
No solo los diferentes nombres que ha recibido la gripa de aterradora moda producen confusión (porcina, mexicana o, la más científica, AH1N1). Absolutamente todo lo que gira en torno a ella es contradictorio: alarmas y alertas, por un lado, y, por el otro, lo contrario, mensajes tranquilizadores y llamados a la calma. Una noticia en algún periódico nos hace oír los tictac, tictac de una bomba de tiempo, y otra, en otro medio, nos endulza el oído y asegura que la nueva influenza se puede tratar como una gripa normal. Aparentemente, el número de muertos por causa del virus no pasa de dos docenas en México; sin embargo, las medidas tomadas (cero espectáculos públicos, restaurantes cerrados, etc., etc.) hacen pensar que nos están ocultando algo. Definitivamente, estamos frente a un grave problema de información, una mezcla de desinformación y ‘malinformación’, que conlleva una gran confusión. En Colombia, por ejemplo, hasta el domingo pasado no había -por lo menos oficialmente- ningún caso comprobado de alguien infectado con el virus en cuestión. No obstante, se agotaron los tapabocas en pocos días y ya se da una piratería a la inversa: en los semáforos se consiguen por el doble o triple del precio normal de droguería. Suben las acciones de Roche y se acaban las existencias de Tamiflú. En fin, aparentemente nadie sabe qué está pasando, ni hay claridad sobre los orígenes y mucho menos sobre las consecuencias. Por lo que se oye y se lee, estamos ante una leve epidemia de gripa o ante una pandemia de las dimensiones de la peste. Un espectro demasiado amplio, que aumenta la incertidumbre.
La paranoia aumenta día a día. El domingo pasado salí a caminar por la ciclovía. Iba tomando una… (está prohibido hacerlo en lugares públicos) cerveza y en un momento dado me atoré, lo que me produjo un ataque de tos. ¡Quién dijo miedo! Los transeúntes vecinos se alejaban despavoridos como si se tratara de un leproso. La tos, ese movimiento convulsivo y sonoro del aparato respiratorio del hombre y de algunos animales, se ha convertido en un arma mortal antes de haber causado el primer muerto en nuestro país.
Lo único positivo y claro es constatar cómo la imaginación y la creatividad populares alzan el vuelo cuando se ven enfrentados a tamaña confusión. Surgen aquellos que siempre ven conspiraciones de la CIA motivadas por esto o lo otro (son muchas teorías), otros que ya están diseñando tapabocas con diferentes motivos y que creen que venderles a Lacoste, Gucci, GAP, Nike y otras empresas sus diseños los sacarán a sí mismos y al mundo de la crisis económica.
Pochito: por ahí vi una caricatura en el país del domingo 3 de Mayo que decía mas o menos así: ” el hambre mata mas personas a diario que la fiebre porcina….y aún no han encontrado la vacuna”. La desinformación tendenciosa de los medios de comunicación al servicio de los gobiernos hace que cunda el pánico y la confusión. Una gripa clasificada en el grupo A y sub grupo H1, no mortal, pero transmitida de los cerdos a los humanos da para especulaciones; pero lo que los medios de comunicación no dicen es que la gripa común también mata muchas personas a diario alrededor del mundo por las complicaciones de la misma como una bronconeumonia o neumonías virales o sobre infectadas por bacterias.
Y lo que tampoco muestran en los medios masivos de comunicación es cuantos de los pacientes sospechosos alrededor del mundo YA SE RECUPERARON !! porque eso no es lo que se quiere: nadie quiere hablar de los pacientes aliviados sino de los nuevos casos que estan apareciendo, la posible pandemia, mantener la atención en ese tema y no en otros. SÍ, es una nueva enfermedad la fiebre porcina pero creo, en medio de mi ignorancia, mata menos que la gripa corriente alrededor del mundo.
Se está beneficiando los laboratorios farmacéuticos?? Pero por supuesto. Hay alguna conspiración?? Todo es posible. Nada se debería descartar.