
La gratuidad con la que Bolt ha encumbrado a Puma demuestra que las artimañas de un David aún sirven para ridiculizar la prepotencia de un Goliat. Ya quisieran los gigantes Nike y Adidas estar en los pies de Usain, el hombre más veloz del mundo, que ha pulverizado la marca de los 100 metros, fijándola en 9,58 segundos. Se trata de una de las mejores progresiones de los últimos tiempos, ya que le rebanó 11 centésimas en menos de un año a su registro anterior, impuesto en las Olimpiadas de Pekín.
El velocista jamaiquino corrió hacia la victoria con sus zapatillas para carreras cortas, las Theseus Pro, hechas a medida, bautizadas PUMA YAAM, y ahora consideradas las más veloces del mundo. Las que usó en Pekín eran doradas y solamente hechas para esa ocasión, en Berlín fueron de color naranja, para contrastar con el azul de la pista sintética. Su fabricación y definición han costado cerca de 100 millones de pesos y nunca más serán utilizadas. Ahora pueden ser subastadas por un precio mucho mayor.
Su costo y éxito se deben a que la zapatilla que ayudó a Usain a llegar primero a la meta fue desarrollada por un equipo de diseñadores y técnicos de Puma que estudió y midió las zancadas de Bolt y la forma de su pie. Con esta información, y con constantes pruebas en la pista y en laboratorios especializados, crearon el calzado adaptado a la exclusiva cinética del cuerpo del campeón. Tienen un peso de solo 149 gramos; la base está construida de fibra de carbono, lo que se traduce en ligereza y flexibilidad para la zapatilla, que para Bolt es igual a mayor impulso y tracción con cada pisada.
Son el resultado de un trabajo científico que demandó gran inversión tecnológica que, de no haber ocurrido bajo esos parámetros, el atleta podría frenarse unas centésimas de segundo, suficientes para evitar una marca o perder la presea de oro. Este calzado posmoderno, de última generación, no es ni la sombra de los primeros que aparecieron en el mundo hace 120 años y que pesaban 15 veces más. Pero la primera vez que una marca de zapatos deportivos fue comercializada a gran escala fue en 1917. Goodyear, empresa de U.S. Rubber, fabricaba zapatos de hule desde 1892 y 25 años después era dueña del naciente mercado, gracias a su marca Keds, la misma que fue adquirida por Converse años más tarde.
Es parte de la historia del calzado deportivo, un sector que mueve al año 35.000 millones de dólares. Y es que nada menos que 2.000 millones de personas (un tercio de la población mundial) usan zapatillas de deportes. En todo el planeta se venden anualmente más de 700 millones de pares y, curiosamente, sólo el 20 por ciento se usan para hacer deporte. Hoy las marcas más importantes del mundo son Nike, con una participación del 33% por ciento del mercado global; Adidas y Reebok, que ahora forman parte de una misma empresa y que ostentan, en conjunto, el 25 por ciento del mercado mundial; Puma y New Balance, quienes tienen el 7 por ciento del mercado cada una. Pero ha sido una de las chicas, Puma, la que ha encontrado la fórmula adecuada para una zapatilla ganadora.
Mientras la investigación deportiva avanza, Usain continúa empujando los límites de la velocidad y la potencia, primero con su talento y luego con el apoyo de la ciencia y la tecnología hechas a la medida de sus pies. Y como en los trajes de la natación, en el atletismo también se ha dado lugar a la controversia del llamado dopaje tecnológico, por cuenta ahora de las zapatillas de la victoria.
*Especialista en ciencias del deporte