Carlosprieto.net

"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

Archive for the ‘Otras’ Category

Charlene Li

Posted by Pocho On abril - 18 - 2011

Por: Susana Blázquez

Fuente: El País – Madrid, España

Es una de las 50 personas más influyentes de Silicon Valley. La gurú de las redes sociales predijo su importancia y fue pionera al recomendar a los empresarios que invirtieran en ellas. Su libro El Mundo Groundswell: cómo aprovechar los movimientos sociales espontáneos en la Red, del que es autora junto con Josh Bernoff, se ha convertido en la biblia de los especialistas en marketing. El último, Liderazgo abierto: cómo las nuevas tecnologías transforman, se ha convertido en best seller. Se graduó con honores en Harvard, ha sido vicepresidenta de Forrester Research y consultora del Monitor Group en Boston y Ámsterdam. Ha fundado Altimeter Group para ayudar a las empresas a mantener su liderazgo en las tecnologías llamadas disruptivas. Tiene decenas de miles de seguidores en su blog en Facebook y en Twitter. Casi 600 directivos y empresarios siguieron sin pestañear su seminario, organizado el pasado martes en Madrid por HSM, líder global en contenidos multimedia demanagement. Brilló en el escenario como una estrella de rock y terminó las cinco horas de trabajo con el ímpetu inicial, reconocido por una cerrada ovación.

Pregunta. ¿Cree que Twitter, Facebook y LinkedIn se mantendrán en el estrellato durante años o alguna pinchará, como ha sucedido con Second Life o MySpace?

Respuesta. Facebook se mantendrá sin duda en el estrellato, estoy totalmente segura. Second Life, en realidad, nunca llegó a despegar, y MySpace cayó porque no innovaban; dejaron de evolucionar. Al contrario, Facebook innova constantemente; es algo que hace muy bien. Facebook y LinkedIn tienen mucha solidez. No estoy tan segura de que Twitter mantenga su actual ímpetu dentro de unos años. Va bien, y es una gran herramienta para editar, muy fácil de usar y muy ágil para publicar, pero solo el 25% de sus usuarios son particulares porque no la entienden demasiado bien a no ser que sean muy activos. Si Twitter no empieza a innovar, podría decaer.

P. Facebook tiene 600 millones de usuarios, unos 2.000 millones de dólares anuales de ingresos y está valorada en más de 65.000 millones de dólares. Muchos analistas dicen que está sobrevalorada. ¿Qué opina usted?

R. Facebook no está sobrevalorada, tiene unos ingresos por cliente razonables y está en el rango de otros medios de comunicación. Cuando empezó a cotizar Google dijeron lo mismo, y yo pensé: “No conocen su potencial”. El tiempo me dio la razón. Con Facebook vuelvo a decir lo mismo: “No se hacen idea de su potencial”. También se habla de la salida a Bolsa de Twitter, Zynga, LinkedIn y Groupon, las otras grandes redes sociales. No sé si podría dar una respuesta neutral de Zynga porque soy amiga de su fundador. Entraron muy pronto en Facebook, lo hacen muy bien y estoy segura de que cualquier nuevo juego que saquen será un éxito.

P. Si las cinco salieran a Bolsa mañana y tuviera que hacer una cartera de inversión con sus ahorros, ¿cómo la dividiría?

R. La mitad en Facebook, rotundamente [ríe]. Luego colocaría un 20% de la cartera en Zynga; otro 10% lo pondría en LinkedIn, porque no creo que vaya a subir mucho de valor. El restante 20% lo repartiría entre Twitter y Groupon.

P. ¿Qué opina de los servicios que empieza a lanzar Facebook? ¿Cree que podría arrebatar a Google el liderazgo en servicios a través de Internet? Su presidente, Mark Zuckerberg, ha dicho que esto es solo el comienzo.

R. Facebook tendrá un modelo muy distinto de Google. ¿Por qué querrá copiarle? Los mensajes que se envían a través de Facebook no son propiamente un servicio de correo electrónico. Por otra parte, la gente ya pasa más tiempo en Facebook que en Google, pero eso no es lo importante. Lo importante será el lugar en donde se tomen las decisiones. Antes, cuando se quería decidir algo, lo primero que se hacía era una búsqueda en Google. Lo primero que yo hago ahora es preguntar a mis amigos que están en Facebook. Esta red no desplazará a Google como buscador, pero el negocio está en la publicidad, y la cuestión es saber adónde irán los anunciantes. De momento, están con ambos, pero si aumenta la toma de decisiones en Facebook irán a la Red, y eso empieza a suceder porque Facebook ingresa ya 2.000 millones de dólares. En algún sentido, el comercio electrónico sí se trasladará a Facebook. Será una forma diferente de vender que se moverá en un contexto de comercio social. Compraré lo que mis amigos me recomienden o iré de compras con ellos.

P. En 2012 habrá más de 800 millones de usuarios de redes sociales a través de teléfonos móviles ¿Cómo afectará al modelo?

R. Los móviles añaden otra dimensión, que es la ubicación. Sé quién eres; ahora sabré lo que haces y dónde lo haces, y eso va a generar más contactos. Cuando sabes que alguien esta cerca de tu tienda, por ejemplo, puedes ofrecerle un descuento e iniciar un diálogo diferente, de interés.

P. ¿Morirán las empresas que no se adapten a todos estos cambios?

R. La gente puede tener un diálogo con las empresas a través de las redes, y se sienten más cómodos con ellas. Las que carezcan de este diálogo con los clientes no sobrevivirán, y el tiempo de su caída dependerá del entorno y del país en el que se encuentren. En EE UU lo han entendido así; la mayor parte de los bancos, por ejemplo, tienen perfil en Twitter desde hace un año. España está bastante avanzada en el uso de redes sociales, pero es entre los consumidores. Sus empresas van unos ocho meses por detrás de las estadounidenses. Deben entender que es fundamental escuchar los problemas de la gente para poder solucionarlos antes de que se vayan a la competencia. Hay que tener una atención proactiva al cliente.

P. ¿Deben ponerse todas las empresas en las redes sociales?

R. No sin más. Eso tiene utilidad. Deben hacerlo cuando estén preparadas, buscar un objetivo específico. No vale de nada crear una estrategia para Facebook o Twitter si no está arraigada con los objetivos de la empresa. De entrada, para generar tráfico a la página hay que buscar a la gente interesada en mi empresa, mirar las conversaciones, hacer seguimientos. Al principio no es fácil, y si quieres negocio tienes que hacer algo de publicidad, aunque la mayoría de las organizaciones se las arreglan pagando poco.

P. ¿Y contratar a personas específicas para realizar el seguimiento en las redes, como los community managers?

R. No. Debe realizarlo cualquier persona de la organización. Hay que dar a los empleados las herramientas para manejar las redes sociales, pero lo más importante es que sientan pasión por las relaciones con el cliente. La pasión no se enseña. Esos son quienes deben mantener las relaciones con los clientes en las redes sociales.

Esther Balak

Posted by Pocho On abril - 17 - 2011

Por: María Jimena Duzán

Fuente: Semana – Colombia

La columnista del diario ‘El Tiempo’ ‘Esther Balack’ habló de sexo, infidelidad, el poder, los besos y los hombres.

MARÍA JIMENA DUZÁN: ¿Será que el procurador Ordóñez nos va a reprender por hablar de sexo en Semana Santa?

ESTHER BALAK: ¡Pero si el sexo es tan común como rezar! ¡Tan necesario y tan vital para el alma como caminar, como comer! Aunque no conozco al funcionario y me merece todo el respeto, él tendría que condenar a media humanidad que en Semana Santa no tiene ningún tipo de abstinencia sexual.

M.J.D.: No es por afanarla, pero existe la creencia popular de que si uno tiene sexo en Semana Santa se queda pegado.

E.B.: Esas son creencias que se diluyen frente a la evidencia fáctica. Si eso fuera cierto, muchos andaríamos pegados de la pelvis. Aunque la respeto mucho, entiendo que la Iglesia se meta con la muerte, porque aún no sabemos qué hay en el más allá, pero nunca he entendido por qué se desliza en la cama de la gente. Yo respeto sus posiciones y espero que ellos respeten las mías… sobre todo en estos días.

M.J.D.: Le confieso que soy una lectora asidua de su columna en ‘El Tiempo’. Me gusta porque se nota que usted es una mujer madura, ciertamente recorrida, que goza del sexo. ¿Me equivoco?

E.B.: Evidentemente soy una gozetas, pero, por si acaso, le aclaro: lo que no soy es pervertida. Yo hablo de sexo de manera natural, como una función vital. Además, me gusta el sexo en pareja. De hecho, tengo una pareja estable, con la que pongo en práctica muchas de las cosas que escribo en la columna. Pero además le hago una confesión: no hay nada más jarto que el primer polvo.

M.J.D.: ¿Y qué tiene contra el primer polvo?

E.B.: Pues que ese primer polvo es primario, medroso, de exploración… es un polvo del misionero. Todo es confusión. Si nosotras intentamos llegar más allá y traspasar ciertas fronteras, inmediatamente nos dicen que somos casquivanas. Y si el señor se va muy allá, pensamos que es un pervertido. En el primer polvo nos cuidamos mucho. Eso lo hace un poco aburrido.

M.J.D.: Pero en sus columnas usted habla con mucha propiedad de la infidelidad. Recuerdo una en que empieza diciendo: “¿Quién no se ha despertado después de una noche de rumba y se ha encontrado con una plasta que duerme y ronca al lado de uno?”. ¿La recuerda?

E.B.: Sí, en esa decía que las parejas no son infieles para contarse nostalgias, sino porque quieren echarse un polvo. Esa es la esencia de la infidelidad. Pero hay que saber en qué condiciones se es infiel. Los infieles deberían llegar a dormir a su casa y no dormir por fuera. Porque al otro día es traumático.

M.J.D.: ¿Qué me puede decir de la infidelidad de las mujeres?

E.B.: Cuando nosotras somos infieles es de verdad. Cuando los hombres son infieles es porque el departamento inferior del cuerpo se los exige. Que se cuiden los hombres, porque cuando nosotras somos infieles, enredamos parte del corazón.

M.J.D.: En otra columna usted intentó levantar el estatus del sexo oral, ahora tan desprestigiado desde que se le culpa de ser el causante del cáncer de garganta.

E.B.: Es que eso es una vil mentira. El sexo oral no produce cáncer de garganta. Si no, Mesalina se hubiera muerto de cáncer, al igual que media humanidad. Ese cáncer es producido por un virus, y lo que tenemos que hacer es protegernos del papiloma, no de los polvos orales. Pero además, el sexo no puede ser tan aséptico. ¡Por ese camino no nos vamos a poder besar porque en la boca hay millones de bacterias! ¡Noooo, qué horror! Los científicos me encantan, pero que se dediquen a ver qué es lo que está pasando en el Japón con la radiactividad, en lugar de meternos susto. Aparte de eso, nos dan el mal, pero no el remedio. Entonces, ¿qué me hago? ¿un enjuague bucal? Ni me imagino condones para esta práctica. Además, creo que los científicos deben ser unos polvos aburridísimos.

M.J.D.: ¿Más aburridos que los polvos de los políticos?

E.B.: Lo que pasa es que el poder es un afrodisíaco. A Berlusconi quítele su empaque de presidente y me cuenta cómo queda. El problema que tienen es que a veces estas personas tan poderosas públicamente pueden llegar a ser absolutamente frágiles en la cama. Y en ese sentido sí estaría de acuerdo con usted en que los poderosos pueden ser regulares polvos.

M.J.D.: Veo que usted sabe mucho de hombres poderosos…

E.B.: No le voy a negar que no tengo mi recorrido por esas plazas, pero no se necesita ser muy erudita para ver que una persona que tiene medio país encima no puede ser un buen polvo, aunque me imagino que habrá sus excepciones. Y no me gusta que las mujeres sirvamos de herramienta para que ellos se desestresen. Eso de que venga para acá un segundito mientras miro cómo es el consejo de ministros me parece horrible. No soy herramienta para eso.

M.J.D.: ¿Usted cómo identifica quién es un buen polvo?

E.B.: Hay una química especial que no se ve en la cara, se lo aseguro. Para saberlo siempre hay que probar, y a veces uno se lleva unas decepciones impresionantes, como también unas muy buenas sorpresas.

M.J.D.: Muchas veces ha escrito en sus columnas sobre lo fundamental que resulta el beso a la hora de una conquista.

E.B.: El beso es la cuota inicial de un polvo. No hay mejor condimento para un buen sexo que un beso bien dado. Si un hombre es un mal besador, téngalo por seguro que de ahí para abajo funciona mal. Si una mujer sabe besar bien, eso es mejor que cualquier pastilla.

M.J.D.: A propósito de pastillas, ¿cómo describiría usted un polvo con Viagra?

E.B.: Comencemos por decir que la mayoría de los hombres que la utilizan no lo confiesan. El sexo es como los toros: puede haber malas tardes, pero eso no significa que sea mal torero. Pero si las malas tardes se repiten y de pronto hay una muy buena tarde, ahí uno tiene que preguntarse si algo pasó con el estoque. Por lo demás, si el señor tiene un problema disfuncional, es lógico que recurra al Viagra. Pero no hay que usarlo en demasía. Siempre es bueno tener de por medio a un médico que les aconseje. No puede haber cosa más triste que arriesgarse a morir en el acto.

M.J.D.: ¿A qué hombres les huye?

E.B.: A los indecisos. A los que se asustan con una caricia. Esos hombres que uno ve que van por ahí, pero que necesitan urgentemente un GPS.

M.J.D.: ¿Qué consejo les daría a los hombres a la hora del sexo?

E.B.: Ante todo, que tomaran unas clases de anatomía femenina antes de entrar a matar. ¡Por Dios! Uno a veces termina como sintiéndose masajeada en lugar de acariciada. Lo segundo es que deben saber lo importante que son para nosotros los preámbulos. Eso nos diferencia de los animales. El toro no coge una vaca y primero le da un besito, sino que va a lo que va.

M.J.D.: ¿Qué deben hacer las mujeres cuando el hombre no puede cumplir la faena porque tiene disfunción eréctil?

E.B.: Siempre he pensado que esa frase es horrenda. Yo prefiero decir que no tiene erección. Lo primero es que el señor tiene que reconocer por qué tiene ese problema. Más lúgubre que un pene flácido es un hombre flácido. Hay mil recursos para salir de ese atolladero. Por lo demás, un hombre puede ser tremendamente atractivo sin tener una erección. La cuestión es que hay que evitar que nos terminen culpando.

M.J.D.: Que nos culpen a nosotras. ¿Por qué?

E.B.: Porque a los hombres les enseñaron que siempre tienen que funcionar. No hay nada más aburrido que oír las conversaciones de los hombres en las que hablan de unas maratones épicas en la cama, cuando uno sabe de antemano que no son ciertas. ¡No hay ni tercer, ni cuarto, ni quinto polvo! Partamos de esa base: eso son mitos.

M.J.D.: En ese campo nosotras sí les llevamos la delantera.

E.B.: ¡Ahh!… es que en eso nosotras somos multiorgásmicas. Nosotras después de un orgasmo podemos seguir dispuestas para el que sigue. Un señor después de un orgasmo queda flácido, con fuerzas solo para voltear la cabeza, darnos la espalda, prender el televisor y poner Discovery Channel para ver cómo es que se reproducen las hormigas. Yo creo que la valentía de un hombre está en quedarse despierto después de un polvo. Ese es un hombre de verdad.

M.J.D.: ¿Usted es de las que entablan conversación sobre el dólar después del acto?

E.B.: La mujer que quiera conversar después de un polvo que vaya al psicólogo.

M.J.D.: ¿Cuántas veces a la semana?

E.B.: Las que sean necesarias. Uno debe hacerlo cuando tiene ganas. No hay nada más aburrido que un polvo sin ganas, y nosotras tenemos que decidir cuándo no y cuándo sí. Un polvo debajo de las sábanas, con la luz apagada, sin decirse ninguna palabra, solo por cumplir, es un crimen. Eso debería estar castigado en el Código Penal.

M.J.D.: ¿Por qué en Colombia hablar de sexo es casi un pecado?

E.B.: Fíjese que no hay nada más conservador que el sexo: es una función natural. Lo que pasa es que alrededor del sexo hay todo un velo oscuro que se utiliza como una herramienta de dominación, para imponer temores. Mire, los niños de ahora crecen con una cantidad de taras que han sido transmitidas por sus papás. Los adolescentes ni siquiera pueden hablar de masturbación, cuando es un tránsito normal por esas edades. ¡Si es que la masturbación debería formar parte de la Carta de los derechos humanos!

M.J.D.: ¿Y qué podríamos hacer para que eso cambie?

E.B.: Yo comenzaría por llamar las cosas por su nombre: aquí mandan al niño a lavarse el ‘pirulito’; la niña no puede montar en bicicleta porque se la daña la ‘cosita’. ¡No más! La vagina es la vagina, y el pene, el pene. Y esto es para esto, esto para lo otro y esto tiene estas funciones.

M.J.D.: ¿Qué hacemos con esa cifra según la cual de cada diez mujeres tres se van a morir sin saber qué es un orgasmo?

E.B.: ¿Sabe por qué hay tantas mujeres sin sentir un orgasmo? Porque en el instante en que empezamos a sentir nos cohibimos. Consideramos que es pecado y que es mejor no llegar hasta allá.

M.J.D.: Están de moda los embellecimientos vaginales. ¿Usted se haría uno?

E.B.: ¿Quién ha dicho que hay una cuca bonita o una fea? Detestable que nos impongan de esa manera patrones de belleza. Y la verdad es que así me ha ido bien.

M.J.D.: ¿Asidua a los moteles?

E.B.: Me fascinan, son una maravilla. Son los únicos sitios a los que la gente sabe a qué va.

Hernán Peláez Restrepo

Posted by Pocho On marzo - 30 - 2011

Por: María Jimena Duzán

Fuente : Semana

Hernán Peláez cuenta los intríngulis de ‘La luciérnaga’ y las dificultades que ha tenido últimamente con la cadena en la que ha trabajado 40 años.

María Jimena Duzán: ¿Es cierto que usted tuvo una pelea con el nuevo director general de Prisa en Colombia, Adolfo Francisco Dolo, y que estaría pensando en irse de Caracol?

Hernán Peláez: Yo de pelea no estoy. Soy contratista y se lo dije al señor español: dos días antes yo le aviso que me voy o dos días antes usted me dice “se puede ir” y me voy. No soy empleado ni nada de esas vainas. Eso nos da cierta tranquilidad y cierta independencia. A él, en cambio, le dará alguna preocupación, porque el tema lo han agitado mucho en los medios.

M.J.D.: ¿Y cómo fue el altercado?

H.P.: Es que yo creo que él cometió un error. Imagínate que yo te dijera: “María Jimena, como tú ya tienes 66 años y estás pensionada, yo creo que deberías darle oportunidad a otra gente…”.

M.J.D.: ¿Eso le dijo?

H.P.: No, no me lo dijo a mí, sino que hizo una generalización de personas que estuvieran en esas circunstancias…

M.J.D.: O sea que cabían no solo usted sino otros nombres, como el de Darío Arizmendi.

H.P.: Me imagino que afectaría a Arizmendi, a Piedrahíta Pacheco, a Muñoz López, entre otros. Lo cierto es que alguien lo oyó y copió el mensaje. A los pocos días salieron varias personas jubiladas, y en la calle supusieron que las habían sacado, cuando el motivo era otro. Claro que también salieron personas no jubiladas, como Antonio Casale y Alejandro Villegas, que se fueron para RCN. A esas salidas se les sumó ese comentario inoportuno.

M.J.D.: Me cuentan que le produjo una subida de tensión que lo mandó a la clínica.

H.P.: Sí, hay personas que cuando las echan se deprimen. Pero a mí se me subió la tensión. Y le respondí: “Sí, usted tiene razón: los viejos nos podemos ir cuando nos dé la gana, no cuando usted quiera”.

M.J.D.: Pero, además, ‘La luciérnaga’ es uno de los programas más exitosos de Caracol…

H.P.: Pues sí, en sintonía y en facturación, y ese comentario no tiene justificación. Pero encima de eso, ¿qué tal que a usted le dijeran “mire, todos los que están viejos -yo lo estoy-, todos los que tengan más de sesenta años -yo tengo más de sesenta-, deberían irse”. ¡Noooo! Pero además está el tema de que esta empresa está en una situación en la que no retienen a nadie porque no tienen la intención ni la plata, que en el ‘otro lado’ sí hay.

M.J.D.: Me imagino que el ‘otro lado’ es RCN. ¿Es cierto el rumor de que se va para esa emisora?

H.P.: Mire, la historia es esta: alguien de RCN, no sé quien, sí le pidió a Gardeazábal que hiciera un perfil del grupo de La luciérnaga, porque querían saber quiénes éramos, cómo funcionábamos, cuánto ganábamos, etcétera, pero no más…

M.J.D.: ¿No más? Eso me huele a una preoferta.

H.P.: No, no ha habido más. Al único que se la han hecho es a ‘Risaloca’, quien trabaja con nosotros desde Medellín. Cuando él me contó, me fui a donde Ricardo Alarcón y le dije: “Hagamos algo para que no se nos vaya”. Eso se logró.

M.J.D.: Entonces, el grupo de ‘La luciérnaga’ sigue trabajando cohesionado en Caracol Radio…

H.P.: Por ahora, sí…

M.J.D.: Repasando su trayectoria, usted ha sido siempre un personaje indómito en Caracol. Se dio el lujo de dejar de presentar ‘La luciérnaga’ un año, en solidaridad por la salida de Artunduaga…

H.P.: Sí, es que a mí no me descubrieron ayer. Los que sabían de radio en Caracol eran los primeros dueños, don Fernando Londoño; los ‘Bavarios’ sabían hacer cerveza, y a estos nuevos lo que les importa son los números, aunque debo decir que el anterior gerente administrativo, Juan Piedra, era muy distinto. Los españoles primero se llevaron el oro y ahora se están llevando la plata…

M.J.D.: ¿Usted está con ganas de irse de Caracol?

H.P.: Yo creo que me quedo aquí. ¡Es que llevo cuarenta años, y a estas horas qué me voy a ir para RCN! Eso es como si tú estuvieras casada durante cuarenta años con el mismo y un buen día decidieras cambiar de mosaico. Nooo… Ahí sí como dicen: malo conocido que bueno por conocer.

M.J.D.: ¿Cómo es la receta de ‘La luciérnaga’?

H.P.: Es un programa que entretiene dando información de alta calidad. Para ello recurrimos a un humor mordaz e irónico a través de los personajes y a un humor blanco como el del ‘Cuentahuesos’, cuya gracia está en echar los cuentos más malos y bobos del mundo.

M.J.D.: Yo pensé que ‘La luciérnaga’ se iba a afectar con la salida de Díaz Salamanca, pero no fue así. ¿Cómo logró sobreponerse?

H.P.: Pues ahí fue cuando yo pensé en Gardeazábal. Lo llamé porque era muy irreverente.

M.J.D.: No le importó que él hubiera estado preso por el proceso 8.000.

H.P.: Para nada. Si ya lo habían clavado, ¿para qué más? Cuando él me dijo que sí, le cambiamos un poco el sentido al programa. Dejamos de ser tan imitadores y le dimos al oyente un poco más de información.

M.J.D.: ¿Cómo tienen tanta información?

H.P.: Aquí llega una cantidad de denuncias que nos ha desbordado. La última que nos pasó es increíble: nos pusieron una tutela por no haber hecho una denuncia que nos enviaron…¡Imagínese a dónde hemos llegado! Pero, además, Gardeazábal suministra una cantidad de información impresionante. La plata que él se gana en La luciérnaga se la gasta en atenciones. ¡Hace unos almuerzos! ¿Usted puede creer que hay ministros que van en avioneta y que por eso tuvieron que habilitar el aeropuerto de Tuluá? Van el procurador, los fiscales, los militares…¿Usted no ha ido?

M.J.D.: No clasifico para esos almuerzos, pero me imagino que es allí donde saca información…

H.P.: Yo creo que Gardeazábal es uno de los hombres mejor informados de Colombia y sé que maneja una agenda como de médico, por la gente influyente que le pide cita.

M.J.D.: ¿Cómo hace los libretos?

H.P.: Los construimos desde la mañana. Un libretista en Bogotá hace uno y otro lo hace desde Medellín. Solo son una guía y están basados en hechos reales. El que los interpreta puede salirse y hacer que su personaje crezca. Por ejemplo, así tenemos jodido a Roy Barreras.

M.J.D.: ¿Cómo lidia a los políticos y ministros que lo abordan para reclamarle por las imitaciones?

H.P.: Yo soy más bien asocial. Creo que voy a terminar como Danielito Samper Ospina, que no va a nada para que no lo jodan. Algunos se emberracan, pero la mayoría se extraña cuando los dejamos de sacar. Vargas Lleras me pidió una cita antes de ser ministro. Fue a decirme: hombre ustedes me dan muy duro, yo no hablo así. ¿Ah, sí , le respondí, ahora resultó que usted es de buen genio… ¡cómo no!

M.J.D.: Pero ustedes no solo friegan a los políticos, también a los colegas: a Salud Hernández, a Claudia López y hasta al mismo Néstor Morales, director de ‘Hora 20′, los tienen asoleados…

H.P.: Pero es que entre nosotros también nos damos palo… Hay un humorista argentino, Enrique Pinti, que dice que la mejor manera de reírse de otra persona es aprender a reírse de uno… Si es que mí me friegan en el programa, pero también a Gardeazábal.

M.J.D.: ‘La luciérnaga’ es un programa nacional que no se circunscribe a Bogotá…

H.P.: Yo traigo esa costumbre desde que hacía la Polémica del Deporte cuando yo entraba con 11 ciudades. Los locutores solo tenían una condición: que fueran de la región porque de esa forma tocábamos la idiosincrasia. Por eso tenemos personajes como la negrita de Buenaventura, la tolimense, la boyacense, el paisa, el santandereano…

M.J.D.: Hábleme de la música en ‘La luciérnaga’.

H.P.: Tiene su cuento, tiene que ser de la ‘muerto-teca’. Me explico: la mayoría de los compositores que yo pongo están muertos, lo cual es ventajoso porque ya no hay que pagarle derechos a Sayco. En la música busco que el oyente se identifique. Es decir que si pongo un bolero quiero que el que va en su carro se acuerde de su novia, de su moza, y se estremezca.

M.J.D.: ¿El presidente Uribe nunca los llamó ni se molestó con sus críticas ni con su humor?

H.P.: No. Nunca nos llamó. Nos mandaba razones con Gardeazábal y con Bernardo Moreno. Pero es que teníamos una táctica. A él no le dábamos, sino a sus subalternos. A Uribito, a Andrés Carriel y a Valencia Cossio. Esos eran tremendos personajes.

M.J.D.: ¿Cómo le ha ido con un yerno tan cerca del poder en este gobierno? Juan Mesa ahora es el gurú de las comunicaciones…

H.P.: Ni me molesta ni lo utilizo. De vez en cuando me dice: “Oye, que le has dado muy duro a fulano”. Y yo le digo: “¿Ahh, sí? Hombre, ni tanto”.

M.J.D.: Tengo los libretos de hoy….¿Ya los vio?

H.P.: ¿Quién se los dio? ¡Déjemelos ver! Mire, hoy van a hablar José Obdulio, Solarte, Nule, Roy Barreras, huuy, hoy le van a dar duro a Gardeazábal y a Martín de Francisco. A él lo fregamos por ese vocabulario tan especial que tiene. Por ejemplo, dice “no sea indocto” y al ministro de Defensa, que es como cura, siempre lo ponemos hablando en latín. ¿Lo mejor de esto sabe qué es? Que el imitado a veces termina hablando como nuestros personajes. Nos ha pasado.

M.J.D.: Veo que se divierte mucho.

H.P.: Es que en la medida en que entrés triste al programa te jodés, porque el oyente ahí mismo te pilla. El oyente nota cuando estás comiendo o cuando estás con gripa. Y si yo entro aplanchado, me tiro el programa. Se me acabó el tiempo: es hora de entrar al estudio.

VIDEO DE LA SEMANA

Música recomendada

Escuchar Pocho.fm

Twitter