Lima es un sueño de ciudad, para aquellos que disfrutan y aman la gastronomía. Son miles las opciones, son multiples las ofertas de: Cebiches, Pollos, Anticuchos, Lomos Saltados, Arroces, Causas limeñas, Chicha Morada, Picarones, Sanguches, etc, etc,etc.
En oferta de sitios, ni se diga: Tanta, Pardos, Panchita, Central Restaurante, Wa Lok, Lamar, La rosa náutica, La Lucha, etc, etc, etc.
La verdad es que es algo sorprendente, lo que ocurre gastronomicamente en este país. El auge de esta gastronomía Peruana esta propiciada por el Sr. Gastón Acurio.
Tuve la oportunidad de observar, como el Chef Oscar del Hierro preparó un delicioso e inolvidable Cebiche de Pescado. les comparto la receta. Carlos Prieto.
Porción: 2 Pax
Ingredientes:
300-400 Gramos de Pescado Fresco de mar en Cubos (Crudo).
10 Limones (Jugo)
Cilantro
1 Pedacito de Gengibre
1 Pedacito de Apio
1 Diente de ajo machacado
1 Rocoto
1 Cebolla Roja Grande
Glutanato Monosódico
Sal y Pimienta
Paso 1.: Se alista el Jugo de limón
Al jugo de limón, se le agrega 1 rama de cilantro, el gengibre, una porción pequeña de apio, una porción pequeña de Rocoto picado. Se reserva, mientras se avanza con los siguientes pasos.
Paso 2.: Se alista la Cebolla Roja
Ya partida en julianas, se desamarga en solo agua.
Paso 3.: Se alista el pescado
Partido ya en cubos, se la agrega: sal, glutanato monosodico (resalta sabores), ajo, Rocoto finamente picado y Cilantro finamente picado. Se revuelve todo y se reserva por 2 minutos.
Paso 4.: Mezcla
Se integra el producto de los anteriores pasos. El limón cocina el pescado en pocos minutos.
Paso 5.: Presentación
Se sirve con Choclo Blanco Desgranado y con Camote, sobre una Hoja grande de Lechuga.
* Oscar del Hierro. Chef Residente. Apartamentos Bellavista Estelar. Miraflores Lima -Perú.
Antes de que cerrara, el conductor de “Sin Reservas” grabó un capítulo de su programa de TV en El Bulli
En el año 2001, el cocinero, conductor de televisión y escritor Anthony Bourdainvisitó por primera vez El Bulli. La experiencia fue fructífera: resultó en el documental “Descifrando a Ferrán Adrià” y fue la semilla que luego floreció en su programa de televisión “Sin Reservas”.
Antes de que el restaurante más famoso cierre sus puertas –lo que ocurrió el pasado fin de semana – Bourdain regresó para grabar un capítulo de su popular show, y experimentó El Bulli desde un ángulo distinto: estuvo en el calor de la cocina.
SIN PELOS EN LA LENGUA
Bourdain es conocido por no tener tapujos a la hora de hablar. Sus libros –primero “Kitchen Confidential: Adventures in the Culinary Underbelly” y más recientemente, “Medium Raw: A Bloody Valentine to the World of Food and the People Who Cook” – son prueba de ello y causantes de más de un enfrentamiento con un par de personajes del mundo gastronómico.
Sin embargo, mientras un grupo no muy partidario del trabajo de Adrià ni de lacocina molecular insiste en que la fama de El Bulli es más que nada un mito, Anthony Bourdain cree lo contrario.
“Es un genio que está 20 años más adelantado que el resto de personas, y ha sido así durante todo el tiempo que ha estado a cargo de El Bulli”, dijo sobre Ferrán Adirà en una reciente entrevista dada a eater.com, con motivo del estreno del esperado capítulo de “Sin Reservas” que registra su estadía en el restaurante.
“Este es un restaurante en el que poca gente ha podido comer. Muchas personas quisieron hacerlo, pero nunca pudieron, así que se volvió algo exclusivo. Y estas mismas personas vieron en Top Chef imitaciones de cómo se ve este tipo de comida, gran parte es un truco publicitario y es algo ridículo, y es fácil sentir que se trata de algo pretencioso, elegante o de ciencia. Pero no es así en lo absoluto”, explicó.
¿Cómo es entonces el restaurante que durante cinco años consecutivos ocupó el primer lugar de la lista San Pellegrino ? Según Bourdain, no es un lugar lujoso, ni muy caro. Es casual y una experiencia divertida.
“Nunca he vivido algo así, donde todos estos diferentes platos y elementos se reúnen para esencialmente recrear una muy familiar pero deliciosa experiencia”, confesó.
LA RAZÓN DETRÁS DEL CIERRE
Para Anthony Bourdain, el trabajo que el cocinero español ha estado haciendo todos estos años –27 para ser exactos- es extenuante. Y esa sería uno de los motivos por los que decidió cerrar El Bulli como restaurante y convertirlo en una fundación.
“Alguien me contó la historia de David Kinch, de cuando fue a cenar a El Bulli, comió 30 de los 40 platos, y le dijo a Adrià bromeando que si regresaba al día siguiente comería varios de los mismas preparaciones. Volvió al día siguiente y le sirvieron 40 platos totalmente distintos. Eso debe significar un montón de presión. No puede ser divertido. El restaurante nunca hizo dinero. No el suficiente”, compartió Bourdain.
Otras de las razones detrás de la decisión de Ferrán Adrià es que disfruta mucho enseñar y compartir sus ideas. Algo que Bourdain espera que se refleje en “Sin Reservas”.
“Oyes a José Andrés (uno de los más conocidos discípulos de Adrià) decir una y otra vez, y con mucha emoción, que todo lo que este tipo ha creado lo ha compartido. Es una persona muy generosa, muy modesta. Y creo que esa es la parte que disfruta. Creo que tener que manejar el restaurante más exclusivo era una carga”.
Para muchos, Adrià siempre será el gestor de la revolución de la gastronomíaespañola. Para Bourdain, el cocinero será recordado como un gran maestro, como un gran pensador gastronómico como Escoffier, como un gran chef, pero sobre todo, como un líder.
Cada país hace lo que puede con sus ex presidentes. En México, después de haber sido todopoderosos durante seis años, desfilan hacia una oscura situación muy parecida al olvido. Los de Colombia, por el contrario, empiezan nueva carrera política que les depara alta influencia y, en casos como las relaciones internacionales, asesoría estipulada por la ley.
Los de Estados Unidos pasan a convertirse en figuras ornativas que inauguran partidos de béisbol y acuden a actos simbólicos.
Pero no siempre. Jimmy Carter ha sido más notable como ex presidente dedicado a promover la paz y mediar en conflictos que por su efímero cuatrienio. Y algo muy especial sucede con Bill Clinton, que sigue desparramando su formidable talento político en causas de su partido, en iniciativas internacionales y, últimamente, como involuntaria referencia gastronómica. Un reciente informe de la prensa estadounidense señala que, de China a Islandia, la gente busca los restaurantes que ha visitado Clinton en su ecuménica agenda y pide lo que ordenó el esposo de la actual Secretaria de Estado de Obama.
Se sabe, por ejemplo, que almorzó o comió en Gugelhof, de Berlín; en el Bukhara, de Nueva Delhi; en Il Mulino, de Nueva York; en La Brasserie, de Bogotá, y en Casa Lucio, de Madrid. En este último, pidió un solomillo y en el primero, un repollo con guiso de cerdo que ya lleva su nombre. No necesariamente son restaurantes famosos ni finos. De hecho, es sabida la peligrosa propensión de Clinton por las hamburguesas, y en Reykiavik engulló un perro caliente callejero cuyo carrito ahora anuncia con orgullo “Aquí comió Clinton”.
Igual letrero están colgando muchos restaurantes alrededor del mundo y podrían también exhibirlo los lugares donde el ex presidente ha probado bocado en Cartagena. Pero ya se exagera, según el informe, pues se anuncian así sitios que no visitó jamás y otros que apenas tuvieron la dicha de albergar a sus guardaespaldas. Que son los que escogen los destinos de comida. No él.
Se dice que, a juzgar por las habitaciones donde se proclama que durmió, el Libertador debió de morir centenario. Llegará el día en que a Clinton le pase lo que a cierto restaurante madrileño, que se hizo famoso por un letrero insólito: “Hemingway nunca comió aquí”.