
No es sino haber visto los partidos Millos-Santa Fe o Chelsea-Barcelona para preguntarse si no es hora de que la Fifa deje de ser tan anticuada y se ponga a la altura de los demás deportes en el uso de la tecnología.
Las repeticiones en video solicitadas al árbitro por alguno de los equipos o personas participantes del partido son ya algo usual en el fútbol americano, en el tenis y en otros deportes.
En el golf se han presentado situaciones en las que un televidente, viendo un torneo, aprecia una infracción del reglamento, llama a los directores de la competencia y logra que el jugador infractor sea sancionado. Eso le pasó al profesional Craig Stadler en el Abierto de Golf Andy Williams, cuando, para sacar una bola que estaba debajo de un árbol, colocó una toalla, se arrodilló sobre ella y tacó. Un televidente llamó y dijo que se habría infringido la regla 13-3, que dice que un jugador no se puede ayudar de nada para tacar y, que por el solo hecho de haber usado una toalla para no mojarse el pantalón, debía ser sancionado. Lo mismo sucedió con los profesionales Lee Janzen y Paul Azinger, ambos “sapeados” por televidentes y sancionados con la descalificación del torneo.
Si el uso del video, sea por televisión o grabado en el estadio para poder ser consultado cuando se requiera, implica que la majestuosidad del fútbol se va a acabar, habrá que decir que la Fifa es talvez el organismo deportivo más torpe que existe. En definitiva, el uso de la tecnología para obtener mejores decisiones arbitrales, que obviamente incidirán en resultados más justos y mejores partidos, es una obligación. El juego limpio tiene que ir más allá de devolverle la pelota al contrario cuando sea necesario. El juego limpio implica también buenos arbitrajes; y, por lo que hemos visto hasta ahora, estos se dan muy poco.
La última novedad tecnológica en el fútbol es el audífono que tiene el juez central y el que, para decir la verdad, no ha servido para nada.
¿Por qué no permitir que un equipo solicite al árbitro una o dos revisiones de jugadas comprometedoras en cada tiempo, usando el video para esto? ¿O que el juez central pueda revisar todas las jugadas o situaciones que quiera, siempre y cuando se amerite. ¿Qué tiene de malo, de negativo o de arcaico permitir esto? Lo que hay que hacer cuanto antes es implementarlo para evitar que un día de estos se presente una calamidad en algún estadio por una falla garrafal de un árbitro. O si no, pregúntenle al árbitro noruego Tom Henning Ovrebo, que hasta su casa hubo que protegerla con policías.
guisan@eltiempo.com.co
Guillermo Santos Calderón
personalmente piesnso que uso del video cuando se tenga dudas en alguna jugada seria lo mas sano, tanto para el equipo afectato como para el àrbitro.