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"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

Archive for febrero, 2011

Canal seco

Posted by Pocho On febrero - 19 - 2011

Fuente: El Espectador

El proyecto, que costaría US$7.600 millones, sería operado por el Grupo Ferroviario de China.

Con un perfil muy bajo, los gobiernos de Colombia y China vienen trabajando en una propuesta para construir un puerto seco que permita la conexión de los océanos Atlántico y Pacífico, a través de un ferrocarril, y que se convierta en una alternativa al Canal de Panamá para el comercio global.

Este viejo sueño de los colombianos podría hacerse realidad si el gobierno chino decide acompañar financieramente al presidente Juan Manuel Santos con una inversión cercana a los US$8.000 millones.

Se trata de un ferrocarril que no sólo conectaría los dos océanos, permitiendo un recorrido más rápido y más barato a los empresarios, sino que se sumaría a un proyecto ferroviario que uniría el interior del país con la Costa Atlántica. Allí sería necesario construir dos puertos, uno en el Pacífico y otro en el Golfo de Urabá.

El presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura, Juan Martín Caicedo Ferrer, señaló que no conoce los detalles del proyecto, pero considera que se deben atender los posibles problemas ambientales y diplomático con el gobierno panameño. Sin embargo, cree que es una alternativa interesante que hay que aterrizar para hacerla posible.

Pero no sólo la CCI no está enterada a profundidad del tema, sino también la gerente del Instituto Nacional de Concesiones (Inco), María Inés Agudelo, quien explicó que hasta ahora es sólo una idea, a pesar de que el primer mandatario informó que “es una propuesta real y que está muy avanzada”.

Por su parte, el exministro de Transporte Andrés Uriel Gallego, en diálogo con El Espectador, señaló que es una propuesta muy buena que ya se había contemplado durante el gobierno del presidente Virgilio Barco y que de cristalizarse sería muy importante para el desarrollo económico del país, ya que detrás del proyecto vendrán grandes inversiones de la segunda mayor economía del mundo.

El exfuncionario explicó que la ventaja del proyecto para Colombia es que hay identificadas varias zonas de aguas profundas donde se podrían construir megapuertos para atender el movimiento del ferrocarril y de un poliducto. “En el Pacífico están las bahías de Cupica, Aguacate y Humboldt, y en el Atlántico están Arenas y Ceverá”, recalcó Gallego.

Además, indicó que el impacto ambiental es mínimo, porque en las zonas donde existan humedales el ferrocarril sería elevado y en algunos tramos de la serranía se podría pensar en túneles, lo que haría que el movimiento de tierra sea mínimo.

Expertos consultados señalaron que sobre este tema hay estudios, ya que durante los gobiernos Barco y Samper se abordaron proyectos similares y se hicieron estudios de prefactibilidad, que finalmente se archivaron por los altos costos y los problemas ambientales (ver recuadro).

De acuerdo con la embajada china en Colombia, los cálculos que han realizado los expertos de los dos países vislumbran que el proyecto es viable y, aunque no hay ningún acuerdo cerrado, se mantendrán las conversaciones.

Para Beijing este proyecto se convierte en uno de sus grandes objetivos en Latinoamérica y de concretarse le permitiría a este gigante asiático ubicar sus productos en la cuenca del océano Atlántico y Colombia se convertiría en un puerto distribuidor para el resto del continente sin tener que pasar por Panamá, lo que reduciría los costos de transporte.

Los gobiernos adelantan conversaciones para suscribir acuerdos de cooperación que permitirán desarrollar proyectos viales para conectar el interior del país con los puertos. Para ello el Banco de Desarrollo de China viene desarrollando los estudios.
Otras iniciativas

El Puente Terrestre Interoceánico y el Canal Interoceánico.

El primero fue presentado en el gobierno del presidente Virgilio Barco (1986-1990) y consistía en una línea ferroviaria que uniría los litorales colombianos entre Bahía Ceverá, en el Atlántico, y Punta de Aguacate, en el Pacífico. El proyecto tendría 221 km de longitud y 8 km de túneles. Se contempló una inversión de US$3.500 millones, pero no fue ejecutado. El gobierno de Ernesto Samper (1994-1998) retomó una iniciativa similar bajo el nombre de Canal Interoceánico en la región de Urabá, pero esta vez uniendo los cauces de los ríos Atrato y Truandó. No se construyó porque, según estudios, la idea no era viable.

Lección de vida

Posted by Pocho On febrero - 13 - 2011

Por: Rubén Blades

Fuente: El Tiempo

La muerte, de la que solo algunos políticos han regresado, no editorializa. Suele servirnos para entender cosas.

Por lo general, con la muerte termina nuestro aporte o el despelote que armamos en vida. La muerte, de la cual solo algunos políticos han regresado, no editorializa.

Mas, en algunos casos, el fin de otra persona nos sirve para empezar a entender cosas.

Leyendo la página de obituarios que diariamente publica The New York Times, encontré un ejemplo proporcionado por un señor de nombre Tsumotu Yamaguchi, de 93 años.

Ingeniero de profesión, fue enviado por su jefe a una ciudad cercana, en un viaje de negocios. Camino a su cita, un resplandor incandescente lo cegó y, segundos después, se desencadenan los efectos de la primera bomba atómica utilizada en el mundo contra seres humanos, en Hiroshima (Japón), el 6 de agosto de 1945. Aunque más de 80.000 personas murieron incineradas, el señor Yamaguchi sobrevivió a sus quemaduras parciales y a la ruptura de sus tímpanos. Pasó la noche en un refugio improvisado, donde fue atendido, y al siguiente día, deseoso de volver a su familia, emprendió el regreso a su pueblo.

Luego de la alegría de reencontrarse con sus seres queridos, el ingeniero Yamaguchi se apersonó de su trabajo, ese 9 de agosto, para explicar a su jefe el resultado de su fallido viaje.

Allí, mientras narraba su horrenda experiencia, Yamaguchi volvió a ver la misma luz incandescente a través de la ventana de la oficina. La segunda bomba atómica acababa de ser lanzada, esta vez en su pueblo, Nagasaki.

Setenta mil personas murieron, pero Yamaguchi, aunque herido, no sucumbió.

Cuando leí la historia, mi primera reacción fue una sonrisa. Siendo caribeños, el tema de la ‘salazón’ de cierta gente nos resulta harto familiar y nunca cesa de producir hilaridad, aunque de la desgracia ajena se trate.

Pero inmediatamente se me acumularon otras consideraciones, más allá de la imposible coincidencia de esas fechas, del testimonio de un ‘Niju Hibaku’, el único humano reconocido oficialmente en el mundo como sobreviviente de las DOS bombas atómicas lanzadas en el mundo durante la Segunda Guerra Mundial.

¿Por qué sobrevivió Yamaguchi y no el resto? ¿Por qué le correspondió experimentar ese horror, no una sino dos veces? ¿Cómo es posible que haya vivido hasta los 93 años?

Ninguna de las interrogantes las puedo responder con propiedad.

Lo que me queda de su deceso, como una lección de vida, es que no existe una respuesta definitiva para todo, que jamás podremos explicar, o explicarnos, todo. Que quizás resulta inútil, e innecesario, el tratar de entenderlo todo.

Se puede argumentar, exprimiendo hasta la última gota de racionalidad, que las bombas explotaron a distancias que permitieron el necesario perímetro de separación, capaz de proteger a los que en él se encontraban. Podemos especular que las corrientes de aire provocadas por la explosión fueron atenuadas por edificios o inversiones atmosféricas, o desviadas hacia otros sectores. Se pueden crear todo tipo de consideraciones ad nauseam, pero, al final, creo que llegaremos a la eternamente y caribeña resolución de que al tipo no le tocaba morir ese día, y punto. Una explicación que, sin razón, resuelve.

El asunto es que el señor Yamaguchi sobrevive, se convierte en maestro de escuela y termina regresando como ingeniero a la compañía Mitsubishi.

Después de leerlo, recorté el obituario y lo pegué en la pared del cuarto que utilizo como oficina. Pasó el tiempo, terminé mi servicio público y regresé al cine y a la música.

Hoy, cada vez que comienzo a quejarme de pendejadas, a ser impaciente con otros, o a no entender las oportunidades que sobre mí se acumulan todos los días, cada vez que se me olvida esa enorme bendición que es la salud, levanto los ojos y encuentro la foto del señor Yamaguchi, con su impasible orientalidad examinándome, como preguntándose: “¿Y de qué carajo te quejas tú? A mí me tiraron dos bombas atómicas”.

Me sonrío otra vez, agradezco la lección de vida que me dio su muerte y recuerdo el otro punto que me impresiono de su historia.

Hay que ser japonés para, después de sobrevivir a una bomba atómica, aparecerse en la oficina del jefe a explicar por qué no funcionó el viaje. O por lo menos suizo.

Esa actitud profesional, en nuestro Caribe, resulta más difícil de creer que lo de las dos bombas.

Sexo & Violencia

Posted by Pocho On febrero - 11 - 2011

Por: Javier Sampedro

Fuente: El País España

La neurociencia puede encontrar pronto una forma eficaz de provocar una aversión combinada de un comportamiento agresivo y sexual.

En ‘La naranja mecánica’ , Anthony Burgess imaginó un método de condicionamiento pavloviano para provocar en el protagonista una aversión combinada hacia la violencia y el sexo. No tuvo éxito, pero el asombroso avance de la neurociencia puede encontrar pronto una forma más eficaz de lograr lo mismo, y también lo contrario: disparar el comportamiento agresivo de un individuo con un simple rayo de luz.

Dayu Lin, David Anderson y sus colegas del Instituto Tecnológico de California (CalTech), en Pasadena, han identificado el circuito neuronal básico que subyace al comportamiento agresivo. Está situado en una subregión concreta del hipotálamo, una estructura alojada en la base del cerebro. Sus experimentos, que se presentan hoy en ‘Nature’, están hechos en ratones, pero el hipotálamo y sus subdivisiones son universales en los mamíferos. El sexo y la violencia también lo son, y es muy probable que unos circuitos muy similares existan también en los humanos.

La forma más precisa de manipular circuitos cerebrales concretos es una técnica desarrollada en los últimos años llamada ‘optogenética’, porque usa tanto genes artificiales como moléculas activadas por la luz. Los detalles son muy complicados, pero la idea general es introducir en el cerebro -del ratón es este caso- unos genes diseñados para funcionar solo en ciertos tipos de neuronas, o que se puedan activar en una zona muy localizada del cerebro.

Esos genes fabrican (contienen la información para fabricar) unos canales neuronales especiales, capaces de activarse por la luz, o por una luz de cierta longitud de onda concreta. La combinación de genes que solo se activan en ciertas zonas y de luces que solo inciden en cierto momento permite un control espaciotemporal muy fino en la manipulación de la actividad cerebral. Es así como Lin y sus colegas del CalTech han identificado con gran precisión los circuitos del hipotálamo que subyacen a los comportamientos agresivos.

La nomenclatura de la anatomía del cerebro puede resultar fastidiosa, pero en realidad es tan simple como consultar un mapa urbano. Si imaginamos el hipotálamo como un reloj, las zonas laterales ocuparían la posición de las 3 y las 9. La ventral estaría a las seis. Y las zonas ventromediales (VMH, por ‘ventro-medial hypothalamus), a las que se refiere este trabajo, están a las 5 y a las 7. Dentro de ellas, la zona ventrolateral (VHMvl) es la más próxima a la periferia del reloj. Ese es el ‘locus’ cerebral de la agresividad.

La mitad de las neuronas del VMHv se activan por igual en presencia de un macho o de una hembra, pero muchas se mantienen activas solo en uno de los dos comportamientos. Por tanto, los dos comportamientos parecen compartir algunos tipos de input. “La interacción entre el sexo y la violencia está profundamente enraizada en la arquitectura básica del cerebro”, como dice el neurólogo Clifford Saper, de la Facultad de Medicina de Harvard .

Esta tecnología plantea la posibilidad de inhibir esos circuitos para refrenar el comportamiento agresivo. Los científicos han comprobado que la inactivación artificial de la región del hipotálamo VHMvl funciona bastante bien para reprimir los comportamientos agresivos: el 25% de los ratones se vuelven completamente pacíficos, y los demás muestran una agresividad más moderada de lo habitual. Por desgracia para las ‘naranjas mecánicas’ del futuro, este efecto solo dura ocho días. Pero esto es consecuencia de la técnica concreta que han usado Li y sus colegas para bloquear la actividad de esas redes neuronales, basada en unos virus especiales.

El amor suprime la agresividad. Cuando los investigadores hiperactivan los circuitos del VMHv con sus técnicas optogenéticas, los ratones macho se vuelven anormalmente agresivos: atacan no solo a machos y hembras por igual, sino también a los objetos inanimados, como un guante inflado, que se interponen en su camino. Pero esa misma hiperactivación optogenética no tiene el menor efecto si la actividad sexual ya está en curso.

Hay formas de violencia en la naturaleza que cuentan con la avenencia de la mayoría, e incluso con la legitimación de la ciencia. Que los zorros maten conejos para comer (agresión predatoria) y que los insectos envenenen a los pájaros que se los comen (agresión antipredatoria) es justo lo que cabe esperar de la “naturaleza roja en diente y garra” con que Tennyson saludó a la selección natural darwiniana.

Pero casi tan ubicua como la anterior es la violencia contra los miembros de la propia especie. Las anémonas -las ortiguillas de los bares sevillanos?, que pese a parecer algas se cuentan entre los más primitivos animales del planeta, se azotan unas a otras con sus tentáculos venenosos.

Los gusanos poliquetos se pelean con la trompa (proboscis, en la jerga), y los crustáceos con las pinzas. También se pelean entre sí las hormigas, las ranas, los petirrojos, los lagartos, las arañas, los salmones, los ciervos y los chimpancés. La humanidad ha sofisticado, pero de ningún modo inventado, este tipo de violencia intraespecífica.

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