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"No hay verdades absolutas; todas las verdades son medias verdades. El mal surge de quererlas tratar como verdades absolutas" – Alfred North Whitehead

Archive for noviembre, 2009

Con estos amigos…

Posted by Pocho On noviembre - 24 - 2009

Por: Enrique Santos Calderón

Fuente: El Tiempo

Se esta generando en la comunidad, una percepción de “Algo podrido” alrededor de las dichosas bases norteamericanas  en nuestro país. La posición “acomodada” de Washington, frente al arremetimiento grosero y vulgar de nuestro vecino presidente, así lo hace ver ó parecer. Como muy bien lo dice un refrán popular…”Mejor sólo que mal acompañado”. Carlos Prieto

333. Malos amigos“El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.” Epicteto de Frigia

La voladura de los puentes fronterizos en el Táchira por el ejército venezolano habla por sí misma. ¿Es concebible un acto más agresivo, provocador y burdo?

Lo grave es que vendrán más, porque estos hechos forman parte de la escalada fronteriza en que está empeñado Chávez, en la medida en que su situación interna se deteriora. Colombia debe preverlo, mantenerse firme, pero tranquila y no caer en celadas. Ni esperar tampoco, tristemente, solidaridades efusivas de una comunidad internacional que prefiere permanecer alejada o neutral.

Es lamentable que hechos de tan ostensible agresividad solo susciten reacciones ambiguas o pasividades cómplices. Sobre todo en el propio Continente. No se sabe qué desconcierta más: si el silencio de Unasur o el equilibrismo de Estados Unidos.

Si frente a los desaforados insultos, amenazas guerreristas y actos provocadores del presidente Chávez resulta sorprendente el mutismo de un bloque al que Colombia pertenece y que se supone promueve la paz en Suramérica, la actitud de nuestro gran aliado del Norte es poco menos que indignante. Washington no solo busca pasar de agache, sino que ha pretendido colocar a ambos gobiernos en una especie de pie de igualdad en conducta.

A comienzos de semana, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, llamó a Bogotá y a Caracas a “reducir el nivel de la retórica”, como si estuvieran utilizando el mismo lenguaje. El siguiente día, el embajador gringo en Venezuela, Patrick Duddy, ratificó que desean “mejorar la relación” con el gobierno de Chávez.

Mientras que Colombia soporta con estoica discreción que el gobierno venezolano trapee literalmente con su presidente y sus ministros, voceros oficiales de Estados Unidos -socio en el acuerdo de las bases que tanto nos ha costado con los vecinos- tienen el descaro de ofrecerse como mediadores y de desligarse de la grave crisis binacional. “No creo sinceramente que tenga que ver con Estados Unidos”, llegó a decir míster Crowley.

Los síntomas de esta especie de abandono gringo son diversos y crecientes. El miércoles, un grupo de congresistas demócratas cercanos a Obama le solicitaron recortar aún más la ayuda militar a Colombia (ya se ha reducido 40 por ciento en tres años). Y la semana pasada, el Departamento de Estado desaconsejó visitar a Colombia por peligrosa. No solo le han sacado el cuerpo al TLC, tan crucial para el comercio nacional, sino que ahora le asestan este golpe bajo al turismo.

Esto nos pasa por sapos, dirán unos. “Así paga el Diablo a quien bien le sirve”, recuerdan otros. Y sin caer en antiimperialismos mamertos, la actitud de Washington ante la crisis, sumada a una mal disimulada frialdad de la Casa Blanca ante el presidente Uribe, sí evoca toda una tradición de dejar a sus aliados colgados de la brocha. De dejar plantados sin pudor ni vergüenza a quienes pusieron a pelear por ellos.

Los ejemplos históricos abundan. Chiang Kai-shek, en la China, cuando comenzó a perder la guerra con Mao Tse-tung. Los sucesivos gobernantes de Vietnam del Sur, hasta la derrota final. Lon Nol, el fiel aliado en Camboya. Los regímenes democráticos centroamericanos, que nunca recibieron la ayuda posconflicto prometida. El próximo desahuciado promete ser el mandatario de Afganistán, Hamid Karzai, colocado por E.U. para presidir una guerra inganable y ya descalificado por inepto y corrupto.

El autor Patrick Buchanan lo llama “la forma americana del abandono”, según la cual su país, cuando está por arrojar a un aliado a los lobos, sigue un viejo ritual: “Descubrimos que el hombre que apoyábamos nunca fue moralmente apto para ser nuestro socio”. Por algo Henry Kissinger dijo que “en este mundo es a veces peligroso ser enemigo de Estados Unidos, pero ser amigo es fatal”.

Mientras descubrimos qué tan costosa nos saldrá ahora esta amistad, lo clave es entender que el régimen chavista representa el más complejo desafío de política exterior que ha enfrentado Colombia en los últimos tiempos.

La estrategia del canciller Bermúdez de no responder a las provocaciones y de desarrollar una diplomacia activa hacia la comunidad internacional es acertada. Pero no será suficiente. En especial si nuestros vecinos y supuestos aliados se lavan las manos. O equiparan los gritos energúmenos de Chávez con el diplomático silencio de Uribe.

Es que con estos amigos…

Drogas: realidad y ficción

Posted by Pocho On noviembre - 24 - 2009

Por: Klaus Ziegler

Fuente: El Espectador

"No se puede pedir a la juventud que se aparte de las drogas y, al mismo tiempo, meterle licores duros como panacea para ser brillante atlético y atractivo." Belén Boville Luca de Tena

“No se puede pedir a la juventud que se aparte de las drogas y, al mismo tiempo, meterle licores duros como panacea para ser brillante atlético y atractivo.” Belén Boville Luca de Tena

En su columna del domingo, Héctor Abad (Leer columna), buscando un compromiso razonable entre los defensores de la dosis personal y los prohibicionistas, propone que se permita el porte de la dosis mínima pero que se prohiba su consumo en lugares públicos.

Su propuesta, aunque conciliadora, no resuelve el problema de fondo. Héctor tiene razón cuando señala que la discusión está en saber cómo limitar las libertades individuales cuando éstas se convierten en un problema social.

Pero su análisis no tiene en cuenta que, por encima de otras consideraciones, es el peligro que cada droga representa para el usuario y la sociedad lo que determina su control o prohibición. Es obvio que ni el más tolerante permitiría el porte de una dosis personal de ántrax —sin importar cuál sea su propósito— y sólo un fanático prohibiría el consumo de té o café.

Con el fin de diseñar políticas racionales para el manejo de las drogas, el comité asesor del gobierno británico sobre el abuso de drogas, bajo la dirección del neurólogo y farmacólogo David Nutt, estableció una escala para clasificar los efectos nocivos de las sustancias psicoactivas, teniendo en cuenta el daño físico, el potencial de adicción y los perjuicios causados a la sociedad.

Las conclusiones, publicadas en la revista médica The Lancet, mostraron que las drogas más peligrosas son la heroína, la cocaína y el crack, seguidas por los barbitúricos, el opio y la metadona. El alcohol ocupó el quinto lugar y el tabaco el noveno, por delante del LSD y la marihuana. Nutt y su equipo responsabilizaron al tabaco de causar más del 40% de los males tratados regularmente en los hospitales, y al alcohol, por más de la mitad de las visitas a las salas de urgencias, además de ser la primera causa de muertes violentas.

La reacción oficial no se hizo esperar: Nutt, que se había convertido en una piedra en el zapato por su costumbre de hacer públicas verdades desagradables, fue despedido por su “incapacidad para dar recomendaciones imparciales”.

Lo ocurrido deja ver que las políticas prohibicionistas, lejos de obedecer a decisiones racionales, corresponden a intereses de políticos y grupos económicos (como las tabacaleras, que durante décadas engañaron al mundo con información falsa sobre los efectos nocivos del tabaco) y están motivadas por prejuicios arraigados en la sociedad, que hacen que no veamos con malos ojos a quien fume o beba en público, pero que consideremos un degenerado a todo el que sin tapujos consuma una droga ilegal.

“Un acto de salvajes”

Posted by Pocho On noviembre - 23 - 2009

Fuente: El Tiempo

Sin palabras. Carlos Prieto

Ejercito del pueblo

334. Ejercito del pueblo Betto BarretoCaricatura: Ejercito del pueblo. Por: Betto Barreto. Fuente: El Espectador

Así calificó el gobernador de Nariño, Antonio Navarro Wolff, el ataque a un bus de pasajeros el pasado viernes en Barbacoas, que terminó con un trágico saldo de seis pasajeros incinerados, entre ellos dos menores de edad. Las autoridades de la región atribuyeron el brutal acto terrorista a guerrilleros de la columna ‘Mariscal Sucre’ de las Farc.

Disparar contra un bus intermunicipal, rociarle gasolina y prenderle fuego con 18 personas indefensas en su interior sin darles oportunidad de bajarse es un puro acto de barbarie, digno del más severo de los castigos. Asimismo, es un macabro recordatorio de los niveles de degradación a los que pueden llegar las acciones de la guerrilla. Lamentablemente, ya son cuatro los vehículos de transporte intermunicipal quemados por las Farc en esa zona nariñense.

La situación de orden público en el departamento de Nariño -como ya lo había mencionado un reciente editorial- está sufriendo un alarmante deterioro ante la reactivación de los ataques y hostigamientos guerrilleros. La región vecina del Cauca también concentra un buen número de actividades armadas de la subversión, así como tomas de pueblos y enfrentamientos directos con unidades militares.

La respuesta de la Fuerza Pública a esta salvajada debe ser rápida y contundente. A la recompensa por información de los autores que ofrece la Policía habrá que sumar operativos de persecución sistemática de los culpables de esta violación flagrante de los derechos humanos de civiles inocentes. Ni por un momento los comandantes guerrilleros deben poder recolectar los supuestos “réditos” en terror y pánico que pretenden al ejecutar este tipo de acciones canallas.

Asimismo, es pertinente que la información de este atroz hecho en Barbacoas integre el dossier con el que el Estado colombiano busca permanentemente desenmascarar la realidad de las prácticas, intenciones y motivaciones de la cúpula de las Farc en foros y escenarios internacionales. De hecho ayer la OEA condenó el ataque en duros téminos. Incendiar un bus con sus pasajeros adentro está más cercano a la sevicia criminal que a la lucha por el cambio de una sociedad.

Que las Farc sean protagonistas de actos terroristas propios de los conflictos más degradados del planeta no es nuevo. Que entren en el portafolio de sus acciones en esta reciente etapa de reactivación sí despierta preocupación y amerita la mayor de las atenciones.

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