"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" - Alfred North Whitehead

El caso de la naranja

Por: Rodolfo Sosa Gómez *

Fuente: www.gestiopolis.com

Francia Elena Cardona de Cañón, me envia este excelente mensaje. No se lo pierdan. Pocho

Eran las 2:00 P. M., de un día muy importante para José, quien atravesaba por una de esas crisis económicas que suelen ocurrir cuando no se gana lo suficiente para sostener los gastos de un hogar, y como cabeza de familia estaba muy preocupado por la dura situación que vivía en ese momento.

Sentado en el sofá, ubicado en la sala de su casa, pensando en la forma como sobresalir de esa difícil situación, se le acercaron sus dos hijos Pedro y Juan de 9 y 10 años de edad respectivamente.

Ellos le dicen: Papá tenemos hambre, entréganos dinero para comprar algo en el supermercado y comer. José, algo desconsolado, introduce su mano derecha en el bolsillo de su pantalón y ¡Cual sorpresa!;: no había una sola moneda para darle a sus hijos. Revisa su billetera y más preocupado quedó, cuando lo único que encontró era el recibo por el servicio de energía que había llegado a su casa ese mismo día por la mañana. Le dice a sus hijos: niños, no tengo dinero.

Se sienta en su sofá, consternado por no haber podido complacer a sus hijos; pero al momento de dirigir su mirada hacia su izquierda observó la bolsa blanca en la que conservaba una de las dos naranjas qua había comprado el día anterior. Inmediatamente le dijo a sus hijos: niños aquí hay una naranja. Sin pensarlo dos veces, tomo un cuchillo y partió la naranja por la mitad; una parte de la dio a pedro y la otra parte se la dio a Juan.

Ellos salieron muy felices a disfrutar del alimento que les había dado su padre y conversando de esos temas que hablan los niños se retiraron de donde estaba José, tomando cada uno por lados diferentes.

Una hora después José se dirigió a la caneca de la basura que estaba en el patio para desechar la bolsa de las naranjas que había quedado vacía, y observó algo que le llamó mucho la atención: había media cáscara y media pulpa de naranja.

¿Que paso aquí?, se pregunto José. Y con voz enérgica, llamó a sus hijos: Pedro, Juan, ¡vengan por favor!, necesito que me expliquen algo que no comprendo.

Y José les preguntó: ¿Por qué hay media pulpa en la basura? Yo pensaba que ustedes tenían hambre y me doy cuenta que desperdiciaron media fruta.

Pedro y Juan se observaron entre sí y algo tímidos por el estado de ánimo de su padre, le contestaron, siendo Pedro el primero en tomar la palabra:

Papá: yo me comí la media pulpa porque es lo que a mí me gusta.

Luego dice Juan: Papá yo me comí media cáscara por que hice un dulce melado con ella, y eso es lo que a mí me gusta.

José, al ver que ambos estaban satisfechos reaccionó con mucha incertidumbre, pues él observaba la media cáscara y la media pulpa en la basura y les preguntó: niños, ¿ustedes vieron la basura?

Pedro y Juan observando la caneca de la basura y le respondieron a José: ¡No Papá!, no la habíamos visto.

Como puede apreciarse este suceso puede trasladarse a las Empresas en la medida en que los Gerentes o Directores de Departamentos, no ejercen una completa función de supervisión control y seguimiento; pues en este caso entre algunas variables, fallo la coordinación y la comunicación.

No hubo una conexión directa entre áreas como la que hizo falta entre Pedro y Juan; y que decir de la incertidumbre en la que se sometieron las decisiones de ambos sin la previa orientación de José como gestor y responsable de esa función.

Son muchos los casos en los que cotidianamente se observan en la Empresas la malversación de recursos, dada la falta de gestión por parte de los Directivos u orientadores de las políticas de las organizaciones. Suele suceder que las instrucciones son impartidas pero no se les hace el debido seguimiento con el propósito de garantizar la efectividad con la que se desarrollan las labores.

Más aun cuando las áreas de una Organización trabajan como republicas independientes, sin coherencia entre los departamentos o áreas de la respectiva organización empresarial.

Por ello se requiere de verdaderos lideres que guíen y orienten a la organización como un todo y no como la suma de sus partes, dado a que independientemente de los propósitos que persiga cada división, el objetivo común de la empresa es uno solo y por ello se debe trabajar como un equipo donde cada una de sus participantes hace parte integral en el proceso y desarrollo corporativo.

Aunque en algunos casos las personas hacen el papel de la naranja; pues son ocupados en un porcentaje muy inferior a su capacidad creativa y de desarrollo.

De modo que hay tener muy en cuenta que la Administración de Recursos es una de las prioridades básicas y fundamentales para garantizar el cumplimiento de los objetivos en la Organización Empresarial y por ello se debe desarrollar de forma tal, que los involucrados en los procesos conozcan cada una de las etapas del mismo y de este modo se pueda hacer una mejor utilización maximizando beneficios y agregando valor.

0000000000

* Rodolfo Sosa Gómez rodolfososa83arrobahotmail.com Administrador de Empresas, egresado de la Universidad Cooperativa de Colombia. Especialista en Gerencia Financiera, título otorgado por la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá. Estudios en Finanzas y Gerencia Moderna con la Universidad EAFIT de Medellín.  Autor del Libro Manual de Ingeniería Económica.

Enlaces relacionados: Columnistas, Cine, Actualidad

Listado de entradas por Autor

Seleccione un autor...