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"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

Archive for the ‘Noticias’ Category

La niña

Posted by Pocho On diciembre - 12 - 2011

Por: Yolanda Reyes

Fuente: El Tiempo – Bogotá, Colombia

La vivienda propia es un sueño perfecto para hacer populismo. Genera empleo y utilidades enormes a las constructoras privadas que compran tierra rural barata y la venden como urbana, sin asumir las consecuencias.

No es malo ofrecer cheques, pero sería mejor que se responsabilizaran por sus proyectos de vivienda.

La Alcaldesa sobrevoló las zonas afectadas… el Presidente visitó la inundación, repiten los medios y muestran a los gobernantes bajando de helicópteros para poner sus pies en tierra -y luego, pies en polvorosa-. Si antes usaron plumas indígenas o sombreros regionales, hoy lucen chalecos abullonados o chompas fosforescentes con logos gubernamentales y con el eslogan del momento: Bogotá Positiva, Colombia Humanitaria… o lo que sea.

No es malo hacer presencia ni ofrecer cheques -veremos si los pagan-, pero sería mejor que se responsabilizaran por sus proyectos de vivienda. Recuerdo que la alcaldía de Peñalosa invitaba a “líderes de opinión” a recorrer en helicóptero las urbanizaciones de Metrovivienda en Bosa. Los periodistas admiraban ciclorrutas, avenidas y espacios públicos al borde del que hoy es un caño de aguas negras. ¿Lo olvidaron?

Aunque los gobernantes han sabido, desde tiempos de Bochica y de Forero Fetecua, que construir en zonas inundables conlleva riesgos, su “poder político” quizás presionó a curadurías y a otras dependencias a aprobar proyectos en los que muchas familias invirtieron el trabajo de toda su vida. Contrariando el orden lógico, primero hicieron las urbanizaciones con la promesa de que luego harían obras de mitigación de riesgos. Seguramente hay actas en las que reiteran la urgencia de ciertas obras de acueducto y se “pelotean” responsabilidades. Seguramente también rogaron al Divino Niño que no lloviera demasiado o que lloviera cuando ya estuvieran retirados. Sin embargo, ahora que llueve más de lo esperado, culpan a “la maldita niña”, como afirmó Santos. ¿Acaso no vio colchones flotando en Patio Bonito en sus tiempos juveniles? Para usar su lenguaje, que “no nos crea tan pendejos”.

Aunque los gobernantes que hoy afrontan los desastres llegaron con los hechos cumplidos y, descontando que hubieran podido tomar medidas preventivas, ellos saben que lo sucedido en Bogotá no es nuevo, ni es solo consecuencia del cambio climático mundial, ni es culpa de “la maldita niña”, sino de la maldita improvisación. Si revisaran documentos antiguos verían que, desde Mosquera hasta San Victorino, había épocas del año en las que se llegaba en barca, como salen hoy, en botes inflables, quienes se ilusionaron con las casas modelo de Bosa.

¿Qué entidades distritales aprobaron esas licencias y qué constructoras se lucraron? ¿Alguna letra menuda advirtió sobre la probabilidad de inundación? ¿Hay consecuencias por vender esas casas con el aval de la Alcaldía? Si alguien pagara con sus salarios, sus residencias, sus fincas y su nombre las improvisaciones que hoy tienen a trabajadores honestos pagando durante el resto de sus vidas esas casas a las que no pueden entrar sin tapabocas a causa del aire putrefacto; si hubiera responsables por las personas asiladas en los techos que reciben dádivas mediante una escalera recostada en sus ventanas, quizás la historia no se repetiría. Pero no hay culpables, salvo la Niña, lo cual equivale a decir ‘La Patasola’.

La vivienda propia es un sueño perfecto para hacer populismo. Genera empleo y utilidades enormes a las constructoras privadas que compran tierra rural barata y la venden como urbana, sin asumir las consecuencias. Este gobierno, que ha ofrecido un millón y medio de viviendas, debería aprender esas lecciones: que la vivienda no puede pensarse sin su entorno, que los proyectos estatales tienen la responsabilidad de articular las decisiones de todas las instancias locales y nacionales, que hay que tomar en serio los riesgos que advierten los expertos y, sobre todo, que lo que hagamos a la tierra, como decía el jefe Seattle, nos lo devolverá la tierra. Repensar la responsabilidad del Estado en los megaproyectos actuales supone, como mínimo punto de partida, asumir sus responsabilidades.

MCAC

Posted by Pocho On diciembre - 1 - 2011

Por: www.malecancer.org

Fuente: Youtube

Queremos llegar a un público masivo de los hombres, y aquellos que se preocupan por ellos mismos – cualquiera que sea su edad, cultura, religión o sexualidad-. Si somos capaces de hacer llegar este mensaje a los hombres más jóvenes, entonces tal vez lo recordarán cuando sean mayores; y reconoceran los signos de alerta temprana en sus viejos amigos y familiares.


Xenofobia en España

Posted by Pocho On noviembre - 23 - 2011

Por: Juan Tafur *

Fuente: El Tiempo – Bogotá, Colombia

Hace unos días, el Instituto Nacional de Estadística español anunció que en la próxima década España perderá medio millón de habitantes. La cifra puede parecer insignificante (es el 1,2 % de una población de 46 millones), pero, en el mismo período, en Colombia habrá cinco millones más de colombianos (un 10% más), en Brasil otros 20 millones de brasileños y en India, otros 150 millones de indios.

Incluso países como Francia o Alemania crecerán en pequeños porcentajes. España no. Se irá despoblando y además será un país de gente mayor: un tercio de la población tendrá más de 65 años.

El envejecimiento poblacional preocupa a los gobiernos europeos por la calamidad que se cierne sobre sus sistemas de pensiones: si cada vez trabaja y aporta menos gente, es imposible sostener a cada vez más pensionados.

En España, este proceso se vio amortiguado desde los 90 por la llegada de inmigrantes de Latinoamérica, Marruecos y Europa del este.

Sin embargo, a partir del 2008 la inmigración cayó en picada: de 400.000 extranjeros nuevos por año se ha pasado a un incremento de 6.000. Los pocos que llegan son menos que los que vuelven a su tierra o emigran a terceros países. Se calcula que para el 2014 a España ya no inmigrará nadie.

Para Rafael López, economista y profesor de la Universidad Complutense, en el origen de esta desbandada sigue estando la crisis inmobiliaria del 2008.

Pese a que fue un fenómeno global, España se vio especialmente golpeada: hasta el 2007, se edificaban en el país más obras que en Alemania, Francia e Inglaterra juntas. Miles de inmigrantes encontraron trabajo en las urbanizaciones desmesuradas que se levantaron en estos años.

Otros tantos -junto con miles de españoles- firmaron hipotecas más allá de sus posibilidades, atraídos por la ilusión de tener casa propia. “Todo el mundo se hipotecó, sin pensar en que el precio de las casas era irreal y los intereses del préstamo eran variables. Es decir, que podían quedar debiendo mucho más de lo que valían las propiedades”.

La debacle de este “sueño español” se hizo patente en las pasadas elecciones, en las que el partido socialista del presidente Rodríguez Zapatero perdió cerca de la mitad de sus votantes. El cometido del nuevo gobierno de Mariano Rajoy no parece sencillo: en la calle hay 5 millones de personas sin empleo y 300.000 familias embargadas.

Se estima que más de la tercera parte son familias de inmigrantes.
Las organizaciones vinculadas a la inmigración, entre las que se encuentra América España, Solidaridad y Cooperación (Aesco), promueven ante los bancos la dación en pago, que cancela la hipoteca con la entrega de la propiedad. Bajo la legislación actual, el banco tiene derecho a quedársela por la mitad de su valor comercial y a seguir reclamando el resto del préstamo.

El monto promedio de estas deudas está en torno a los 250.000 dólares, casi 500 millones de pesos colombianos.

Para la mayoría de los inmigrantes, saldar una cuenta de este calibre supone trabajar toda la vida para el banco. El problema es de tal magnitud que el Gobierno de Ecuador ha asumido públicamente la defensa de sus nacionales, el colectivo más numeroso de la inmigración.

“Mis amigos españoles me envidian porque dicen que puedo irme a Ecuador -cuenta J. G., un ex obrero de Guayaquil que pide el anonimato-. Pero ya ni de eso estoy seguro”. En los últimos meses, el Banco Pichincha, uno de los más grandes de Ecuador, ha comprado miles de millones de dólares en hipotecas de ecuatorianos a los bancos españoles. Muchos embargados dudan ahora de volver a su país, por temor a que sus deudas impagables recaigan sobre sus familiares ecuatorianos.

Curiosamente, en estos años tormentosos las remesas de la inmigración no han disminuido. Incluso han repuntado entre algunos colectivos, como los chinos o los rumanos. El repunte habla de la necesidad que reina en los países de origen y de la infinita capacidad para el rebusque de los afectados. Otros, sin embargo, como el profesor Rafael Pampillón, del Instituto de Empresa, lo atribuyen al abuso de los subsidios al desempleo: los inmigrantes, según esta hipótesis, siguen cobrándolos después de volver a sus países, a costa de los impuestos de los españoles.
Cuesta imaginar cómo los cobran exactamente, dadas las dificultades que los propios españoles tienen para cobrarlos.

Las autoridades se precian de que la actual crisis no ha dado pie a una ola de xenofobia. No obstante, los medios de comunicación registran un sensible deterioro en la imagen del inmigrante.

Lo corrobora Juan Carlos Durán, un economista que dicta cursos de formación para desempleados que conviven con la inmigración.
“La mayoría de las críticas son estereotipos que se repiten sin pensar. Por ejemplo, se dice que los inmigrantes tienen casa gratis porque de todos modos nunca pagan el alquiler. O que son vagos y no trabajan, pero les quitan puestos de trabajo a los españoles. O que el Gobierno firmó un acuerdo con China y por eso los chinos no pagan impuestos y se hacen ricos en España”.

En mayo pasado, un estudio de la Fundación La Caixa reveló que los inmigrantes aportan a España tres veces más de lo que reciben: sus contribuciones representan el 20% de los ingresos de la Seguridad Social y solo cobran el 6% de las prestaciones.

Una mirada a los foros de Internet sobre la inmigración basta para constatar que no hay evidencia seria para estos prejuicios, alimentados por el temor al otro y la incertidumbre sobre el futuro.

Solo rara vez se recuerda que, desde 1492 hasta la muerte de Franco, España fue un país de desterrados, exilados y emigrantes y que hoy en día miles de jóvenes españoles buscan otra vez mejores horizontes en Europa y en Latinoamérica. Muchos de sus conciudadanos parecen olvidar que también son inmigrantes en otra parte.

Un fantasma recorre España. Es marroquí, ecuatoriano, colombiano, rumano, guineano, chino. Vino en otro tiempo a recoger la fresa o a cuidar ancianos o a desempeñar cualquiera de los oficios que ya no querían hacer los españoles.

Hoy, es sospechoso de ser islamista o ladrón o, como mínimo, de abusar de las ayudas estatales.

Tiene la desvergüenza de ir al hospital cuando está enfermo y de llevar al colegio a sus hijos. Dentro de un par de décadas, incluso podría ocurrírsele cobrar una pensión. Para entonces, es probable que en España ya no existan pensiones ni ayudas ni hospitales públicos. Es una suerte que este inmigrante impensable sea una fantasma y ya no viva aquí hace años.

* Juan Tafur. Colombiano. Ha publicado ‘La pasión de María Magdalena’, ‘El viajero de dos mundos’ y ’99 lugares para hablar con Dios’ (Planeta).

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