquera era el padre! Todo empezó a cambiar hace unas siete décadas, cuando el padre dejó de ser el padre y se convirtió en el papá. El mero sustantivo era una derrota. Padre es palabra sólida, rocosa; papá es apelativo para oso de felpa o perro faldero. Demasiada confiancita. Además -segunda derrota- “papá” es una invitación al infame tuteo. Con el uso de “papá” el hijo se sintió autorizado para protestar, cosa que nunca había ocurrido cuando el padre era el padre: – ¡Pero, papá, me parece el colmo que no me prestes el carro…! A diferencia del padre, el papá era tolerante. Permitía al hijo que fumara en su presencia, en vez de arrancarle de una bofetada el cigarrillo y media jeta, como hacía el padre en circunstancias parecidas. Los hijos empezaron a llevar amigos a casa y a organizar bailoteos y bebetas, mientras papá y mamá se desvelaban y comentaban: – Bueno, tranquiliza saber que están tomándose unos traguitos en casa y no en quién-sabe-dónde.

El papá marcó un acercamiento generacional muy importante, algo que el padre desaconsejaba por completo. Los hijos empezaron a comer en la sala mirando el televisor, mientras papá y mamá lo hacían solos en la mesa. Y a coger el teléfono sin permiso, y a sustraer billetes de la cartera de papá, y a usar sus mejores camisas. La hija, a salir con pretendientes sin chaperón y a exigirle al papá que no hiciera mala cara al insoportable novio y en vez de “señor González”, como habría hecho el padre, lo llamara “Tato”.

Papá seguía siendo la autoridad de la casa, pero bastante maltrecha. Nada comparable a la figura procera del padre. Era, en fin, un tipo querido, de lavar y planchar, a quien acudir en busca de consejo o plata prestada.

Y entonces vino papi.

Papi es invento reciente, de los últimos 20 o 30 años. Descendiente menguado y raquítico de padre y de papá, ya ni siquiera se le consulta o se le solicita, sino que se le notifica.

- Papi, me llevo el carro, dame para gasolina…

A papi lo sacan de todo. Le ordenan que se vaya a cine con mami cuando los niños tienen fiesta y que entren en silencio por la puerta de atrás. Tiene prohibido preguntar a la nena quién es ese tipo despeinado que desayuna descalzo en la cocina. A papi le quitan todo: la tarjeta de crédito, la ropa, el turno para ducharse, la rasuradora eléctrica, el computador, las llaves…

Lo tutean, pero siempre en plan de regaño: – Tú sí eres la embarrada, ¿no papi? – ¡Papi, no me vuelvas a llamar “chiquita” delante de Jonathan Aquel respeto que inspiraba padre, con papá se transformó en confiancita y se ha vuelto franco abuso con papi: – Oye, papi, me estás dejando acabar el whisky, marica…

No sé qué seguirá de papi hacia abajo. Supongo que la esclavitud o el destierro. Yo estoy aterrado porque, después de haber sido nieto de padre, hijo de papá y papi de hijos, mis nietas han empezado a llamarme “bebé”.

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Bañarse sin jabón

Posted by pocho On Agosto - 22 - 2010

Por: Nicolás Uribe Rueda

Fuente: El Espectador

Más de Cuba. No me cansaré de publicar entradas en este blog, concernientes a la temática cubana. Toda esta revolución tecnológica que hoy por hoy vive la humanidad, será la que dictamine el futuro de esa hermosa isla. Pocho

Hace casi un año, fui invitado a una cumbre de jóvenes en Madrid, con el objeto de compartir con políticos, comunicadores y empresarios latinoamericanos la situación por la que atravesaba el continente.

Dentro del grupo de invitados sobresalía Yoani Sánchez, la famosa bloggera cubana a quien finalmente no tuvimos la oportunidad de conocer porque las restricciones que a la libertad establece la dictadura no la dejaron salir de la isla.

Meses más tarde, cuando divagaba en internet encontré a Yoani, y más por curiosidad que por cualquier otro motivo, decidí suscribirme a su cuenta de Twitter y recibir diariamente sus anotaciones.

Desde entonces, me he convertido en un seguidor asiduo de sus publicaciones cibernéticas. En primer lugar porque es increíble el esfuerzo que realiza para poder comunicarse y dar al mundo pinceladas sin censura del verdadero cuadro que describe la Cuba de nuestros días. La restricción a la libertad de expresión de la que es víctima, la obliga a twittear implementando toda clase de malabares tecnológicos que en ausencia de internet, logran poner en la red sus comentarios, sus denuncias sobre la represión que se vive, y los videos y las fotos que prueban las arbitrariedades oficiales. Para ella, eso no es nuevo, pues si en el pasado le ha tocado comer picadillo de carne sin carne y bañarse sin jabón, como ella misma dice, ahora no le debe resultar extraño tener que idear la manera de hacer funcionar internet sin tener conexión a internet. Yoani no puede interactuar en la red como cualquiera de nosotros. Sólo envía mensajes y solicita respuesta a través de otros medios tecnológicos para confirmar que su tarea ha sido exitosa. Promueve el uso furtivo de la tecnología en favor de la libertad, lleva mensajes a los familiares de las víctimas de la persecución política y alerta a sus amigos cuando ve que los acosa la policía revolucionaria. El tamaño de la libertad de expresión de Yoani se mide en kilobytes, y se manifiesta a través de SMS, MMS y twetts. Su felicidad se expande o contrae cuando gana o pierde acceso al ciberespacio, por donde busca solidarios anónimos que se comprometen con ella a difundir sus reveladores contenidos.

Pero no sólo por ser interesante es que he seguido a Yoani. Su lucha debe inspirarnos a denunciar las barbaridades de la dictadura cubana, que gracias a la tecnología y al valor de esta mujer están hoy al alcance inmediato de todos los que estén dispuestos a ver y entender lo que allá sucede. Yoani no tiene reparos ni conoce trabas para lograr su cometido: no duda en disfrazarse, entrar a un hotel y pagar una hora de internet para postear sus blogs o enviar sus fotos, gastando en ello la tercera parte del sueldo mensual de un cubano promedio. Arriesga su vida cada día para que conozcamos la verdad, pero sobre todo, supongo yo, porque guarda la esperanza de que actuemos sobre esta amarga realidad que le impide aún hoy a millones de cubanos vivir en libertad. Sé que somos muchos los que no la defraudaremos.

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Procrastinar

Posted by pocho On Agosto - 18 - 2010

Fuente: http://blogempresarios.com/

Como ya se sabe, procrastinar es el dilatar, hasta níveles suicidas, las tareas más importantes y que, muchas veces, se saben esenciales para sobrevivir. Lo que no esta muy claro es el porqué lo hacemos (es decir: no sabemos bien a bien porqué no hacemos lo que deberíamos hacer si tenemos todo para hacerlo).

Hasta ahora.

Piers Steel, un profesor canadiense, quien ha estudiado a lo largo de ¡diez años! los hábitos y recursos de los procrastinadores, ha logrado desarrollar una fórmula que explica las razones que nos mueven a no movernos:

U=EV/ID

Donde U es la Utilidad de la tarea una vez realizada, cuyo valor es proporcional al producto de laExpectación (E) por el valor del trabajo finalizado(V) e inversamente proporcional a la inmediatez de la tarea (I) por la sensibilidad de la persona al retraso (D).

Sabemos que suena profundamente estúpido, pero según el profesor se trata de una ecuación que demuestra la esencia de la procrastinación. Es decir: que los que retrasan voluntariamente la realización de una tarea importante no lo hacen por vagos o perezosos, pero tampoco por un espíritu perfeccionista que los impele a esperar el momento adecuado para poseer los elementos y la fuerza para realizar esta tarea.

No: según las investigaciones del profesor Steel que siguió por una década los hábitos de trabajo de 250 estudiantes), los procranistadores son seres que viven más por el hoy que por el mañana, y prefieren las tareas sencillas a las complicadas, pues suelen implicar recompensas inmediatas. Es decir, piensan a corto plazo, aunque se preocupan por su trabajo.

Lo que nos interesa de la noticia, como a ti, es saber en qué Universidad realizó sus estudios el profesor Steel. También queremos que nos paguen durante diez años para descubrir alguna otra obviedad… Por ejemplo, si los pingüinos no puede agacharse porque no tienen rodillas.

Aunque tal vez, mejor lo dejamos para mañana…

Evita procrastinar en 10 pasos

1. Encuentra sus razones
Muchas veces, dilatar una tarea no se debe tanto a la tarea en sí, como a la forma en que está planteada. “Debo terminar esto, y debería ponerme en ello ya“. ¿Qué parte del enunciado nos mueve a procrastinar? Modifica la forma en que te planteas tus deberes, y añade motivadores: “Entre más pronto termine, podré seguir con la nueva temporada de Chuck”.

2. No estás obligado a hacer nada
La obligación implica rechazo: Tengo que, debo de, estoy abligado a… son enunciaciones que nos victimizan y posibilitan rechazar pasivamente nuestras tareas. Proscrastinar, vaya. ¿Cómo solucionarlo? Un simple y seguro “haré” en tus tareas pendientes del día: Haré el presupuesto, Haré la comida, Haré… Sin condenas, sólo lo que harás.

3. Enfócate en comenzar
Es un lugar común muy difundido que para realizar una tarea no hay como visualizarse terminándola. Lo cierto es que para el procrastinador el problema no es terminar, sino comenzar. De manera que lo mejor para salir de la inmovilidad no hay como verse haciendo lo que se podría empezar a hacer inmediatamente, comenzando de una vez

4. Divide en pequeños etapas
No escribas todo el libro, sólo una página a la vez. Cualquier tarea puede dividirse en etapas menores, y al realizar esas etapas, hay que centrarse en la siguiente. No visualices el aterrador conjunto, sino sólo el siguiente paso.

5. No seas perfeccionista
Perfeccionismo es igual a inseguridad, y no hay mayor motor para la procrastinación que el pánico provocado por la inseguridad. Avanza antes que perfecciona. Imponte realizar varias etapas al día, y revisa al final de la jornada, no durante. Permítete el error, y avanza en tus tareas.

Continuará…

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Maitena Burundarena

Posted by pocho On Agosto - 3 - 2010

Por: M. Del Mar Ramírez Alvarado

Fuente: www.tebeosfera.com

El humor es una tentativa de limpiar de estupideces a los grandes sentimientos“.
Raymond Queneau

Desde hace ya un tiempo la revista dominical de El País publica en su última página una tira de humor “Mujeres Alteradas”, son historietas de mujeres de todas las edades: las que atraviesan la famosa franja de los 35, las mayores, las niñas y hasta las adolescentes. “Mujeres Alteradas” es una adaptación de la tira que la humorista Maitena Burundarena, alias “Maitena”, publica cada semana en la revista argentina Para Ti. Traducidas del “argentino” al “español”, estas viñetas muestran cómo las mujeres tenemos los mismos problemas y nos manejamos con códigos muy semejantes ante una ruptura amorosa, los kilos de más, las arrugas o el estrés.
Descendiente de inmigrantes vascos que viajaron al otro lado del Atlántico, Maitena Burundarena nació en Buenos Aires en mayo de 1962. Después de trabajar varios años como ilustradora en revistas y diarios argentinos (Vivir, Claudia, Libre, Mujer y Ámbito financiero), se dedicó a la historieta. Sus personajes desfilaron por las páginas de Tiempo Argentino, El Cronista Comercial, Sex Humor, Fierro, y Cerdos y Peces, entre otros medios. Además, publicó historietas eróticas en Francia, Italia y España, y realizó ilustraciones de textos para diversas editoriales argentinas (Planeta, Santillana, Troquel, Atlántida y Perfil entre otras). Durante un tiempo trabajó como diseñadora gráfica, más tarde fue guionista de televisión y también realizó dibujos animados para cortos publicitarios. Flo fue el nombre de su primer libro, publicado en Ediciones De La Flor. Luego llegaron los grandes éxitos: Mujeres Alteradas 1, 2 y 3, publicados por Editorial Atlántida en Argentina y toda América. Al igual que Mujeres Alteradas 4, estas obras son recopilaciones de los trabajos que la autora publica desde 1993 en Para Ti, en la cual Maitena tiene una página semanal de historietas. Desde septiembre de 1998, los personajes de la humorista poseen también su propio lugar en la página de humor del diario porteño La Nación, adonde aparecen todos los días bajo el título Superadas.
Las mismas viñetas que desde 1999 aparecen en El País Semanal son publicadas también en la revista “Ya” del diario chileno El Mercurio, en el periódico El Nacional de Venezuela y poseen su versión italiana en La Stampa de Turín.
Maitena vive en Buenos Aires, en el centro de la ciudad, aunque tiene su segundo hogar en Uruguay, en La Pedrera, justo frente al mar. Está casada y tiene tres hijos de 20, 18 y un año, por supuesto, dice ella, no con el mismo marido. Creció en un hogar de siete hermanos que era un hervidero de humor sarcástico y cotidiano. Su experiencia con la maternidad fue temprana ya que su hija Amaya, la mayor, nació cuando ella tenía 17 años. Hoy Maitena piensa que, paradójicamente, ser humorista la ha hecho ser cada vez menos graciosa y más incisiva y escéptica.
La edición de los cuatro tomos de Mujeres Alteradas le ha reportado algunas de sus mayores satisfacciones. Actualmente está terminando su próximo libro, Mujeres Alteradas 5, que publicará en la Editorial Lumen en España el próximo mes de octubre. Ha adquirido su destreza con el dibujo tras muchas horas de práctica: lleva veinte años pluma en mano, diez horas al día. Se levanta temprano por las mañanas, elabora los guiones de sus historietas y después se dedica al dibujo en un proceso que ella califica como artesanal y bastante largo.
El humor de Maitena no tiene fronteras La gente piensa que es española, italiana o de la nacionalidad del país donde se publican sus caricaturas. Esto es así porque somos menos originales de lo que pensamos, dice ella, y a todas nos ocurre siempre lo mismo.

-¿Puedes hablarme de tus comienzos como caricaturista? ¿Cómo surgió la idea de retratar a las mujeres?
-Empecé armando avisos para un suplemento del diario Ámbito Financiero de Buenos Aires. Hasta que una vez faltó un anuncio y, como el hueco no podía quedar, me pidieron que hiciera un dibujito. Lo hice y les encantó, así que -a la semana siguiente- ya había seis huecos armados a propósito para que yo los ilustrara. Ahí me di cuenta de que esto era un oficio y que me gustaba. Trabajé muchos años como ilustradora, haciendo desde libros para chicos y chicas hasta libros de cocina. ¡Hasta la Constitución Argentina versión infantil hice!. Además, trabajé en todas las revistas de consultorio que se te puedan ocurrir. ¿Viste esas revistas que te encontrás cuando vas al médico o al dentista, y lo único que tenés para leer es algo del tipo Cámara Argentina del Fideo? Bueno, ésas. Entonces, iba a un consultorio, cazaba la revista, miraba la dirección, agarraba mi carpetita de trabajos y me iba para allá. Siempre tuve suerte… Bueno, suerte no; siempre encaré bien el “laburo”. Nunca esperé que apareciera un anuncio en el diario; iba y me ofrecía. Finalmente, lo de retratar a las mujeres, como casi todo en mi vida, surgió por necesidad. En esa época, 1992, yo venía de hacer historietas eróticas, trabajaba desde Buenos Aires para algunas revistas de Italia, Francia y España (como Makoki, de Barcelona). En algún momento esto dejó de servirme, por un lado porque lo económico no era muy sustancioso y, por otro, porque necesitaba tener feedback de mi trabajo, hacer algo que vieran mis amigos y amigas, mis colegas, la gente… Fue entonces cuando me llamaron de la revista Para Ti y me ofrecieron una página semanal para hacer una tira. Como trabajo fijo resultaba una gloria (los humoristas solemos tener problemas con la cantidad y continuidad de nuestras colaboraciones en los medios). Pero, claro, yo venia del sexo y de la vida loca, y me pedían una familia, un personaje femenino o algo así, más del orden de lo cotidiano… Y bueno, al final decidí no hacer un personaje (que siempre termina condicionándote mucho y aburriéndote rápido) y hablar cada semana de un tema diferente, donde pudieran entrar muchos tipos distintos de mujeres. Fue un éxito que todavía me sigue sorprendiendo.
-¿De qué nos reímos las mujeres? ¿Crees en la risa como terapia?
-Las mujeres tendemos a creer que somos un poco marcianas. Entonces nos parece que hay un montón de cosas que nos pasan sólo a nosotras, pero que todas las otras son divinas y están recontentas con su cuerpo y con sus vidas, y todas tienen nueve orgasmos y están todas bárbaras. Partiendo de la base de que uno se puede reír de lo que ha sufrido, el humor opera como un calmante, como un alivio… Yo adoro a esos personajes que hago, quiero mucho a esas mujeres super locas, deprimidas. Y, cuando las mujeres ven en los chistes que la más superada se come las uñas, se alivian porque todas se depilan los bigotes y se sienten feas o solas, y padecen celulitis y lloran. El humor cura un poquito algunas angustias, y la vida es muy dura, realmente…

-¿Existe para Maitena un “humor” netamente femenino?
-Está claro que hay una manera de ver las cosas puramente femenina, pero no tiene por que ser una mujer la que la tenga, un hombre también puede interpretar el mundo con esa mirada. Mi humor, por ejemplo, es más sobre mujeres que femenino. Porque creo que refleja más sus conductas que un punto de vista que yo comparta. He dicho alguna vez que no me embarco en un combate contra el machismo, que sin duda existe. Somos diferentes al hombre, y ¡viva la diferencia! Lo que acepto es que tenemos los mismos derechos, pero somos diferentes. Sabemos, por otra parte, que hay gente de mierda en ambos sexos.
-¿Crees que el humor puede ser un instrumento de lucha contra la discriminación de las mujeres? ¿Cuál es tu experiencia al respecto?
-Trato de no pensar en mi trabajo como algo tan importante ni solemne. Honestamente, yo hago mis historietas, pero jamás me planteé cambiar el mundo ni modificar nada con ellas. Simplemente las hago… Lo que ocurra después, bueno, no lo controlo ni lo manejo. No estoy tratando de decir nada, mis historietas no tienen pretensiones, lo que hago es una pincelada de lo que veo, y yo soy muy chusma. En general, de un tema muy importante, mis personajes dicen una pavada. Pero una habla pavadas todo el día, nadie se pasa diciendo cosas trascendentes en su vida cotidiana.

-¿De dónde obtienes la “inspiración” para crear esas viñetas tan bien pensadas y en las que, ciertamente, nos sentimos reflejadas tantas mujeres?
-A veces hablo de algo que me pasa a mí, a veces de algo que les pasa a mis amigas, puede ser cualquier cosa… desde la celulitis, la soledad, la insatisfacción, la maternidad, tu ex, tu mamá, tu cuñado, hasta reflexiones acerca de las tetas, las cajas de fósforos, los probadores de los negocios o las noches de insomnio. Básicamente me río de lo que me hace llorar. Claro, tiene que pasar un tiempo, tengo que tomar una distancia del hecho para poder reírme… pero al final siempre termino riéndome. A esta altura ya casi no encuentro cosas de las que no me pueda reír.
-¿”Reivindican” algo las mujeres alteradas de tus viñetas?
-Nada. Me gusta una frase de Raymond Queneau que dice que el humor es una tentativa de limpiar de estupideces a los grandes sentimientos.
-Sin duda Argentina ha creado escuela con humoristas tan incisivos como Quino. ¿De dónde proviene esa forma tan ácida e irónica de ver la vida?
-Supongo que de la desesperación. Vivimos en un país en el que no recuerdo una época en que no estuviéramos en crisis. Más leves o más profundas, pero siempre estamos en crisis. Y ese vivir en la selva nos aporta una mirada muy irónica y muy sarcástica. En España, por ejemplo, noto que son muy divertidos y tienen un gran sentido del humor, tal vez mayor que el nuestro, pero son mucho menos sarcásticos.

-La película basada en la obra El diario de Bridget Jones (la historia de una treinteañera soltera que busca al hombre perfecto mientras su situación va cambiando y el tiempo corre cada día más deprisa) de Helen Fielding ya ha sido la más vista en la historia del cine británico. ¿Por qué piensas que el humor de este tipo, sobre las mujeres, “vende” tanto?
-Las chicas siempre tienden a leer o a ver cosas que hablen de ellas. Tendemos siempre y queremos hablar de lo nuestro. En cambio los hombres hablan de cine, de política, de fútbol. Es raro encontrar a un tipo que salude a otro y le diga: ¿Cómo andás?, y el otro le responda ¿Sabés que estoy angustiado? Yo hace tiempo que vengo con el tema del género y lo doméstico. Y lo que creo es que mis historietas no eran para mujeres, pero empezaron a leerlas las mujeres. No me interesa hacer chistes graciosos. Me interesa trabajar sobre determinados temas. Lo que hago funciona más por identificación. Como te decía, las chicas podemos ir al cine, pero siempre estamos esperando el momento en que aparezca la chica.
-A lo largo de tu experiencia profesional te habrán ocurrido muchas situaciones curiosas que habrán quedado reflejadas en tus caricaturas ¿Podrías contarme alguna anécdota?
-Lo más curioso es cómo he logrado vivir tan bien de mi trabajo.

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Las ‘n’ ventajas de ser hombre

Posted by pocho On Julio - 31 - 2010

Por: Julio César Londoño

Fuente: El Espectador

Las cualidades de las mujeres saltan a la vista.

Y no me refiero sólo a las que resaltan demasiado sino también a otras más sutiles, como la intuición, esa operación que desafía al racionalismo. La mujer piensa más rápido y en varias cosas al tiempo gracias a la muy buena conexión interhemisférica derivada de la mejor conductividad eléctrica del cuerpo calloso de su cerebro. Nadie discute su inteligencia emocional, su habilidad social y su fortaleza sexual, ni esa inteligencia cinética que les permite a las niñas bailar cuando los niños apenas están aprendiendo a caminar, ni sus habilidades artísticas para diseñar, decorar o dibujar sin necesidad de asistir a escuelas. El lenguaje, quién lo duda, es femenino. No hablo, claro, del lenguaje de la ciencia: plano, lacónico, masculino, sino del lenguaje de cada día, el del bar y el de la oficina, el del costurero, la calle y el convento: lenguas facundas, hiperbólicas, digresivas, redundantes, picantes, sesgadas, cadenciosas y dicharacheras, como ellas.

Pero tienen una gran debilidad, algo que las acosa desde siempre, los hombres. A juzgar por las portadas de las revistas femeninas, los dos grandes interrogantes de las mujeres son: a) por qué los hombres son unos cerdos repugnantes. b) qué hacer para atraerlos.

La conclusión evidente es que, cerdos y todo, somos irresistibles. ¿Por qué? En una reunión de amigos hicimos un listado de las ventajas de los hombres y encontramos estas razones. El lector encontrará aquí chistes viejos, guachadas y lugares comunes, sí, pero también algunas verdades incontrovertibles.

Entre las razones prácticas, encontramos: nuestras charlas telefónicas duran treinta segundos. Puedes estar bañado y listo en quince minutos, sentarte con las piernas abiertas sin importar lo que lleves puesto, irte cinco días de vacaciones con una sola maleta y conseguir ropa interior de $20.000 por un paquete de tres. Todo lo que tienes en la cara es de color natural, y los mecánicos te cobran menos.

Las relaciones entre hombres son tranquilas: puedes apostar al que arroje el chorro más lejos. A nadie le importa si tienes 35 años y eres soltero. Tus amigos no te celan y los tiene sin cuidado si has subido o bajado de peso. Nunca les da por probar tu postre ni te piden prestadas las camisas. Puedes burlarte del que no está y nadie le irá con el chisme. No tienes que alabarles el traje ni estás obligado a llevarles un detalle cuando los visitas. Con un amigo puedes ver televisión en silencio total sin pensar: “¿Estará enfadado conmigo?”, y te importa un carajo si nadie nota tu nuevo corte de pelo.

También tenemos ventajas en lo laboral: nos pagan mejor (es injusto pero es mejor). La forma de tus nalgas no es un factor clave en las entrevistas de trabajo. La gente nunca le echa miraditas a tu pecho mientras hablas. Que te caiga mal una compañera de oficina no impide que puedas tener un buen “cuerpo a cuerpo” con ella. Cuando haces amigas no tienes que estar pensando si están contigo sólo porque estás “bueno”, y si lo único que quieren es acostarse contigo.

También salimos bien librados en nuestras relaciones con ellas. Para empezar, todos tus orgasmos son reales. Unas flores remedian todas tus embarradas. El control remoto es todo tuyo. Tres pares de zapatos son suficientes, y ninguno tiene que ser fucsia. No tienes que cargar una cartera llena de maricadas a todas partes, y para aceptar una propuesta indecente no tienes que pensar si tienes rasuradas las piernas.

Pero sobre todo, ser hombre es maravilloso porque en lugar de andar con esos orangutanes cuadriculados, psicorrígidos, monotemáticos y prepotentes con que andan ellas, nosotros salimos con criaturas inteligentes, diversas, flexibles, cadenciosas, fragantes y llenas de gracia, ¡las mujeres!

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Cédula vieja

Posted by pocho On Julio - 27 - 2010

Por: Carlos Prieto

Caricatura: Matador

Noticia: El Tiempo

Dato Histórico: El Tiempo

Solo quería dejar registrado en mi blog, este momento histórico de la vida de los colombianos. Fue mucho lo que nos acompaño y para lo que nos sirvió nuestro documento plastificado. Nuestras primeras elecciones, nuestra primera cuenta bancaria, nuestro ingreso a entidades educativas, nuestro primer trabajo, nuestros primeros contratos, etc…y para no olvidarnos nunca de aquellos que en el ejercito, los vimos utilizar la cédula hasta de cuchara. Son muchos los archivos donde reposaran, las fotocopias de nuestros viejos documentos de identidad. Esos documentos, que nos mostraban en blanco y negro; y que por lo general nos hacían ver ese lado de delincuente que todos quieren ocultar. Carlos Prieto

Las cédulas viejas “Se mueren” este sábado.

A partir de las 12 de la noche de este viernes 30 de julio de 2010, todas las cédulas distintas de la amarilla con hologramas, o cédula nueva, dejarán de ser válidas en Colombia. Esto quiere decir que ningún trámite notarial, bancario, contractual, administrativo o legal, para poner solo algunos ejemplos, podrá realizarse con las viejas, es decir, con la marrón y la blanca con el escudo de Colombia en color verde.

Un total de 2’344.867 colombianos no han reclamado aún sus nuevas cédulas, a pesar de que ya están listas.

Estas personas quedarán indocumentadas y no podrán realizar diligencias tan sencillas como cambiar un cheque, cobrar una pensión o pagar con una tarjeta de crédito.

Bogotá y Antioquia son los dos puntos donde más documentos de identidad siguen sin ser reclamados.

Solo en la capital del país hay 445.000 esperando por sus dueños.

La Historia de la Cédula

Todo tiempo pasado fue mejor, dicen muchas abuelas. Sin embargo esta máxima no se aplica para la cédula de ciudadanía, pues para portar este documento al comienzo de siglo era necesario tener en alguna parte del vestido un bolsillo de casi medio metro cuadrado en dónde guardarlo.

Aunque desde mediados del siglo pasado se viene hablando de la importancia de la cédula, sólo hasta la segunda década del presente se normalizó su expedición, pero solo para los hombres. Las mujeres no eran tenidas en cuenta para votar y se identificaban con la tarjeta de identidad, al igual que los hombres menores de 21 años o quienes hubiesen perdido los derechos civiles.

La primera ley que reguló la cédula data del 16 de junio de 1853, sancionada por el general José María Obando, presidente de la república.

Sin embargo se expedía tres días antes de las elecciones y era retenida al momento de la votación para verificar, mediante el cruce de información con los sufragios. Dos meses después, el alcalde del municipio, acompañado de dos testigos y en presencia del presidente del jurado electoral procedían a quemar todas las cédulas expedidas.

De todas maneras como el país vivía casi en un estado de permanente guerra o de alzamientos populares, los comicios no eran frecuentes.

En esas épocas, para expedir el documento era suficiente jurar que la persona tenía el nombre suministrado, que era mayor de 21 años, que sabía leer y escribir, que hacía por lo menos 10 días vivía en el domicilio enunciado y que los vecinos lo conocían de tiempo atrás.

Pero desde esos tiempos, gracias a la facilidad de obtener el documento, ya se presentaba la compra y venta de votos.

Los tiempos cambiaron, y  tuvieron que pasar muchas décadas antes de que tanto el gobierno y el Congreso de pusieran de acuerdo en la adopción de iniciativas para perfeccionar el mecanismo para identificar a los ciudadanos y permitirles votar en las elecciones.

En 1929 se realizó la primera reforma electoral de importancia que incluía la expedición de cédula. Como dato anecdótico, la ley estipulaba que en caso de pérdida, el ciudadano debería pagar 20 centavos para su reexpedición.

Con la Ley 89 de 1948, que creó la Organización electoral se dio origen una reestructuración del documento de identidad. En esa oportunidad se contrató una misión canadiense que fijó unas recomendaciones para la expedición de la nueva cédula, proceso que comenzó en 1952. Cuatro años más tarde se expidieron las primeras cédulas para las mujeres.

Posteriormente, en 1975 se disminuyó la mayoría de edad que quedó en 18 años.

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Noticieros

Posted by pocho On Julio - 26 - 2010

Por: Mico

Fuente: El Espectador

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Íngrid tiene huevo

Posted by pocho On Julio - 16 - 2010

Por: Daniel Samper Ospina

Fuente: Semana

Caricaturas Por: Matador

Creo que ni los tres huevos del presidente Uribe reunidos en uno solo alcanzan el tamaño del huevo que tiene Íngrid.

Reconozco que soy lento, que me cuesta trabajo comprender las cosas. Hace un mes, por ejemplo, cuando los noticieros informaron que una figura pública muy prestante padecía de severos daños cerebrales, pensé que se referían a Noemí. Sin embargo, alguien me aclaró que se trataba de un cantante latinoamericano.

—Yo sí le notaba algo raro a Ricardo Arjona -dije victorioso porque no sabía que hablaban de Cerati-: esas letras no podían salir de una persona normal.

No ha sido la primera vez que mis neuronas demuestran que tienen un servicio de electricidad parecido al que todos padecimos durante el gobierno de Gaviria. Esta semana el periódico advirtió que el presidente Uribe asistiría al congreso cafetero para analizar la verdadera situación del grano, y recuerdo haberlo criticado: para esos efectos era mejor mandar a Fabio Valencia, cuyo acné es un caso de análisis mucho más interesante que cualquier otro. Por esos días, justamente, lo vi pasar a él, a Valencia Cossio, en una camioneta que andaba a toda velocidad, y a la que seguían dos motos de la Policía.

—¡Eso, eso: agárrenlo, agárrenlo! -comencé a gritar, porque de verdad la policía ya lo tenía muy cerca—: ¡denle su merecido! ¡Que haya justicia!

Si un apiadado transeúnte no me hubiera explicado que se trataba de su escolta, ya estaría afónico.

Digo que me cuesta trabajo entender las cosas. No en vano soy periodista. Y por eso, cuando el pasado viernes salió la noticia de la indemnización de Íngrid, me pareció desmedida la reacción de todo el mundo en contra de la pobre mujer.

La verdad, en el caso de Íngrid yo sí estoy de acuerdo con lo de la indemnización: creo que es justo que ella le pague al Estado al menos 12.500 millones de pesos. Incluso más: deberíamos pedirle más, para que no vuelva a confundir arrogancia con valentía y aprenda a ser agradecida.

Debíamos pedirle más, pensaba, pero un compañero de la oficina me explicó que la demanda venía al revés. Y entonces volví a quedar en las nubes: ¿cómo así? ¿El Estado debe pagarle 12.500 millones a quién? ¿A la guerrilla por haber tenido a Íngrid? ¿O es Íngrid, acaso, la que se los debe pagar a Juan Carlos Lecompte por haberlo saludado como si fuera un fox terrier? ¿O es Juan Carlos Lecompte quien debe pagarle derechos a Íngrid por haber explotado su dummy?

Tuvo que explicarme mejor:

—Es Íngrid la que piensa demandar al Estado a pesar de que todo el mundo le advirtió que no se metiera en la boca del lobo.

—No entiendo -reviré confundido-: ¿se quería meter en la boca del presidente Gaviria? ¿Para qué, si de un tiempo para acá se le caen los dientes?

Ahora que me lo explicaron bien y que lo comprendí todo, permítanme hacer una confesión algo escatológica: siempre recordaré 2010 como el año en que supe de la condición testicular del presidente Uribe. Su confesión, debo admitirlo, me impresionó bastante. Jamás olvidaré el momento en que el mandatario más popular de los últimos tiempos confesó que tenía tres huevos. No lo quiero juzgar. Al menos no por eso. Entiendo que la suya es una malformación mucho más común de lo que se cree, y me parece que debemos rodearlo y darle afecto.

Sin embargo, creo que ni los tres huevos del presidente Uribe, reunidos en uno solo, alcanzan el tamaño del huevo que tiene Íngrid. Es tan grande que dan ganas de tirárselo de nuevo a José Obdulio en la frente y repetir esa escena memorable que recuerdo con cariño cuando no puedo conciliar el sueño: ¡cómo le escurría la yema! ¡Se parecía a Gorbachov!

La actitud de Íngrid es miserable, no tanto porque demuestra su ingratitud con las fuerzas del Estado que le advirtieron de los peligros que ella desoyó y que posteriormente la rescataron, sino por el precedente que dejará en las instituciones colombianas. Porque si prospera este caso, se viene una cascada de demandas imposible de detener: ya me veo a Fabio Valencia demandando a su dermatólogo, Noemí a su siquiatra y Gustavo Petro a su sastre.

No obstante, si ya es un hecho lo de la demanda, sugiero humildemente que incluyan este capítulo en la serie que están filmando sobre la Operación Jaque. Que a la heroína le muestren también su lado miserable. Porque a Íngrid hay que darle su merecido de alguna manera. Aun más: sugiero que ya no la interprete Marcela Mar sino Marcela Benjumea.

En su momento imploré para que a nadie se le fuera a ocurrir hacer de la Operación Jaque una película, porque ya me veía a Teresa Gutiérrez interpretando a Jorge Eduardo Géchem. Pero la demanda de Íngrid al Estado me parece un buen final. Ya no está Teresa Gutiérrez, pero la puede reemplazar Alan Jara, cuyo caso, dicho sea de paso, no se puede comparar con el de Íngrid. Si él decide demandar al Estado yo lo apoyo porque nadie le hizo advertencias sobre su seguridad y además necesita la plata para terminar de pagar el diseño de sonrisa.

Reconozco que soy lento, que me cuesta trabajo comprender las cosas, que casi nunca entiendo nada. Y por eso puedo estar equivocado. Pero yo creo que, esta vez, lo justo es que Íngrid nos pague a todos nosotros.

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Insólita pretensión

Posted by pocho On Julio - 11 - 2010

Por: Editorial de El Tiempo

Caricatura por: Matador

Ingrid…en plata blanca

Un sentimiento de estupefacción embarga desde ayer a los habitantes del país al hacerse pública una solicitud de conciliación extrajudicial presentada por Íngrid Betancourt al Estado colombiano. En un comunicado, el Ministerio de Defensa confirmó que la ex candidata presidencial, quien estuvo en poder de las Farc por más de seis años, inició -junto con varios integrantes de su familia- una reclamación contra el erario por una suma aproximada a los 15.000 millones de pesos por perjuicios causados debido a su secuestro.

La insólita pretensión monetaria ha caído como un balde de agua fría en el Gobierno, los altos mandos militares y, como se refleja en foros electrónicos y sondeos, en la opinión pública. “Sorprendida y apesadumbrada” se declaró oficialmente la cartera de Defensa ante esta demanda de la ex rehén y de sus familiares más cercanos. No hay que olvidar que fueron precisamente el alto estamento castrense y el entonces ministro y hoy presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, quienes prepararon la operación ‘Jaque’, que traería a Betancourt de regreso a la libertad.

La multimillonaria solicitud es, asimismo, una afrenta directa al presidente Álvaro Uribe, quien mantuvo firmemente su apoyo político a los rescates militares, a pesar de la presión de varios sectores de la sociedad, incluida Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata, para que se hiciera el intercambio humanitario.

El Gobierno Nacional no es el único sorprendido con esta noticia. Cualquiera que haya escuchado a la ex secuestrada en estos dos años de libertad no encontraría rasgos de animadversión hacia las tropas ni oposición rabiosa contra el Ejecutivo. Al contrario, si algo quedó claro de las efusivas declaraciones de la propia Betancourt acerca del operativo fue su agradecimiento con los uniformados que arriesgaron su vida para que ella y los otros 14 secuestrados recuperaran la suya. Pero, por lo visto, este sentimiento no era del todo sincero porque hoy la liberada pretende sacarles el equivalente de varios millones de dólares a las arcas públicas.

Del anuncio del Ministerio de Defensa sobre que “no existe ningún elemento objetivo que permita deducir la responsabilidad del Estado en estos hechos” se desprende que no habrá conciliación extrajudicial y el caso pasaría a un tribunal para continuar su trámite. Y así debe ser.

Este camino del pleito legal que ha emprendido la familia Betancourt pone de nuevo sobre el tapete las desacertadas decisiones que la dirigente política tomó horas antes de ser secuestrada por la guerrilla. Varias versiones informaron en esos días -finales de febrero del 2002- sobre las continuas advertencias en público y en privado que la entonces aspirante presidencial recibió de distintas autoridades acerca de las condiciones de seguridad de la zona. Sin embargo, ella y sus acompañantes hicieron caso omiso de estas y se dirigieron hacia San Vicente del Caguán. Esto constituye, indudablemente, una pieza clave en la defensa jurídica del Gobierno contra la cuantiosa reclamación.
Sin embargo, más allá de los detalles legales, es difícil concebir que una rehén liberada busque responsabilizar de sus salarios perdidos a quienes acabaron con su martirio. En incontables situaciones, pero en especial en una riesgosa operación de rescate, la vocación de servicio y sacrificio de la Fuerza Pública queda en evidencia ante la sociedad.

Meses de preparación, esfuerzos de inteligencia y una ejecución impecable se necesitaron para que Íngrid Betancourt se reencontrara con sus familiares. Por más resarcimiento monetario que una víctima de secuestro sienta que merece por el infierno vivido y los años perdidos en la selva, no hay justificación para buscar compensación en los bolsillos de los ciudadanos. Si el agradecimiento se agotó, que no lo haga la sensatez.

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Ingrititud

Posted by pocho On Julio - 9 - 2010

Por: Carlos Prieto – Matador

Fuente: Noticia de El Espectador

Por favor, mire bien la cara de este personaje de la foto. Si, es Ingrid Betancourt; esa misma por la que usted ó yo, en algún momento de nuestras vidas, pensamos seria una excelente alternativa de liderazgo para nuestra amada Colombia. Ahora bien, este personaje pretende hacernos pagar a todos los colombianos, su irresponsabilidad; pues fue claramente ella, quien decidió ingresar a una zona de altísimo riesgo, que conllevó a su secuestro. El sólo hecho de pretender demandar al Estado Colombiano, nos lleva a pensar en ese gran refrán popular “Pelo el cobre”. Que horror!, que personaje este tan nefasto para nuestra sociedad y nuestra patria. Les puedo vaticinar, que a futuro este personaje se convertirá en el ser más indeseado de nuestro país; incluso me atrevo a vaticinar nuevamente, de que le quitará el trono al Coronel venezolano. Pocho

El Gobierno Nacional prepara una extrema defensa frente a la demanda que presentó Ingrid Betancourt contra el Estado colombiano por el secuestro del cual fue objeto por más de seis años.

Según se conoció, Betancourt y su familia presentaron una acción de conciliación contra el Ministerio de Defensa para exigir el pago de 12.500 millones de pesos por los perjuicios ocasionados durante su cautiverio.

Fuentes de Casa de Nariño señalaron que Ingrid desconoció y despreció las advertencias de seguridad cuando viajó a San Vicente del Caguán; por ende, también es responsable de haber terminado en manos de la guerrilla.

El Presidente Álvaro Uribe y el Ministro de Defensa Gabriel Silva prefirieron no referirse al tema, ya que son parte activa del proceso. Sin embargo, el caso es analizado por los asesores jurídicos del Gobierno y se espera una férrea defensa de parte del Ejecutivo, que se fundamenta en los enormes esfuerzos para liberarla, no sólo a ella sino también a los tres norteamericanos y a los once militares y policías, en desarrollo de la ‘Operación Jaque’.

A su turno, el ex comisionado de paz Camilo Gómez manifestó que en el Ministerio de Defensa existe un documento firmado por Ingrid Betancourt en el que se responsabiliza de su seguridad, al rechazar las advertencias del Gobierno y las Fuerzas Militares.

“El día en que fue secuestrada la ex candidata presidencial llegó a un retén militar en el que se le impidió el paso, ya que era una zona de conflicto y de alta peligrosidad. En el retén ella firmó un documento en el que asumía la responsabilidad de los que le pasara”, puntualizó Gómez.

Por su parte, la familia Betancourt sustenta esa acción de conciliación en que varios oficiales del Ejército el día de su secuestro, el 23 de febrero de 2002, le garantizaron que no sucedería nada y que no corría peligro el día que fue secuestrada por las Farc en una carretera del sur del país.

Los procedimientos legales señalan que en caso de no existir una conciliación entre el Ministerio de Defensa y la familia Betancourt, tendrán que pasar a una demanda ante un juez.

La ex candidata presidencial fue secuestrada por las Farc el 23 de febrero de 2002, junto a la entonces su compañera para la vicepresidencia, Clara Rojas.

Betancourt fue rescatada junto a otros 14 rehenes por el Ejército el 2 de julio de 2008, en la denominada Operación Jaque, una acción maestra de las Fuerzas Armadas de Colombia que, sin disparar un solo tiro y en un impecable trabajo de inteligencia, se le propinó a la guerrilla de las Farc el golpe militar y político más contundente en su historia de violencia en el país.

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