Lo bueno de la presidencia del Dr. Uribe, es que salé y pone la cara ante situaciones complicadas. Reconoce los errores, reconoce que se equivoca. Eso es de los verdaderos lideres. Carlos Prieto
Haciendo uso de su costumbre de enfrentar en los noticieros radiales las críticas a su administración, el presidente Álvaro Uribe habló ayer largamente con la emisora La W sobre varios de los temas de actualidad; entre ellos, la catástrofe social y económica del derrumbe de los esquemas de ‘pirámides’. El Primer Mandatario sorprendió a los oyentes con dos importantes “mea culpas”: uno sobre la lentitud de la respuesta estatal a estas cadenas de estafa y otro sobre el tratamiento de su equipo de seguridad al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Francisco Ricaurte.
“Empiezo por reconocer mi culpa”, manifestó el presidente Uribe al aceptar que su gobierno dejó crecer el fenómeno de las ‘pirámides’ a pesar de las muestras notorias de irregularidad, como los exorbitantes intereses ofrecidos y las filas de colombianos en esas oficinas de captación. Esta aceptación de responsabilidad de la Casa de Nariño contrasta con las respuestas un tanto olímpicas del superintendente financiero, César Prado, a la misma emisora.
Para Prado no existió mayor tardanza ya que se hacía necesario recoger más información y pruebas para tipificar la captación ilegal y tomar medidas contra DRFE, el esquema fraudulento que cayó en el sur del país. Este “mea culpa” presidencial dejó tan mal parado al Superintendente, que renunció al final del día.
Mientras el presidente Uribe acepta la tardía reacción gubernamental, la Fiscalía desmiente la afirmación del director de la Policía, general Óscar Naranjo, sobre inminentes capturas de personas vinculadas a DMG, la empresa más grande de este sector. A la vez que no hay claridad sobre la respuesta del Estado en materia penal contra DMG, su fundador, David Murcia, lanza provocadores desafíos al Gobierno, reta en un video que circula por YouTube al Estado a encontrarle algún delito y ataca a la banca tradicional.
Por otra parte, Uribe también pidió disculpas públicas al magistrado Ricaurte por las requisas a las que lo sometió el esquema de seguridad de la Presidencia y prometió que no se repetirá el episodio que desató la enérgica reacción del presidente de la Corte Suprema. Es un gesto para destacar, teniendo en cuenta la tensión que ha acompañado la relación entre ambos poderes. Fue, en fin, un franco espíritu autocrítico el que demostró el Primer Mandatario en su entrevista radial de ayer.
Popularity: 2% [?]
