Por: Ómar Rincón
Fuente: El Tiempo
Una señora grosera se convierte en figura pública en Medellín, una sección inútil en Noticias RCN y un patrullero se hace figura de noticiero: Tres muestras de nuestra decadencia televisiva.
(1) Una doña llamada Gloria se sube al Metrocable en Medellín y dice toda sarta de groserías. Ella se convierte en figura de Youtube. Los canales la buscan porque es la noticia. Ella quiere fama y algo de $$$. Muchos la disfrutan y dicen ‘así somos los paisas’.
Una emisora que se dice juvenil la convierte en personaje de su programa. La lección es clara: En Colombia triunfamos desde lo grotesco, celebramos la vulgaridad y decimos que eso es la identidad.
(2) Doña Martha Garzón nos escribe que “es penosa la manera como Noticias RCN presenta los excesos en que muchos colegios incurren con sus listas de materiales.
Bajo el nombre de ‘Escalafón de los útiles inútiles’ convirtieron uno de los peores abusos que se cometen con la educación en Colombia en una sección más cercana al chascarrillo.
Con música de circo, un hipopótamo de mascota y las voces en off que parecen de recreadores, lo que para muchos padres de familia es un verdadero drama económico, el noticiero RCN decidió tratarlo como anecdótico y ‘chistosito’.
Si la idea es denunciar y brindar ayuda ¿por qué ni siquiera mencionan los nombres de los colegios? ¿Por qué no muestran qué debe hacer un padre de familia ante esta situación de abuso?
Con la nula rigurosidad periodística, esta es una verdadera ‘Sección Inútil’.
(3) Mauricio Salas nos escribe que “las secciones de tráfico de los noticieros brindan servicio a la gente.
Esto es bueno. Sin embargo, muchos de los reporteros, en un afán por “figurar” y obtener la toma perfecta, infringen las normas constantemente
¿Es recomendable, en el ejercicio periodístico, contravenir las reglas que se pretende enseñar y promover?
Muestran los periodistas, además, abusos de conductores, peatones, ciclistas y hasta autoridades en las vías nacionales, pero lo hacen como si fuera la sección de curiosidades. Esto, unido al tono burlesco -con risas y música de comedia- desvirtúa aún más la gestión educativa que pretenden realizar”.
